Dépor 2 – 2 Rayo: Los errores se pagan caros

Los dos conjuntos se vieron despojados de una posible victoria por culpa de los errores defensivos. Groseros en el caso del equipo madrileño, concretamente los cometidos por el central Abdoulaye Ba.

El partido empezó fuerte. Toché falló un mano a mano tras un despiste de los centrales rayistas, pero un minuto después fue Abdoulaye el que metió la pata hasta el fondo, dejando corto un balón hacia su portero que José Rodríguez no desaprovechó. El gol fue un buen ejemplo del fútbol que estaba practicando el Dépor: un mediocentro plantándose en el área contraria presionando como un bárbaro. El Rayo, por tanto, probó su propia medicina, y es que en el banquillo gallego, el que manda tampoco es que sea cobarde, que digamos, en cuanto a juego. Víctor Fernández sigue fiel a su estilo e incomodó sobremanera el juego de Paco Jémez, que volvía a la que fue su casa durante cinco años como jugador, los mismos que Zé Castro, por primera vez visitante en Riazor.

Sin embargo, el Rayo fue espabilando. Trashorras, en cuanto le dejaron respirar, filtró un pase delicioso entre líneas, y aunque Tito lo hizo fetén dejándosela atrás a Manucho, el punta, solo, giró demasiado el tobillo, o el cuerpo, o las dos cosas; el caso es que tiró el balón fuera. Y luego fue Kakuta el que cruzó también demasiado su disparo con la derecha, su pierna mala. Salvo algún escarceo de Isaac Cuenca, que mareó en no pocas ocasiones a Tito (que sigue jugando en la izquierda y dejando a Nacho y Morcillo como suplentes), el Rayo se hizo con el control. Mientras, Aquino volvió a ser un puñal en la derecha, como en la primera jornada. Gracias al mundialista mexicano llegó el gol, con un centro desde la derecha que Bueno cabeceó ante la inoperancia de los centrales deportivistas, a los que (aviso para navegantes) les llegará seguramente competencia en las próximas horas.

 

 

Errores de bulto

En la segunda mitad, el Dépor siguió cargando su juego por la derecha, pero sobre todo se mostró muy frágil con el paso de los minutos, quizá por falta de físico. Llegaron ocasiones rayistas, Bueno se coló un par de veces más entre los despitados Lopo e Insua y Victor Fernández reaccionó cambiando a sus dos pivotes. Hubo una ligera mejoría, entre otras cosas porque a Fariña se le vio más cómodo jugando por dentro, pero el Dépor volvió a sufrir una remontada como la de la primera jornada. Repitieron tanto asistente como goleador en los visitantes: Aquino, que le robó la cartera a Luisinho (en el campo desde hacía pocos minutos) y Bueno, rematador al primer toque.

Pocos argumentos mostró el conjunto blanquiazul en la segunda mitad a pesar de los tres cambios, pero sí contó de nuevo con la colaboración de Abdoulaye. El senegalés completó su mal encuentro cometiendo un penalti completamente evitable en el último minuto del descuento, tras parar con las manos, desde el suelo, un disparo que Cristian Álvarez iba a detener sin dificultad. El gol de Cuenca y el final del partido fueron todo uno, dando así por concluida la pesadilla de Abdoulaye en Riazor.

 

 

Ficha técnica:

Deportivo: Germán Lux; Laure, Lopo, Insua, Canella; José Rodríguez (Luisinho, 62′), Juan Domínguez (Álex Bergantiños, 64′); Isaac Cuenca, Medunjanin, Fariña; y Toché (Cavaleiro, 77′).

Rayo Vallecano: Cristian Álvarez; Quini, Zé Castro, Abdoulaye Ba, Tito; Baena, Trashorras; Aquino, Bueno (Morcillo, 86′), Kakuta (Lass, 75′); y Manucho (Leo Baptistao, 58′).

Goles: 1-0: José Rodríguez (7′); 1-1: Bueno (40′); 1-2: Bueno; 2-2: Isaac Cuenca (95′) (p.)

Árbitro: González González (comité castellano-leonés). Amonestó a los locales Lopo, Rodríguez, Insua, Cuenca y a los visitantes Quini, Tito, Zé Castro, Trashorras y Abdoulaye.

Estadio de Riazor. Unos 23.000 espectadores.

También te podría gustar...