CA Osasuna 3 – 1 Córdoba CF: Los rojillos son imbatibles en El Sadar

vía: laliga.es

Nuevo triunfo de Osasuna en casa. Victoria rojilla frente a un Cordoba que llegó a empatar la contienda, pero que no tuvo fuerza para más. Tras este 3-1, unos acarician con optimismo la zona de promoción a Primera, mientras que los otros continuarán siendo el farolillo rojo de Segunda.

Con el pitido inicial comenzó el dominio rojillo. Osasuna quería hacerse con el control del partido y no dejar escapar los tres puntos. El Córdoba inició el partido con perspectiva, dejando el balón a los locales y viendo qué rumbo seguía el partido y cómo podía meter mano al rival para puntuar en un feudo complicado.

La posesión era para los rojillos, pero las ocasiones no llegaban. Mucha movilidad arriba en el equipo de Arrasate, con un Brandon de delantero centro pero que caía a las bandas y Villar, hoy de extremo derecho, apareciendo con peligro en el centro del ataque. De este modo, y con la calidad de Rubén García, que obligaba a la defensa califa a tener siempre un ojo en su bota izquierda, Osasuna iba erosionando la férrea estructura destructiva del Córdoba.

Los visitantes dejaban visos de peligro en los escasos acercamientos al área de Rubén, pero sin conexión entre Jovanovic y Piovaccari, y con Jaime perdiéndose entre regates, fiel al recuerdo que dejó en Pamplona, las aproximaciones del equipo cordobés no inquietaban en el banquillo rojillo.

Brandon y Mérida avisaron con tiros desde lejos, forzados y que no llegaron a inquietar a Carlos Abad, pero que añadían otro variante a defender por una zaga califa que comenzaba a sentirse superada por las oleadas rojillas. Así, Unai García robó impecable un balón a Jaime, que se volvía a perder en un eslalon eterno de regates, soltaba el balón para que tras pasar por varios jugadores rojillos el balón llegara a Rubén García, que dio claridad y profundidad a la jugada abriendo a la llegada de Barja, que de primeras cedió para la entrada sin oposición de Villar que pasó el balón a la red para adelantar a los rojillos. Un uno cero que hundió al conjunto de Sandoval y que tranquilizó a Osasuna, que ralentizó el ritmo para asegurar el resultado hasta el descanso. Sin embargo, en el minunto 44, tras un rechace un potente disparo que no pudo atrapar Rubén llegó a Jovanovic para que batiese al portero rojillo. Pero estaba en claro fuera de juego y el gol no subió al marcador.

La segunda parte dio inicio como la primera, la escasa renta en el marcador inquietaba a la grada, que se mantenía segura de que su equipo aumentaría la renta. Metidos en cábalas sobre quién podía romper el «statu quo» marcado en el encuentro, llegó un gran centro de Jovanovic que aprovechó Piovaccari para adelantarse a Aridane y poner el esférico en el fondo de la red tras un fantástico cabezazo.

Los rojillos no se arredraron y siguieron practicando el fútbol que llevaban haciendo. Arrasate dio entrada a Xisco por Villar, un cambio para refrescar el equipo y dosificar al atacante onubense que volvía de lesión. La sustitución llevó a Brando al extremo izquierdo y a Barja al derecho.

El Córdoba se veía reforzado con el gol, respiraba tranquilo y asentaba su defensa buscando amarrar el empate logrado. De este modo, romper las tablas pasaban por una jugada de inspiración o de sorpresa. Mérida no estaba con la chispa que tenía en muchos encuentros el año pasado, además de acusar la falta de partidos, y Rubén García, el otro hombre rojillo con la genialidad necesaria para una jugada que rompiera los esquemas del equipo califa tampoco se mostraba inspirado. Mientras que del lado del Córdoba, el trío de ases ofensivo se encontraba demasiado cansado para crear una contra con peligro.

Así, el desequilibrio en el marcador llegó en un córner, un balón parado que sacó rápido el equipo rojillo, el centro paseó una defensa cordobesa descolocada y llegó a los pies de Barja para que se quitara de encima sus imprecisiones en el encuentro y batiera a Carlos Abad con un disparo desde el área pequeña.

La ventaja parecía definitiva, pero el banquillo y la grada no respiraban tranquilos con tan escueto marcador. Un destello del Córdoba volvería a volar por los aires el buen trabajo rojillo. Osasuna no dio tiempo a que las dudas fueran a más, y tras una internada de Oier que no llevaba a ninguna parte, el pivote navarro fue derribado al borde del área. Falta perfecta para que el diez de tajonar sacara a relucir su guante. Torres, que había salido por Barja tras que este marcase su gol, cogió el balón, asumió la responsabilidad y colocó el balón lejos de la estirada del portero del Córdoba para cerrar el marcador.

Con el signo del partido decidido, la afición rojilla pudo disfrutar unos minutos de Olavide y  un De las Cuevas que este año viste la elástica del Córdoba. Los dos goles de distancia eran demasiado para el conjunto de Sandoval que se veía empujado al fondo de la clasificación.  Osasuna por su parte, tranquilizó el encuentro tratando de acabar el partido sin sobresaltos. Con el pitido final los tres puntos se quedaron en El Sadar que ve cómo su equipo va creciendo y comienza a mirar a la zona de playoff con el cuchillo entre los dientes. Por su lado, el Córdoba necesita mejorar para poder salir del pozo.

Ficha técnica:

Osasuna: Rubén; Lillo, Unai García, Aridane, Clerc; Oier, Fran Mérida; Juan Villar (Xisco, min. 60), Rubén García (Olavide, min. 85), Kike Barja (Roberto Torres, min. 72); y Brandon.

Córdoba: Carlos Abad; Loureiro, Quintanilla, Luis Muñoz, Quezada; Bambock; Jaime, Quim Araujo (Alfaro, min. 69), Aguado (Javi Galán, min. 78), Jovanovic (De las Cuevas, min. 85); y Piovaccari.

Goles: 1-0, (min. 35) Juan Villar. 1-1, (min. 49) Piovaccari. 2-1, (min. 71) Kike Barja. 3-1, (min. 76) Roberto Torres.

Árbitro: Areces Franco (Comité Asturiano). Mostró tarjeta amarilla a Lillo (min. 70), de Osasuna, y a Bambock (min. 60), del Córdoba.

Incidencias: Partido perteneciente a la novena jornada de LaLiga 1/2/3 disputado en el estadio El Sadar ante 12.996 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de las inundaciones en Mallorca y del delegado del Nàstic Josep María Grau.

David Soria

Graduado en Historia y con un Máster en Historia del Arte. Gran aficionado del futbol en general y de los otros 18 en particular. "El balón es mi despacho. Me siento en él y veo cómo trabaja el equipo".

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