Presentación del Granada CF: Nueva estructura para conseguir estabilidad

Granada no vivía semejante revolución en los engranajes del club desde el verano previo a la temporada 2009/2010, cuando aterrizaron en la ciudad tanto el inversor italiano Gino Pozzo como los que se convertirían respectivamente en presidente y director deportivo del equipo, los murcianos Quique Pina y Juan Carlos Cordero. Por entonces la escuadra rojiblanca horizontal competía en Segunda División B. La fiel afición granadina afrontaba con ilusión la llegada de nuevos gestores, después de haber sufrido el paso por Tercera División y el coma técnico de un club histórico que rozó la desaparición.

Con Pozzo, el apoyo de Udinese, y el tándem Pina-Cordero al frente de la gestión deportiva el Granada se convirtió en una «tormenta perfecta» que logró dos ascensos consecutivos, volviendo a Primera División después de más de tres décadas lejos de la élite. Este verano Gino Pozzo ha vendido el club a la sociedad china Link International Sports Limited, tras ocho campañas como máximo accionista, las cinco últimas permaneciendo en Primera. Granada se despide así de la era de Quique Pina, a pesar de que el presidente murciano intentó continuar al frente de la entidad pese a la salida de su socio italiano.

El nuevo máximo accionista y presidente es el chino Jiang Lizhang. La cúpula se completa con Javier Torralbo «Piru» al timón de la dirección deportiva, antiguo jefe de captación de talentos del Real Madrid, y el ex directivo de Mediapro Sergi Vieta en la dirección general. Confeccionando el flamante organigrama participa como intermediaria la empresa Media Base Sports, en la que está enrolado Pere Guardiola, hermano y representante del entrenador del Manchester City.

Fichajes: Paco Jémez, ingeniero para implantar una filosofía de juego

El primer movimiento de la nueva cúpula rojiblanca de cara a la temporada 2016/2017 fue de peso. Tras estar a punto de firmar al técnico Jorge Sampaoli, quien finalmente dirige al Sevilla, el club de Los Cármenes cerró de inmediato el fichaje de Paco Jémez, entrenador del Rayo Vallecano durante los últimos cuatro años. Si algo ha echado en falta el Granada a lo largo de las cinco temporadas consecutivas que acumula en Primera ha sido un estilo claro de juego. Una filosofía estable para un conjunto que muchas veces vivió de los fogonazos individuales de sus jugadores más talentosos. Con Jémez, el Granada hace una apuesta clara: presión elevada, elaboración del juego y búsqueda constante de espacios.

El reto no es minúsculo. Hasta hoy el Granada ha realizado movimientos de mayor envergadura en el capítulo de bajas que en el de altas. Futbolistas cruciales, sobre todo durante las últimas temporadas en Primera, han abandonado el club, muchos de ellos a raíz de la desvinculación del antiguo inversor Gino Pozzo: El Arabi (máximo goleador de la historia del Granada en Primera, que ha firmado por el Lekhwiya catarí), la joven perla venezolana de la delantera Peñaranda (Udinese), Success (Watford), John Córdoba (Mainz), Andrés Fernández (Villarreal) o Rochina. Este último, el jugador de ataque más en forma durante la temporada anterior, ha puesto rumbo al Rubin Kazan gracias a un traspaso de 10 millones de euros.

La política de salidas ha generado cierto nerviosismo entre los aficionados, que esperan fichajes de garantías capaces de suplir las bajas. Se han barajado variedad de nombres que no han terminado de concretarse, como la incorporación en propiedad del portero Andrés Fernández o el fichaje del central Gálvez, que se ha terminado decantando por la oferta del Eibar. El problema es que entre los códigos financieros que impone La Liga y el presupuesto humilde, aunque solvente, que maneja el Granada, al equipo rojiblanco le cuesta firmar jugadores en propiedad y hacerlo con tiempo suficiente como para optimizar la preparación veraniega del equipo. Las «bombas» del mercado, si llegan, suelen hacerlo bien entrado agosto. Además, abundan las cesiones, lo que puede dinamitar el progreso a largo plazo del diseño deportivo de la escuadra.

