Atlético de Madrid 3 – 1 SD Eibar: Remontada centenaria

La tarde se presentaba complicada para los locales. La retahíla de sanciones arrastradas tras el último encuentro frente al Barcelona presentaba una defensa en cuadro repleta de jóvenes promesas y pocos habituales, mientras que la baja de Augusto daba paso a un Thomas cuyo efecto, tras la explosión inicial, parecía perder fuerza como si se tratase de un efervescente. Las variaciones obligadas en el once llegaban en mal momento anímico y deportivo, coincidiendo además con la visita del Eibar de Mendilibar, gran revelación de la primera mitad de campeonato.

La gravedad del asunto parecía considerable. La faena era complicada y la cornada, en caso de producirse, podría llegar a ser mortal para los rojiblancos. Las actuaciones frente a Celta y Barcelona derivaban en un triste bagaje clasificatorio -a pesar de la imagen mostrada en el Camp Nou- y alejaban a los de la ribera del Manzanares de los títulos, viéndose convertidos todos los encuentros de aquí al final de campaña en finales, siendo el primero de los invitados un incordio constante, un conjunto aguerrido e inteligente que, exprimiendo al máximo sus básicos recursos, amenaza con instalarse en puestos europeos frente a grandes potencias como pueden ser el Sevilla, Valencia o incluso el mismo Celta.

El miedo a perder condenó los primeros cuarenta y cinco minutos. Renunciando a todo tipo de belleza futbolística, el Atlético mostró la peor de sus versiones, aumentando incluso los peores registros cosechados hasta el momento, viendo en el balón frontal la mejor de sus bazas. La efectividad de esta idea fue nula. La escasa altura de los once jugadores colchoneros se tradujeron en la incompleto lucha de los balones disputados y la siguiente superioridad armera, la cual se vio reflejada incluso en el dominio del esférico.

El horario y el espectáculo mostrado bien pudieron haber provocado alguna que otra cabezada entre los asistentes. La falta de rigor durante el primer tiempo adormeció, aburrió y arrancó bostezos de el más entregado de los aficionados, alargándose agónicamente y deprimiendo con el paso de los minutos.

Lejos de mostrar un cambio de dinámica durante los primeros minutos del segundo acto, los locales siguieron adormecidos y adormizantes. Como si hubiesen ingerido relajantes en cantidades industriales, la concesión de peligro al Eibar empezaba a ser preocupante, llegando al punto más crítico recién estrenado la segunda mitad del encuentro. Desubicado por momentos como zaguero, como le ocurría en alguna ocasión durante su periplo en el Rayo Vallecano, Saúl facilitó el primero de los tantos de la tarde. Su tropiezo en la frontal se tradujo en un tanto del ex-rojiblanco Keko Gontán, y este, en la reacción instantánea local.

El gol del conjunto vasco despertó bruscamente al Atlético, enfrentándole a una realidad dura y alarmante. La reacción era necesaria, al igual que la victoria. El nerviosismo en la grada no tardó en aparecer, pero se fue disipando rápidamente conforme se sucedían las ocasiones colchoneras. Lucas, brillante pese a su juventud, fue el primero en avisar con un centro desde banda izquierda y, más tarde, la sensación de peligro fue a más con la entrada de nuevos refuerzos como Óliver, Vietto o Fernando Torres.

El juego contó con una mínima elaboración en la sala de máquinas local y esta se materializó rápidamente. Aprovechando este factor y el balón parado, el Atlético no tardó en acorralar a su rival, culminando la remontada con dos tantos de Giménez y Saúl, enmendando su error.

La explosión en la grada refejó la ansiedad del aficionado atlético por reencontrarse con la victoria y esa identidad desgastada durante los últimos encuentros. La fiesta se hizo general y terminó de consolidarse llegando el ocaso de la tarde. La entrada de Torres al terreno supuso el empuje general y este, el tan esperado gol centenario del punta. Entonces si, el jaleo fue generalizado. Ni siquiera el pitido final pudo interrumpir los cánticos hacia Fernando. El respetable colchonero está con Torres. Actuaciones como la de hoy suman al equipo y eso es innegable. La salida de Jackson le abre una pequeña puerta y él debe saber aprovecharla.

Ficha técnica

3 – Atlético de Madrid: Oblak; Gámez, Giménez, Saúl, Lucas; Thomas (Oliver, m. 59), Gabi, Koke, Carrasco (Fernando Torres, m. 75); Correa (Vietto, m. 59) y Griezmann.

1 – Eibar: Riesgo; Capa, Dos Santos, Lillo, David Juncà; Escalante (Inui, m. 69), Dani García; Keko Gontán, Adrián (Radosevic, m. 89), Jota Peleteiro; y Sergi Enrich.

Goles: 0-1, m. 46: Keko, tras un error de Saúl. 1-1, m. 56: Giménez cabecea un saque de esquina de Koke. 2-1, m. 62: Saúl, de cabeza a saque de esquina de Koke. 3-1, m. 90: Torres, a pase de Vietto.

Árbitro: Fernández Borbalán (C. Andaluz). Amonestó al local Thomas (m. 15) y a los visitantes Escalante (m. 66), Lillo (m. 85) y Juncá (m. 87).

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 23 de la Liga BBVA, disputado en el estadio Vicente Calderón ante unos 45.000 espectadores.

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