Barça 4 – 0 Getafe: crónica de lo que ocurrió A.M. (antes de Messi)

Y D10S dijo: Hágase la luz. Y la luz que emanó de sus goles fue tan poderosa que acabó por deslumbrar todo lo que había a su alrededor. Portadas, titulares y vídeos quedaron obligados a contar las hazañas del Mesías. Tal fue así, que 89 minutos de partido fueron eclipsados por su glorioso regreso de las sombras.

Palabra de Messi. Alabado sea el señor.

Pero A.M., antes de que los goles del argentino lo eclipsaran todo (de la misma forma que hoy eclipsarán el resto de la jornada copera en los medios de comunicación), hubo otros 89 minutos de fútbol en el Camp Nou. Cierto es que no fueron minutos brillantes ni especialmente entretenidos, pero dejaron destellos de un Getafe que puede marcharse con la cabeza alta de Barcelona.

Fábregas guió un inicio arrollador

Salió el Getafe a defenderse, a intentar pillar al Barça en un descuido. Todavía pensaban los de Luis García en ello cuando el marcador ya reflejaba el 1-0. Un centro desde la izquierda era aprovechado por Fábregas, que de un testarazo pillaba a Codina a contrapié, y adelantaba a los azulgrana.

Tras el tanto, continuaron apretando los de Martino, presionando a una defensa del Getafe que era incapaz de sacar el balón jugado. Arrollaba el Barça, pero poco a poco los azulones –verdiblancos en el Camp Nou- fueron consiguiendo llevar a la realidad su idea inicial: conseguir un marcador ajustado para mantener viva la llama de la ilusión de cara a la vuelta en el Coliseum. El Getafe defendía y lo hacía bien, con líneas juntas que dejaban pocos espacios. En ataque, las jugadas a balón parado se traducían en ocasiones de peligro que eran, una tras otra, rematadas a las nubes. Así concluyeron los primeros 45 minutos.

Misma tónica tras el descanso

La segunda mitad arrancó de la misma manera que terminó la primera. El Getafe esperaba agazapado la oportunidad de una contra mientras que el Barça no era capaz de encontrar la llave que abriera de nuevo el cerrojo planteado por Luis García. Cuando el partido perdió rigor táctico, Ciprian y Sarabia asomaron para intentar asustar a Pinto con tímidos intentos.

Así transcurrió el encuentro hasta que llegó el minuto 63. Penalty en el área visitante y gol de Cesc, imparable para Codina. Pero por aquel entonces, poco importaban ya los goles. La noticia estaba en la banda. Hacía ahí se dirigían las cámaras y las miradas: Leo Messi estaba listo para ingresar en el terreno de juego.

Pasaron 26 minutos más en los que el partido se trabó, en los que el Getafe intentó sin éxito conseguir un gol que dejara la puerta abierta a la sorpresa. Hasta Luis García manifestó claramente sus intenciones ofensivas al introdocir en el campo a Lafita, Colunga y Pedro León.

Pero todo quedo en intentos. 26 minutos después de entrar al campo, Messi decidió que era el momento de acaparar flashes.

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