Entre los refuerzos llaman la atención una serie de jugadores muy jóvenes que aterrizan en régimen de cesión desde estructuras potentes del fútbol europeo. El explosivo Jeremie Boga para la mediapunta (19 años, Chelsea), el centrocampista «jugón» Jon Toral (21 años, Arsenal) o el argentino Ezequiel Ponce, un delantero de 19 años procedente de la Roma del que despunta su sacrificio, habilidad y capacidad de remate ante portería rival. Las altas se completan con la cesión desde el Málaga de Ochoa, el portero mexicano que tanto llamó la atención en la Copa del Mundo de Brasil.

En defensa la filosofía de Jémez ha descartado a los centrales Babin y Ricardo Costa. En su lugar, por el momento, solo ha llegado en propiedad Matthieu Saunier, zaguero galo de 26 años que se define como «un defensa rápido con capacidad para sacar el balón jugado desde atrás». También Tito, un viejo conocido de Jémez en el Rayo, quien refuerza el lateral derecho, mientras que el brasileño Gabriel Silva (25 años, cedido por Udinese) hará lo propio en el lateral izquierdo. José Ángulo (Independiente del Valle), será el fichaje estrella para la delantera y con juventud y hambre de goles, tras dar el salto a Europa.

La plantilla necesita más componentes de aquí al inicio de La Liga. Durante la presentación la pasada semana del defensa Saunier, el director deportivo Javier Torralbo tranquilizó a la afición: «Estamos en mejor posición que hace dos semanas. El mercado se está estrechando y empiezan a surgir mejores posibilidades incluso que hace quince días, estamos bien colocados para intentar traer los mejores jugadores. La idea es que lleguen dos delanteros, dos extremos, un central y un lateral izquierdo».

La afición sigue siendo clave

La pretemporada ha resultado positiva en las filas rojiblancas. Jémez ha señalado en más de una ocasión la capacidad de sacrificio de su plantilla y además de los nuevos, varios futbolistas veteranos trabajan a fondo para convencer al míster: es el caso, por ejemplo, de Javi Márquez, Fran Rico o Rene Krhin en el centro del campo. El centrocampista defensivo Uche, canterano de 20 años, gusta a Jémez en la posición de defensa central, donde demuestra velocidad al corte y un aseado trato de la pelota.

El Granada solo ha perdido una cita veraniega, la del Trofeo Diputación ante el Sevilla disputado en Los Cármenes (0-2). En el resto de amistosos ha empatado a cero ante el equipo sub-23 de Algeria y el Al Ahli, ha ganado 0-6 al Mar Menor, 2-0 al Bristol City y 0-1 al Córdoba (con un gol de Barral de penalti en esta última cita). A pesar de que la estrategia de fichajes todavía está a medio gas, la afición responde satisfactoriamente.

El club se ha marcado los 15.000 socios como objetivo principal y para ello ha aprobado una rebaja de precios y una serie de ofertas especiales. Las cifras resultan verdaderamente positivas. La campaña de abonados roza ya los 15.000 y apunta a superar dicho número. Granada tiene ilusión en el proyecto y en el fútbol de Jémez, que se estrena el día 20 de agosto en Los Cármenes ante el Villarreal (1ª jornada de Liga).

El nuevo presidente Jiang Lizhang ha expresado que la meta principal de su gestión es hacer más grande al Granada, mejorar todos los aspectos de su estructura, algo que se ha dejado notar ya en áreas como el marketing y la comunicación. Pero sobre todo, traer la estabilidad deportiva a un equipo que pretende salvarse con mayores garantías y aspirar a plazas más ambiciosas de la clasificación. La mejor afición de La Liga 2015/2016, según la propia LFP, continuará junto al equipo para ayudar a tomar un nuevo y mejor rumbo.

Andrés Porcel

Profesional de la comunicación. Es de los optimistas que piensan que otro periodismo deportivo es posible. Su primera camiseta de fútbol fue la del Bayern. Ha visto ascender al Granada desde Tercera a Primera. La Bundesliga es su modelo.

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