Caparrosismo

Carácter. Es el concepto que muchos aficionados del Granada exigían a su equipo en el transcurso de la temporada 13/14. Si algo privó al equipo horizontal de lograr una posición más holgada que la 15ª en la que finalizó el campeonato fue su ausencia de garra y de espíritu en partidos clave contra rivales que luchaban por el mismo objetivo: Celta, Getafe, Espanyol, Rayo o Almería fueron algunos de los equipos capaces de salir de Los Cármenes con tres puntos.

La grada señaló la actitud del plantel y al entrenador, Lucas Alcaraz, al que un sector del feudo nazarí siempre etiquetó un fútbol de escasa personalidad. Pese a ello, el Granada supo aguantar el empujón final y se valió de su épica idiosincrasia para asegurar, en la última jornada, su cuarta campaña consecutiva en Primera.

Terminada la era Alcaraz tras 55 partidos en la máxima división (ninguno de ellos en puestos de descenso), los rojiblancos inician ahora una nueva etapa. En la amalgama de entrenadores que se situaron en la órbita del Granada (Camacho, Roberto Carlos, Laudrup, Jémez o Mel), Joaquín Caparrós terminó siendo el elegido tras desvincularse del Levante. La atmósfera entre los hinchas granadinos es prácticamente unánime: «se recupera la ilusión».

Del utrerano de 58 años se valoran multitud de factores. De un lado la experiencia en Primera División en multitud de clubes de élite (Sevilla, Deportivo, Athletic, Mallorca o Levante). Por otro, esa fuerte personalidad que demuestra en cada intervención ante los medios y que se prevé clave para volver a entonar a la afición de Los Cármenes, recurso fundamental de cara a recuperar la fortaleza en casa.

El estilo está claro: un equipo rocoso, siderúrgico y construido desde atrás. El oficio y el contragolpe como principales armas arriba. Además, el entrenador sevillano también se caracteriza por un especial cuidado de la cantera, factor que el Granada ha reforzado con el filial en Segunda B y la construcción, aún en proceso, de una ostentosa Ciudad Deportiva.

Ya se habla de «caparrosismo», término de moda tras el éxito descomunal del espíritu «cholista» en el Atlético de Madrid. La campaña de abonados, iniciada hace dos semanas con una meteórica reducción de los precios, supera los 7000 carnets, espoleada también por este espíritu. Los fichajes llegan con cuentagotas, solo Larsson y Yuste han arribado como nuevas incorporaciones. En las próximas horas se espera la firma de Javi Márquez, mientras se negocia con Rochina, Aderlan Santos o Thievy. El Granada continúa así cimentando el nuevo proyecto Caparrós.

 

Andrés Porcel

Profesional de la comunicación. Es de los optimistas que piensan que otro periodismo deportivo es posible. Su primera camiseta de fútbol fue la del Bayern. Ha visto ascender al Granada desde Tercera a Primera. La Bundesliga es su modelo.

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