Granada CF 1 – 1 RCD Espanyol: La suerte evita el ridículo blanquiazul

Granada y Espanyol empataron a un gol en un partido épico para los locales y lamentable para los visitantes. Los de José González se adelantaron cerca del descanso y aguantaron por delante en el marcador hasta los minutos finales pese a jugar más de una hora con diez jugadores por la expulsión de David Barral. Los pericos no fueron capaces de generar ninguna ocasión de verdadero peligro en superioridad numérica y sólo un gol en propia puerta les salvó de la derrota.

Las bajas de Víctor Sánchez y Diop obligaron a Galca a reinventar su medular, con el central Óscar Duarte como único pivote. Además, Caicedo se quedaba en Barcelona por precaución, dejando su sitio a Gerard Moreno. Pese a lo insólito del once inicial, los visitantes salieron con más presencia en el campo que su rival, que apenas movía el balón en campo contrario. Sin embargo, las imprecisiones en ambos bandos imposibilitaban cualquier acción de peligro.

Según avanzaba el partido, los blanquiazules comenzaban a amenazar tímidamente la portería de Andrés Fernández. Marco Asensio cogió la batuta y en cada balón que recibía buscaba con intención los desmarques de Burgui, Hernán Pérez y Gerard Moreno, que pese a no mostrarse demasiado acertados intentaron crear ocasiones con insistencia en el primer tramo del encuentro. En el minuto 27, David Barral complicaría en sobremanera a su equipo al provocar la segunda amarilla por golpear con el codo la cara de Gerard Moreno. El delantero del cuadro andaluz había visto la primera amonestación por cometer el mismo fallo en el cuarto minuto de partido.

Paradójicamente, con la expulsión fue el Espanyol quien desapareció del césped del Nuevo Los Cármenes. En la jugada siguiente el Granada llegaría por primera vez con peligro por medio de Success, quien logró zafarse de Javi López para poner un peligroso centro al área que, de no haber sido interceptado por Enzo Roco, hubiera dejado a El Arabi en posición franca para anotar el primero de la noche. A partir de este momento, los visitantes no tuvieron más ocasiones de peligro.

El cuadro andaluz retrasó las líneas pero no renunció a sus jugadores ofensivos, que buscaban el contragolpe en rápidas galopadas. En el minuto 37, Ricardo Costa metía el miedo en el cuerpo a los pericos al rematar un balón a escasos centímetros del palo derecho de Pau López. Rochina, a la salida de un córner, puso un centro excelente medido a la cabeza del luso, que no pudo anotar por muy poco. Apenas unos segundos después el Granada volvía a llegar con peligro, si bien esta vez no perdonaría. Success robó la cartera a Javi López en zona peligrosa y puso la directa hacia la puerta perica. Ya dentro del área, Óscar Duarte puso la pierna para recuperar el balón pero con cierta fortuna éste cayó en Rochina, que pasaba por ahí, y no perdonó para estrenar el marcador. Los franjirrojos, que no se habían acercado al área en la primera media hora de partido, habían tenido tres ocasiones para abrir la lata en 10 minutos de inferioridad numérica, mientras que las líneas ofensivas del Espanyol no había vuelto a hacer acto de presencia.

Tampoco el descanso sirvió para que cambiaran su actitud frente al partido los de Galca, que cualquiera diría que estaba conforme con lo que veía entre sus jugadores. A pesar de la incapacidad de los suyos para crear peligro, tardó 70 minutos en mover ficha por primera vez, y lo hizo retirando a Burgui, de los pocos pericos con desborde en el césped, por un Mamadou al que todavía le queda grande la competición. Antes, en los primeros lances del segundo acto, el Granada había tenido otra ocasión para aumentar su renta en un rápido contragolpe protagonizado por Success, si bien su centro no encontró rematador tras pasearse por el área de Pau.

A medida que se acercaba el final del partido, los locales abandonaban sus líneas adelantadas para centrarse en frenar las acometidas de un Espanyol que fue incapaz de aportar ninguna solución para generar ocasiones de peligro. El Granada sufría menos con 10 jugadores que la mayoría de partidos que ha jugado con todos sus efectivos en liza, en parte por el gran trabajo posicional de sus jugadores, en parte por la falta de ideas del cuadro rival.

Hasta tal punto estaba siendo plácido el partido de los locales que Andrés Fernández no tuvo trabajo hasta el minuto 80, cuando Mamadou remataba picado al centro de la portería un buen centro de Hernán Pérez desde la izquierda. El guardameta no arriesgó y mandó a córner un balón que no revestía peligro. El saque de esquina lo botó Marco Asensio, desaparecido en la segunda parte, en un gran balón a la cabeza de Álvaro, que remató desviado. Un minuto de peligro en 50 minutos jugando con un futbolista más es un bagaje ofensivo paupérrimo, pero Galca parecía no estar de acuerdo, pues faltaban menos de 10 minutos para el final del tiempo reglamentario y solo había ordenado un cambio.

Sin embargo, la suerte sonrió a los pericos cuando se alcanzaba el ’84. Marco Asensio recibía el balón en zona de tres cuartos y abría el balón a la banda izquierda para la internada de Hernán Pérez. El paraguayo buscó el centro al área, pero Miguel Lopes se interpuso con la mala suerte de desviar el balón hacia su portería ante la mirada de frustración de Andrés Fernández, que no pudo hacer nada para evitar el empate. El entrenador visitante pareció conformarse con un empate, pues instantes después del gol retiraba a Marco Asensio, su jugador más talentoso, para dar entrada a Salva Sevilla.

Los últimos minutos no depararon ninguna jugada remarcable, el Granada se limitó a mantener la posición frente a un Espanyol que ni siquiera buscó con verdadera intención el gol de la victoria. El cuadro andaluz se lleva un premio escaso para el enorme sacrificio realizado, mientras que los blanquiazules logran mantener el colchón de cinco puntos con un rival directo por la permanencia con una fortuna que los creyentes calificarán de divina sin dudarlo. No obstante, los franjirrojos tienen dos motivos para el optimismo: el grandísimo partido completado en inferioridad y su salida de los puestos de descenso, aunque sea empatados a puntos con el Getafe, que marca el inicio de la zona roja.

Ficha técnica:

Granada CF: Andrés Fernández; Biraghi, Ricardo Costa, Lombán, Miguel Lopes; Success (Edgar 75′), Rochina (Khrin 92′), Doucouré, Rubén Pérez; El Arabi, Barral

RCD Espanyol: Pau López; Javi López, Duarte, Enzo Roco, Álvaro; Oscar Duarte, Abraham, Burgui (Mamadou 70′), Hernán Pérez, Marco Asensio (Salva Sevilla 86′); Gerard Moreno.

Árbitro: José Luis González González (Colegio de Castilla y León), amonestó con tarjeta amarilla a Barral (5′ y 28′), Biraghi (45′), Lombán (54′), Rochina (79′), Andrés Fernández (80′) y Rubén Pérez (89′) por parte del Granada; y a Oscar Duarte (50′), Rubén Duarte (58′) y Hernán Pérez (68′) por parte del Espanyol.

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