Getafe 2 – 5 Barcelona: Pedro pone el Coliseum boca abajo

Es uno de los tópicos más repetidos de la historia de la prensa deportiva: “Los partidos duran 90 minutos”. Una frase digna de los comentaristas más ‘perogrulleros’ o de los futbolistas menos sueltos ante los micrófonos. Hagámosla, pues, digna de ‘Los otros 18’, porque poco encaja mejor para resumir lo que se ha vivido en Getafe.

Al equipo de Luis García Plaza se le olvidó esta máxima. Los azules salieron como un auténtico vendaval, pero se desinflaron a partir de la media hora de juego. Embriagados con el 2-0 que reflejaba el marcador a los 15 minutos, los madrileños fueron incapaces de quitarse la resaca durante el resto del partido.

Eso sí, el inicio fue digno de una celebración por todo lo alto. El Getafe estuvo más veloz, más ágil y mucho más concentrado que los de Martino. Un inicio arrebatador que Lafita decidió adornar con un taconazo para que Escudero se adentrara en el área culé. Un disparo por bajo superaba a Pinto y el Getafe se adelantaba en el marcador en el minuto 10. Cinco minutos después, Lisandro López ponía, de cabeza, el balón dentro de la portería blaugrana. El Coliseum quedaba boquiabierto. Los azulones soñaban con salir mañana en todas las portadas y el Atlético, con tomarse las uvas como líder de la Liga BBVA.

Vendaval canario para darle la vuelta al partido

El Barcelona venía a Madrid con las bajas de Valdés, Messi, Xavi y Neymar. La duda evidente era quién iba a echarse el equipo a la espalda, quién iba a resumir la responsabilidad para comandar un equipo que veía amenazado su liderato. El paso al frente lo dio Pedro. El extremo canario electrizó el Coliseum en sólo 9 minutos. Su hat-trick es el más rápido de un jugador culé fuera de casa en toda la historia de la Liga. Tres chispazos –vaselina incluída- que dejaron al Getafe con los pelos de punta, la cara quemada y los brazos caídos hasta el final del primer tiempo.

Tras la reanudación sí que llegó la respuesta azulona. Pedro León, Diego Castro y Lafita asumieron responsabilidades y pusieron en peligro a la zaga culé. Sin embargo, los azulgrana –ayer enfundados en la ‘senyera’- ya se protegen como le gusta a Martino. Cerrados atrás y preparados para salir a la contra, el Barcelona mordió un par de veces más a un tierno Getafe.

El primero en hacerlo fue Cesc, empalmando un centro desde la derecha puesto por –quién si no- Pedro Rodríguez. El segundo mordisco volvieron a darlo a medias entre el canario y el catalán. Penalti provocado por el tinerfeño y doblete para el Arenys.

Partido que se salda con un 2-5 y con suspiros para el Getafe. De esos que se lanzan al imaginar lo que pudo ser y al final se escapó.

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