Osasuna 1 – 3 Deportivo Alavés: El Glorioso se exhibe en El Sadar

Tres tantos, de Juli, Ion Vélez y Migue, respectivamente, se tradujeron en la primera victoria alavesista de la temporada frente a Osasuna, que recortó distancias gracias a un gol de Nekounam, en un partidazo de los de Alberto López con un imperial Marco Sangalli.

El balón echó a rodar a la hora indicada, a las 18.15 horas, con el ambientazo esperado en la grada, 15.650 espectadores en El Sadar, con más de un millar de visitantes; pero con protagonismo, a priori imprevisto, por parte de la escuadra visitante. Los pupilos de Alberto López, en una clara manifestación de personalidad, saltaron concentrados al campo de uno de los»gallitos» de la competición con ganas de imponer su ritmo de juego, con una presión muy adelantada en el ejercicio defensivo, y con cuatro atacantes muy móviles en ataque. Los primeros veinte minutos fueron de claro dominio albiazul frente a un Osasuna algo dormido y descompuesto.

Cuando se rondaba el primer cuarto de hora de partido, un centro de Sangalli desde la banda izquierda es despejado por la zaga rojilla, de nuevo, hacia las botas del canterano de la Real Sociedad. El joven extremo caracolea dentro del área navarra y, tras dos bicicletas, orienta el esférico hacia su derecha y es barrido torpemente por la pierna izquierda de Echaide. Penalti tonto, pero claro, para los vascos. Juli no desaprovechó la pena máxima y transformó su diparo por el entro tras ver como Riesgo, el guardameta rojillo en el día de ayer, se dejaba caer sobre su lado derecho. Cero a uno y los rojillos sin entrar en el partido.

Desde este momento hasta el final de los primeros cuarenta y cinco, Osasuna iba a gozar de un par de ocasiones peligrosas: un disparo de De las Cuevas, primero, y un cabezazo de Nekounam que sería repelido por Manu Fernández, después. Sisi también lo intentó con un disparó cruzado que se marchó a un metro de la portería rival. No obstante, el Alavés seguiría mostrando su potencial en jugadas puntuales, sobretodo a balón parado. Laguardia anduvo cerca de colocar el segundo gol en el casillero babazorro en uno de estos balones colgados en el minuto 37. Los intercambios de posición entre Juli, Sangalli y Toti (y, por ende, las caídas a banda), protagonistas en  la primera parte, con Ion Vélez fajándose por delante, se convertirían también en una pesadilla para la zaga local durante el resto del partido. Y así llegamos al entretiempo.

El segundo acto comenzó de diferente forma, al menos durante los primeros coletazos, con varios acercamientos de Osasuna a la portería rival. Cinco minutos de llegadas por banda, de Sisi y Miguel de las Cuevas, pero también de Nino y Nekounam, éste desde segunda línea. Sin embargo, cuando parecía que los locales habían puesto marcha directa hacia el empate, un grave desequilibrio en la cobertura defensiva navarra proporcionó una gran contra a los albiazules que, a través de una gran galopada y posterior asistencia de Sangalli, vieron cómo llegaba su segundo gol en botas de Ion Vélez.

El Glorioso ponía tierra de por medio cuando más lo necesitaba. Un gran Marco Sangalli, el mejor jugador del encuentro, asistía a Ion Vélez para que empujará el cuero a puerta vacía. Pero el festival alavesista no iba a terminar aún, ya que un minuto después, en el 51, Migue marcó el tercero para los visitantes. Manu García bombeó el balón con la cabeza desde la izquierda en una jugada a balón parado y el catalán Migue, en una posición más centrada, se ayuda del brazo para superar a Riesgo con el balón dividido. El tanto no debió subir al marcador por este hecho, pero ya se sabe que a perro flaco, todo son pulgas. Con estos dos goles el Alavés dejó grogui a Osasuna, que deambuló por el campo más cerca de encajar el cuarto que de recortar distancias durante algo más de quince minutos.

No fue hasta el minuto 22 de la segunda cuando Nekounam, de penalti (dos años después del último señalado a los navarros), recortaría distancia para los locales. Aun así, el Alavés supo aguantar los envites, más con corazón que con otra cosa, osasunistas en los veinte minutos finales. Loties tuvo la ocasión más clara en el 88 pero su potente disparo se marcho a la izquierda de la portería de Manu Fernández.

De esta manera se llegó al final. Los tres puntos para el Alavés, muy superior durante la mayoría del partido. Los vascos se colocan en la zona alta de la clasificación con cinco puntos y adelantan a Osasuna, con cuatro.

Ficha técnica:

Osasuna: Riesgo; Echaide (Cadamuro, m.46), David García (Loties, m.46), Miguel Flaño, Javier Flaño; Nekounam, Merino (Kenan Kodro, m.84); De las Cuevas, Roberto Torres, Sisinio; y Nino.

Alavés: Manu Fernández; Medina, Laguardia, Migue, Raúl García; Toribio, Manu; Sangalli (Despotovic, m.64), Juli, Toti (Juanma, m.72); y Ion Vélez (Sergio, m.84).

Goles: 0-1, m.13: Juli, de penalti. 0-2, m.50: Ion Vélez. 0-3, m.52: Migue. 1-3, m.68: Nekounam, de penalti.
Árbitro: Trujillo Suárez (Comité Tinerfeño). Amonestó a los locales Merino (m.20), Loties (m.55) y Miguel Flaño (m.74), y a los visitantes Manu (m.18), Raúl García (m.60), Medina (m.79) y Manu Fernández (m.83).

Incidencias: Partido de la tercera jornada de la Liga Adelante disputado en el estadio El Sadar ante 15.650 espectadores, unos 1.500 de ellos seguidores del Alavés.

 

Toni Caballero

Periodista deportivo. Nacido en Vitoria-Gasteiz y natural de Miranda de Ebro. Uno más que lloró por la final de Dortmund en 2001, por el gol de Toni Moral en 2008 y por el milagro de Jaén en 2013. Siempre Glorioso.

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