Garitano y Mantovani cierran el ciclo más glorioso del Leganés

Hace unos días se despedían en Butarque los dos pilares del último lustro pepinero con una victoria en Butarque. En el césped solo quedaban los dos profesionales que más éxitos le han dado al Leganés, entre lágrimas se deseaban suerte en su nuevo futuro. Capitán y entrenador han cosechado un lustro de alegrías con dos ascensos, dos permanencias en Primera División y unas semifinales de Copa del Rey. Además de ser el único equipo que no ha estado nunca en posiciones de descenso.

Garitano ha sido nombrado hijo adoptivo de Leganés, ha ganado el trofeo al mejor entrenador de Segunda División y ha colocado al club pepinero entre la élite del fútbol español. Igual de complicado es pasar de jugar en la categoría de bronce hasta enfrentarse a los Griezmann, Iniesta, Isco, Kepa o Parejo de turno. Ese ha sido Mantovani que, con casi 34 años, dejará de ser el capitán blanquiazul.

Se abre un nuevo escenario que se atisba esperanzador a la vez que incierto. Demasiadas cosas van a cambiar en un club acostumbrado a no dar volantazos y a confiar en lo que va bien. Pero en el fútbol se necesitan nuevos retos, nuevos escenarios y al Leganés se le presenta un verano muy movido y con muchas novedades.

Al entrenador vasco hay que agradecerle su normalidad, su sinceridad y su valentía cuando las cosas se torcían una y otra vez, algo que suele pasar amenudo a los equipos de la zona media de la tabla. Ha completado una temporada mucho más placentera de lo esperado, ha coqueteado con los puestos europeos, con una final de Copa del Rey y con los puestos peligrosos tras no cerrar un año para la historia.

Garitano ha decidido decir adiós al club que le encumbró a la élite, al equipo que le dejó crear su propia filosofía, a los jugadores que lo dieron todo por él y a la directiva que nunca se cansó de esperarle aunque pasasen más de dos meses sin ganar. Cualquier ciclo tiene momentos malos, de crisis, pero este de Don Asier será recordado por muchos años. Cinco años en un mismo sitio, dos ascensos y unas semifinales de Copa no están al alcance de muchos.

Mantovani ha vivido la peor temporada futbolísticamente hablando. Empezó torcida con una lesión que le hizo perderse partidos de Liga y que le tuvo renqueante todo el año. Nunca terminó de hacerse con la titularidad y se llegó a la conclusión de que se cerrarse la época pepinera del capitán que más logros ha traído a la ciudad del sur de Madrid. Se marcha tras defender 163 veces la elástica del Leganés y anotar 11 goles.

Dos hombres de equipo que siempre antepusieron lo colectivo a lo individual y que nunca pusieron una excusa a los malos resultados ni a las lesiones. Ese es el legado que dejan en el club pepinero, amor por unos colores, darlo todo hasta el último minuto y ser caballerosos tanto en las victorias como en las derrotas.

Los aficionados del Leganés se quedarán huérfanos de dos hombres que serán recordados para siempre. Pero el fútbol sigue, nunca para y no sabe detenerse para medir éxitos o fracasos. La temporada 2018-19 arrancará con un nuevo inquilino en el banquillo local de Butarque y un nuevo capitán pepinero, pero hasta entonces queda mucho. Desde aquí seguimos disfrutando con la memoria de tantos buenos recuerdos que nos dejan Mantovani y Garitano, hasta agosto hay tiempo para deleitarnos con la memoria de dos de las personas más importantes e influyentes de la historia del CD Leganés.

¡Gracias Asier! ¡ Gracias Martín1

Daniel Garrido

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