La vuelta a casa de la cantera del Espanyol

Nunca es bonito ver partir a quien has visto crecer, pero como es lógico, no todos los jugadores de las categorías inferiores tienen sitio en el primer equipo. Aún así, duele ver irse a jugadores que tienen unas condiciones maravillosas para destacar en Primera División. Como por ejemplo el caso de Didac Vilà y Sergi Darder, que fueron criados en la Ciudad Deportiva Dani Jarque desde jóvenes y ahora vuelven a la que fue su casa. Empezaron y llegan al mismo sitio, aunque siguieron caminos diferentes para llegar a la élite.

Darder, después de llegar en 2007 al Espanyol, se marcharía en 2012 al filial del Málaga. Allí se haría poco a poco sitio en el primer equipo de la mano de Schuster para luego, después de destacar en el equipo andaluz, fuera fichado por el Lyon. Allí pudo mostrar su buen juego durante el primer año, aunque, con la llegada del nuevo entrenador, el segundo curso fue algo peor en Francia. El míster dejó de confiar en él por lo que empezó a jugar menos minutos, a pesar de que la afición le tenía mucho aprecio y no entendía su suplencia. Esta temporada había empezado de titular, pero el jugador sabía que el entrenador no estaba al 100% con él habló con la directiva para intentar volver a casa. Tras muchas negociaciones el club perico ha conseguido que llegue el jugador en condición de cedido (para así evitar problemas con el fair play financiero) y después tener que abonar de forma obligatoria la compra por 8 millones más 2 en variables por su fichaje. El club francés se reserva al 20% de una posible compra futura.

Dídac Vilà sí que llegó a debutar en el Espanyol tras toda la vida en el fútbol base, ya que llegó a los 8 años de edad. Por lo que pasó por todas las categorías (menos la de pre-benjamín). En su primer año en la élite destacó por su gran físico para ser lateral, pudiendo subir la banda sin problema y con la calidad suficiente para desequilibrar al rival. Por ese motivo el Milan decidió ficharlo, pero justo el mismo año que llegaba otro lateral por el cual desembolsaron una gran cantidad de dinero. La dura competencia hizo que no jugara demasiado, y un chico joven sin minutos es la peor de las situaciones posibles, por lo que se le buscó una salida. Tras la frustrada cesión al Valencia, se quedó un año más en Milán y después fue cedido al Betis y al año siguiente al Eibar. Viendo que no tuvo mucha continuidad en España su camino fue para grecia, donde estuvo dos años a buen nivel. Con ganas de volver a casa, y pensando que su contrato ya había terminado con los helenos, el AEK puso difícil su marcha poniendo trabas con documentos que afirmaban que tenía aún un año más de contrato. Al final, muy al final, tuvo todo un final feliz mientras tanto el jugador se ha ejercitado con el Reus Deportiu.

El club ha decidido emprender esta nueva etapa con jugadores de calidad, pero con la clara intención de que sean jugadores comprometidos con la casa, y que mejor que canteranos que ya tienen gran aprecio por los colores. Ahora mismo la plantilla tiene 12 jugadores formados en las categorías inferiores, un número altísimo en la élite del fútbol, y es maravilloso poder ver como el trabajo hecho durante tantos años en la academia, como le gusta decir a Quique Sánchez Flores, tiene sus frutos.

Presentados ya los dos jugadores, tendrán una semana de aclimatación y poder encarar con algo más de tiempo el siguiente partido de liga ante el rival ciudadano.

Santiago Domínguez

Doctorando en Tecnología Educativa en Educación. Graduado en Educación Primaria con alma de periodista deportivo. Apasionado del fútbol y del RCDE a partes iguales.

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