¿Vender o no vender? Esa es la cuestión en el RCDE

El Espanyol siempre se ha caracterizado por tener un buen plantel y conseguir llevar a varios de sus jugadores a la élite del fútbol español. En el pasado, con la tremenda crisis económica del club, se veía cualquier oferta por cualquier jugador como una manera de paliar la enferma tesorería. Jugadores con un gran potencial, y otros con no tanto, eran vendidos a las primeras de cambio por precios «irrisorios» ante la posibilidad de que el otro club se echara atrás y no se pudiera ganar ese poco dinero. Los clubes compradores tenían presente la situación perica, por lo que las ofertas siempre eran a la baja, porque sabían que los dirigentes no podían rechazarlas, la continuidad del club estaba en juego.

Gracias a la llegada del capital externo las deudas ya no aprietan, y es sabido que ahora el club catalán ya no tiene la necesidad urgente de vender a cualquier precio. Eso hace que los jugadores no sean vistos como baratijas por las que sacar algo de dinero rápido, sino como un patrimonio al que hacer uso (que formen parte de la plantilla) y que sean consideradas piezas de valor para, si al final alguien decide comprarlos, sean vendidos por un alto coste y sacar un alto beneficio en la transacción.

Los aficionados no estamos acostumbrados a esto y a la mínima que despunta un jugador pensamos que no nos va a durar mucho. El caso de Aaron ahora mismo está candente y recuerda mucho al caso Capdevila. Ambos laterales zurdos con gran proyección en su debut. El campeón del mundo con España se fue al Atlético de Madrid casi obligado por el club, ya que no podían rechazar la oferta, aunque no fuera muy elevada, porque necesitaban ese dinero para pagar salarios y deudas. Aaron parece que no correrá la misma suerte, ya que al menos las exigencias económicas no serán las que decidirán el proyecto deportivo. Se dice que varios equipos están preguntando por el ya jugador del primer equipo, que empezó la temporada en la plantilla del filial, pero según parece se cuenta con él para la siguiente campaña, y si se lo quieren llevar será previo pago de su cláusula de rescisión.

Aún así hay varias corrientes que entienden que las ventas no son algo negativo, y se pone como ejemplo la gestión del Sevilla. Cada año ha ido vendiendo sus mejores jugadores a precios muy elevados y eso no ha mermado el rendimiento del equipo, más bien lo contrario. Lo importante es la inversión que se hace de ese dinero, y acertar en los fichajes no únicamente para paliar la baja del jugador, sino también para mejorar el nivel de la plantilla con varios fichajes. Otro ejemplo es el Tottenham, que vendió a Bale por algo más de 100 millones de euros, pero gracias a eso pudo rehacer su plantilla y filial y ahora están luchando por incluso ganar la Premier League cuando antes se luchaba por entrar en Europa League. Aunque también hay casos negativos, como el United que vendió a Cristiano por 100 millones también, pero dilapidó ese dinero en fichajes de poca calidad que no mejoraron el equipo. Por tanto, vender caro está bien, pero más importante es utilizar ese dinero de manera efectiva.

Entonces la pregunta que se hacen los pericos es, ¿vender o no vender? Quizá el club comprador no quiere pagar los 30 millones de cláusula, pero si dan 25, ¿qué debería hacer el club?

Desde mi humilde punto de vista la norma que se debería seguir es la siguiente: si se dispone de un recambio de similar nivel a menor coste (puede ser un fichaje o un jugador del filial) y que no afectaría al rendimiento del equipo, se debe vender. Si a corto plazo no se ve a ningún jugador que pueda suplir esa baja, ya que ese jugador es de los mejores en su posición, el club debería mantenerse firme y reclamar que paguen su cláusula, ya que se corre el riesgo de debilitar gravemente tu plantilla y malgastar el dinero en fichajes que no aportarán nada al equipo.

Una de las medidas que debería empezar a tomar el club es la de poner cláusulas muy elevadas a sus jugadores, ya que así siempre se podrá empezar a negociar a partir de allí y se sacará mucho más dinero en posibles ventas o también se podrá retener al jugador si viene cualquier club por rico que sea.

En resumen, hay que vender sobre seguro, sabiendo que la venta mejorará la plantilla porque ya se dispone de un recambio a menor precio y además dejará margen para otros posibles fichajes.

Y usted, ¿vendería o no vendería?

Santiago Domínguez

Doctorando en Tecnología Educativa en Educación. Graduado en Educación Primaria con alma de periodista deportivo. Apasionado del fútbol y del RCDE a partes iguales.

También te podría gustar...