Palabra de Garitano

24 de agosto a las 19 horas, ese es el momento que todo eibartarra ansía. Apenas diez días para que ocurra algo insólito en el fútbol español: la primera vez que un pueblo tan pequeño (27.513 habitantes según el último censo) alcanza la cima del fútbol nacional. Además, se arranca con derbi guipuzcoano de Primera, algo que no sucedía desde el año 1932 entre Real Irún y Real Sociedad.

El meteórico doble ascenso del Eibar a la cima viene abanderado por el, seguramente, más célebre símbolo de la historia del club: sir Gaizka Garitano. Si ya vestido de corto marcó una época durante cinco temporadas, como míster ha sido quien ha logrado la gesta que marcará para siempre la historia en el septuagésimo quinto aniversario de la entidad.

marca.com

Garitano portando el brazalete de capitán en su etapa como jugador armero (1998/1999 y 2001-2005). Foto vía marca.com

El camino hacia categoría dorada no ha sido coser y cantar. La temporada arrancó con más oscuros que claros, con 10 puntos en nueve jornadas se jugaba con el descenso; no había suerte de cara a puerta y las sanciones por tarjetas y bajas se iban acumulando por una u otra razón. No había continuidad.

A partir de ahí, el equipo fue carburando y encontrando su ser y ganó siete de los diez siguientes partidos. La cosa no quedó en anécdota, y una vez metidos en el tren de ascenso, se consolidó, manteniéndose invicto en 11 jornadas consecutivas, lo que les llevó a copar la clasificación del torneo, que acabaría en sus vitrinas.

La receta de Garitano ha sido sencilla: el fortín de Ipurua, solidez y mucha seriedad atrás. Como local, los armeros han rendido mejor que nadie en la categoría; sólo siete equipos han conseguido marcar como visitantes, los puntos costaban caros. Esto no ocurre por casualidad, y es que una vez que Gaizka encontró la tecla, el equipo jugó con un estilo muy definido y con una columna vertebral que les ha llevado a la gloria. La solidez en las líneas y la claridad de las ideas que ha inculcado el entrenador han sido claves; además de rentabilizar muy bien los goles marcados.

Eibar cedidos

Morales (izquierda), Yuri (centro) y Jota (derecha) tres de los pilares y revelaciones del Eibar 2013/14. Fotos vía lfp.es y as.com

Xabier Irureta ha sido el mejor portero de Segunda, ha dado impulso en momentos difíciles y ha aportado algún que otro punto extra que ha sido determinante. En la línea de cuatro de atrás la pareja Albentosa–Raúl Navas ha sido una de las sensaciones del torneo, contundentes y expeditivos, se han ganado por juego y regularidad un puesto en lo más alto. En el medio campo la dupla Errasti–Dani García ha dado continuidad a lo que ya ofrecía la zaga y, además, han sabido darle equilibrio y pausa en los momentos adecuados en el centro de máquinas.

La magia arriba ha corrido a cargo de tres cedidos que han sido todo un acierto de la dirección técnica: Jota, Morales y Yuri Berchiche. El primero, propiedad del Levante, ha dejado destellos partiendo desde banda, y su velocidad y calidad técnica dejarán un buen recuerdo. Jota ha sido posiblemente la mayor revelación de la categoría, desde la mediapunta ha capitaneado el ataque y ha sido el máximo goleador con 12 dianas, su zurda quedará para siempre en la memoria de los aficionados. Además, el lateral zurdo Yuri ha demostrado que tiene una pierna izquierda con un golpeo de oro, potente y acertado en sus incursiones en fase ofensiva. El trabajo y el buen entendimiento entre los de casa y los que han llegado nuevos ha sido excelente.

Modelo Eibar

Esa es la verdadera fórmula del éxito, el trabajo por amor a unos colores y fidelidad a un estilo. Se pasó de rozar con los dedos el primer ascenso en 2005 a tocar fondo en categoría de bronce 2 años después, y volver en 2009 para una larga y dolorosa estancia de cuatro cursos en los que se atragantaba el play-off al fútbol de plata.

El Eibar está en la cumbre del fútbol nacional por méritos propios, superando zancadillas burocráticas y siendo campeón de la categoría con el menor presupuesto del fútbol profesional (3,9 millones frente a los más de 500 de los que dispuso el Real Madrid) . Esta heroicidad nos traslada a una realidad utópica donde el dinero se queda en papel mojado sobre el césped.

Pero mientras se queda en eso, que vuelva a sonar la Sirena de Alfa. Esta vez desde la cumbre de un sistema que sigue al compás de las billeteras y donde su clase media esta desapareciendo en pro de dos equipos se coman el pastel completo, año sí y año también.

Iker Baños

Estudiante de Periodismo en la UPV y amante del fútbol. Siente devoción por el fútbol con acento argentino.

También te podría gustar...