CA Osasuna: volver a la élite y a la ilusión

Osasuna vuelve a la Segunda División después de una travesía corta y desastrosa por la Primera. El premio que suponía retornar a la élite con el ascenso obtenido en Montilivi se tornó en pesadilla al ver a un Osasuna apático por los campos, que parecía no estar al nivel de la categoría.

El artífice del ascenso, Enrique Martín Monreal, no consiguió que el equipo carburara en las primeras jornadas y la directiva decidió cesarle para poner al frente de la plantilla a Joaquín Caparrós. El balance de resultados fue pésimo: 7 derrotas en 8 partidos (la única victoria se produjo en la Copa), el equipo colista de la categoría, y una imagen errática e impotente ante equipos de la lucha por el descenso. Esto se tradujo en una nueva destitución. Al mando de la nave se puso el director deportivo, Petar Vasiljević, que no pudo remediar la imagen ni los resultados del equipo, a pesar de la mejoría mostrada en los primeros partidos de su etapa como entrenador. El descenso se fue retrasando hasta jornada 34, cuando Osasuna salió goleado del Camp Nou y confirmaba su regreso a Segunda.

Turno para reinventarse

Osasuna, al descender de categoría, ha tenido que dejar marchar a varios futbolistas que fueron clave durante la pasada campaña. Sergio León y sus goles retornaron a Sevilla, al Villamarín, volviendo así al club del que fue canterano. Otro jugador prometedor que abandonó Pamplona fue Kenan Kodro, jugador que dejó un buen sabor de boca y que este año jugará en la Bundesliga, en el Mainz 05, con la intención de realizar un buen curso que le permita jugar con Bosnia y Herzegovina el Mundial del próximo verano. Otra perla de Tajonar, Álex Berenguer, salió rumbo al Torino, siendo uno de los culebrones del verano a orillas del río Sadar, con apariciones estelares del Napoli y el Athletic Club. Estas bajas se unen a la vuelta a sus clubes por su condición de cedidos de Sirigu (PSG), Digard (Betis), Rivière (Newcastle), Oriol Riera (Deportivo de la Coruña) y a las salidas de Jaime Romero (Córdoba), Vujadinović (Lech Poznan), Mario Fernández, Nauzet Pérez, Goran Causic y Raoul Loé.

Con el dinero que ha entrado a las arcas rojillas gracias a las ventas de los jugadores más destacados de la pasada campaña, Osasuna ha seguido una política de fichajes con un patrón bastante claro: jugadores destacados y con experiencia reciente en la categoría de plata.

Antes de empezar a desgranar los fichajes, hay que destacar dos incorporaciones: el míster, Diego Martínez y el director deportivo Braulio Vázquez. El técnico gallego era uno de los grandes deseados en la categoría, debido a su excelente trabajo en el Sevilla Atlético, consiguiendo un ascenso a Segunda en la 2015/2016 y una permanencia más que holgada en la temporada siguiente. El nuevo director deportivo, Braulio Vázquez, viene del Real Valladolid y relevará a Petar Vasiljević en el cargo, que abandona el club rojillo después de su etapa de director deportivo/entrenador rodeado de criticas como uno de los máximos responsables de la pésima campaña en Primera. Ambos buscan potenciar la cantera, pero realizando los ajustes necesarios para crear un equipo competitivo y que luche por el ascenso.

Bajo palos, las bajas de Nauzet, Mario y Sirigu han sido cubiertas por Sergio Herrera, procedente de la SD Huesca, donde se convirtió en una de las grandes revelaciones de la temporada, y por Manu Herrera, procedente del Betis, con una amplia experiencia en Segunda (SD Eibar, AD Alcorcón, Elche CF, Real Zaragoza).

En la línea defensiva, la llegada del central Aridane, que viene de dejar muy buenas sensaciones en un Cádiz que disputó el playoff de ascenso a Primera, intentará solucionar uno de los problemas perennes de los rojillos durante la pasada campaña: la defensa. Además, Sebas Coris, cedido por el Girona y que destaca por su polivalencia (puede jugar en ambos laterales y de interior), intentará dar las buenas sensaciones que transmitió en Montilivi durante la 2016/2017, a pesar de que una inoportuna lesión ante el UCAM Murcia le dejó fuera de los terrenos de juego para toda la temporada.

