La lucha por eludir el descenso, cuestión de vida o muerte

Cada final de temporada lo más habitual, ya sea en televisión, radio o internet, es ver las reacciones de alegría del equipo campeón, de los clasificados a Europa, de los conjuntos revelación o de jugadores que han alcanzado grandes cotas durante la campaña. Bastante menos repercusión tiene el drama del descenso, que apenas unos días después de producirse dejan el foco mediático para sumir a los afectados en la depresión de afrontar la durísima Segunda División.

Nunca, ningún equipo por humilde que sea, termina contento la temporada si su sino es el retorno a la categoría de plata tras disputar La Liga Santander.

Ejemplos hay de todos los tipos, desde los sorprendentes descensos de Villarreal, Atlético o Betis en los últimos 20 años hasta otros más esperados como los de Jerez, Numancia o Nástic de Tarragona. Lo único claro es que ningún equipo está a salvo, y que la lucha es encarnizada año tras año.

En la presente campaña, tras siete jornadas disputadas, algunos clubes empiezan a acumular más papeletas que otros para terminar el año en puestos de descenso. Si bien es evidente la premura de la afirmación, con más de ¾ de temporada aún por disputar, la situación actual de equipos como Málaga, Alavés, Eibar, Las Palmas, Girona o Deportivo de La Coruña invita a pensar en que sufrirán hasta el final por eludir las garras de Segunda División.

El principal candidato al descenso a Segunda, con una cuota de 1.80 según la web cuotasdeportivas.com, es el Málaga. Los andaluces suman un solo punto en siete partidos, gracias a un empate logrado contra todo pronóstico frente al Athletic en La Rosaleda. Consiguió la gesta de igualar un 1-3 desfavorable con un jugador menos. Sin embargo las otras seis derrotas, algunas ajustadas como la del Atlético por 1-0, otras mucho más abultadas como la sufrida en Valencia 5-0, ponen en el disparadero de salida al técnico, Míchel. Su figura está más que cuestionada en la Costa del Sol, porque su equipo no encuentra fortaleza defensiva y tiene graves problemas para encontrar el camino a las porterías rivales. Un tropiezo en casa la próxima jornada pondría, con casi total seguridad, al entrenador en la calle. Si grave es la situación del Málaga, no se queda atrás la del Deportivo Alavés. El club vasco ya ha gastado la bala del cambio de entrenador, y parece empezar a dar rédito. Ocupan la 19ª plaza con 3 puntos, logrados en la última jornada disputada tras vencer 0-2 al Levante, conjunto que había arrancado como revelación. A los mandos se encuentra Gianni de Biasi, que llega como sustituto del argentino Luis Zubeldía. No pudo tener mejor estreno el italiano ex de Torino y Udinese entre otros, levantando la moral de unos jugadores que venían de no cosechar un solo punto.

Algo más de aire (pero con la señal de peligro activada) tienen Eibar, Las Palmas, Girona y Deportivo. Los vascos ocupan el último puesto de descenso con 6 puntos, y no parecen el mismo equipo sólido de años atrás. No en vano son, junto a la Real Sociedad, el conjunto más goleado en lo que va de temporada con 17 dianas en contra, que sumadas a las 3 a favor (también el peor registro de la categoría junto a Alavés), no invitan al optimismo con José Luis Mendilíbar. Para colmo acumulan tres duras derrotas de forma consecutiva, 6-1 contra el
Barcelona, 0-4 frente al Celta y 3-0 ante el Villarreal.

Con los mismos puntos, 6, Las Palmas. El club canario también ha tenido que recurrir al cambio en el banquillo, aunque en esta ocasión por la dimisión de Manolo Márquez. Pako Ayestarán ha llegado a las Islas Canarias para tomar las riendas y devolver a los amarillos la ilusión. No fue nada fácil su estreno, cayendo 3-0 ante el Barcelona, aunque desde Gran Canaria se confía en que el ex entrenador del Valencia pueda levantar a los suyos.

Mismos puntos para el Girona, aunque quizás dada su condición de recién ascendido las urgencias no son las mismas. Pablo Machín y sus pupilos arrancaron de Balaídos un 3-3 durante el pasado fin de semana, y a pesar de sus escasos 6 goles a favor las sensaciones invitan a pensar en un equipo al que solo le falta encontrar la meta rival para empezar a subir. Un punto más, 7, para el Deportivo de La Coruña de Pepe Mel. Otro de los entrenadores con la cabeza pendiendo de un hilo, al que el último triunfo frente al Getafe ha salvado una semana más. Mucha irregularidad y escaso juego en un conjunto que debe dar su lugar a Lucas Pérez, faro de los coruñeses.

Estos son solo seis equipos, los que peor posicionados se encuentran, pero lo más
emocionante de la liga es que en cualquier momento las situaciones pueden dar la vuelta. Bien harían el 80% de los clubes que compiten en Primera División en no relajarse, aunque ahora ocupen una posición cómoda, porque la lucha a vida o muerte por evitar el descenso promete seguir dando sorpresas hasta el final.

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