El Levante se agarra a la élite con las dos manos

El objetivo de la permanencia puede saber a poco para muchos equipos de Primera. Pero al Levante le sabe de maravilla, ya que todas las voces del club insisten en que lo importante es seguir en la élite y ya son cinco temporadas las que el conjunto modesto de la ciudad se mantendrá entre los 20 mejores del país. Un hecho insólito, cada temporada en Primera que encadena el equipo es un paso más para la centenaria historia de un club que siempre ha deambulado por Segunda, Segunda B y en esporádicas ocasiones entre los mayores. Aunque los más jovenes ya se están malacostumbrando a ver al Levante en Primera.

Hace diez años, el desaparecido pero nunca olvidado Manolo Preciado lograba en Jerez un ascenso que llevaba 40 años esperándose en la entidad. Desde aquella temporada, el Levante ha estado siete veces en la élite, y después del verano afrontará la octava. Algo ha cambiado en un club que siempre se ha caracterizado por navegar contracorriente. En 2008 estuvo a punto de desaparecer por la deuda, pero se produjo el milagro de Manolo Salvador, Quico Catalán y una directiva que no solo está logrando liquidar los pagos pendientes, sino que está obteniendo resultados en lo deportivo que permiten disfrutar de situaciones que antes parecían impensables.

Este año ha vuelto a ser una demostración de cómo manejar un club con uno de los presupuestos más limitados de la categoría y lograr con solvencia el objetivo. El Levante ha funcionado a rachas, pero casi toda la temporada ha pasado más tiempo mirando las posiciones europeas que al descenso. La llegada de Caparrós y la limpieza de vestuario de jugadores que llevaron al club a Europa obligaban a una restructuración. Se trajeron jugadores de Segunda y otros que acababan contrato o no estaban contentos en sus equipos. La veteranía volvió a ser la seña de identidad del conjunto granota que empezaba la Liga con un preocupante 7-0 en el Camp Nou.

Pero fueron llegando las victorias, con más eficacia que buen juego. El equipo se mostraba contundente en defensa y cuando eso fallaba aparecían las manos de Keylor Navas. Luego solo había que aprovechar la ocasión y seguir defendiendo la ventaja. Hubo momentos de dudas, noviembre fue un mes fatídico en los resultados, pero se llegó a navidades con 23 puntos, media salvación en el bolsillo. A Barral le costó ganarse el puesto, pero terminó por ser fundamental ante las lesiones de Baba y la nula aportación de Nong. Nikos y Simao también se fueron ganando la titularidad con mucho esfuerzo.

Caparrós pidió para la segunda vuelta un regalo a los Reyes y Manolo Salvador le trajo a Victor Casadesús, que no tardó en asentarse en el once. El mallorquín respondió con buenos momentos de fútbol a pesar de las dos expulsiones que frenaron su asentamiento en el once titular. Fuera de casa, el equipo mostraba su mejor cara, como se vio en las victorias en Sevilla y Granada o empates de prestigio como los de Anoeta y Cornellá. En casa costaba más sacar resultados, pero se ganaron partidos clave ante Málaga, Almería y Osasuna. Cuando el equipo rozaba la permanencia, se volvió a relajar y se encadenaron malos resultados que sembraron dudas sobre el técnico.

Pero el tramo final dejó dos partidos que a la afición le costará olvidar. 24 horas después de que el Celta ganara en Pamplona y se certificara el objetivo, el Levante tumbó a todo un campeón de Liga con un 2-0 que rompía la mala racha de resultados. Pero una semana después llegaba la victoria en el derbi valenciano que hizo estallar a la grada levantinista, aunque en la última jornada se perdió el honor de quedar por primera vez por delante del Valencia CF. Sin embargo, los 48 puntos aseguraron el objetivo principal y el Levante cierra la temporada en la décima posición.

Ahora llegan nuevos frentes. Keylor Navas y Pape Diop parecen presdestinados a marcharse tras sus fantásticas temporadas y la continuidad de Joaquín Caparrós sigue en aire. Tocará volver a explorar el restringido mercado que tiene el club, volverán los tres jugadores cedidos en segunda (Roger, Morales e Iván López) y Salvador tendrá que buscar recambios para los dos jugadores que tienen más posibilidades de marcharse. Babá, Pedro Rios y Nagore no seguirán en la entidad, a falta de confirmar si siguen su camino otros futbolistas que han contado menos minutos como Ángel o Sergio Pinto.

En lo ecónomico, el club sigue su impecable gestión con el pago de los plazos a Caixa Penedés por parte de la Fundación Cent Anys. Así se han permitido el refinanciar la deuda hasta 2022 sin tener que recurrir al aval de la Generalitat Valenciana. El club cambiará también de firma deportiva, Kelme dejará de ser quien vista a los jugadores y será Nike quien lo haga, además de importantes cambios en el estadio que la marca deportiva realizará. También en lo social, el club quiere seguir aumentando los abonados y rondar los 18.000. La rana sigue creciendo en primera y quiere seguir dando que hablar entre los grandes siempre bajo la humildad que les caracteriza.

Dani García

Periodista y amante del futbol alemán, femenino y del Levante UD.

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