En el mediocampo, Osasuna se ha reforzado con jugadores jóvenes y de gran proyección. Además del ya mencionado Coris (puede jugar en la línea defensiva y en la medular), vestirán la zamarra rojilla los pivotes Joaquín Arzura (cedido por River Plate) y Lucas Torró, que el año pasado era titular indiscutible en el Real Oviedo.

De cara al ataque, Osasuna ha renovado todo el arsenal. A excepción del extremo izquierdo Mateo García, cedido por la UD Las Palmas, los navarros se han reforzado con jugadores experimentados en la categoría como David Rodríguez (AD Alcorcón), Quique (UD Almería) y Xisco, de vuelta del fútbol tailandés (Muangthong United), pero con experiencia previa en Segunda con el Deportivo de la Coruña, el Córdoba y el RCD Mallorca. El delantero alfarero y el rojiblanco han estado en la lucha por el pichichi en las últimas temporadas en Segunda y Xisco, a pesar de no tener unas cifras tan espectaculares, ha rondado la decena de goles en sus últimas temporadas en la categoría de plata.

La plantilla está aparentemente cubierta, aunque el nuevo director deportivo Braulio Vázquez no ha descartado movimientos de última hora. Aparte de estos jugadores, hay varios jugadores en Osasuna Promesas que durante la campaña podrían tener alguna oportunidad en el primer equipo, aparte del extremo izquierdo Kike Barja y el media punta Miguel Díaz, que han subido al primer equipo.

Recuperar la ilusión

El objetivo del equipo, a parte del de luchar por retornar a la Primera División, es el de volver a ilusionar al equipo. La plantilla necesita recuperar esa garra, la lucha que caracteriza a Osasuna. Esas cualidades el año pasado no se vieron y el equipo decepcionaba en cada partido a la parroquia rojilla al ver que los rojos, lejos de luchar, parecían rendirse ante cualquier dificultad que el encuentro les planteara.

El equipo se lo debe a una afición que la pasada campaña no falló, teniendo una de las medias de asistencia más altas de toda la LFP, un 79,44%, dentro del top 5 de la Primera División. Y en su vuelta a Segunda, la afición va a seguir con el equipo. El club ha batido su récord de socios en Segunda y va a superar los 15.000 que el año pasado ostentaba en Primera. Incluso puede alcanzar el tope de 16.000, objetivo de la directiva en la vuelta a Segunda.

El “osasunismo” seguirá presente aunque haya un gran interrogante sobre uno de los activos más importante de la entidad: Tajonar. Durante la época estival, los hinchas han sido testigos de la fuga de jugadores que llegaron a jugar el año pasado en Primera (Jhon Steven Mondragón, Imanol García) por razones que no se han aclarado o de la marcha de futuras promesas como Alvaro Fernández al Mónaco, Jon García al Villareal o Jesús Areso al Athletic. En el último caso, el enfado del club ha sido tal que se han llegado a instaurar cláusulas “antiAthletic”en las ventas de jugadores, en aras de evitar que acaben jugando en San Mamés. Además, ha sido polémica la decisión de no dar cancha a ciertos jugadores de la cantera como el portero Juan Pérez, que podían tener un mayor protagonismo en el primer equipo con el descenso de categoría.

La temporada arrancará el 19 de agosto en El Sadar, ante el Sevilla Atlético. El club tiene todavía varias cuestiones por afrontar y solucionar (elecciones en octubre, gestión transparente del club y Tajonar,etc.), pero la más importante es devolver a la afición la ilusión por ver (ganar) a su equipo, por ver a los chavales de Tajonar defender el escudo, por ver a sus jugadores luchar por cada pelota, por volver al quiosco de la Plaza del Castillo al final de temporada.

Jon Larratxea

Estudiante de Periodismo en la UPV/EHU. Contando las horas para volver al quiosco de la Plaza del Castillo. IG: @jon99larratxea

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