¿Cómo han influido los futbolistas en el mundo del póker?

Neymar se encuentra en el mejor momento de su carrera deportiva. A sus 29 años, el futbolista brasileño está peleando, junto a Kylian Mbappé, por conseguir su cuarto título de la Ligue 1 con el París Saint-Germain. Sin embargo, el jugador paulista ya está pensando en lo que hará una vez decida colgar las botas, ya que ha revelado que quiere convertirse en jugador de póker profesional cuando se retire del fútbol. “Es verdad, es verdad. Es una de las cosas que más amo hacer. Me siento muy a gusto y creo que después de jugar al fútbol podré hacer torneos, viajar para jugar torneos en los que siempre he querido participar y no pude hacer por mi agenda y mi carrera. Entonces, cuando termine mi carrera futbolística, esa es una de las cosas que voy a hacer, viajar para jugar este tipo de torneos”, explicó en una entrevista al medio francés CNews.

El de Mogi das Cruzes empezó a jugar al póker en la Copa Mundial de Fútbol de 2014 en Brasil. Durante el torneo de selecciones, muchos jugadores de la ‘Canarinha’ jugaban al juego de cartas, por lo que acabó aprendiendo.  Primero observó las partidas desde fuera, pero después vivió la acción de los naipes en primera persona. Y con el paso de los años se ha enamorado del póker. Al igual que en el terreno de juego, Neymar es un jugador de póker ofensivo. En este tiempo, el jugador paulista ha desarrollado su juego gracias a los consejos de jugadores profesionales como el brasileño André Akkari, convirtiéndose en un jugador tan hábil en el campo como alrededor de una mesa de póker.

Similitudes entre el póker y el fútbol

Tras siete años de experiencia en el póker, Neymar considera que el juego de cartas y el fútbol tienen muchas similitudes. El enfoque es una de las semejanzas más evidentes. “La forma en que lees a tu oponente y el juego también es muy importante. Creo que una de las cosas más importantes en el fútbol, ​​y lo que hago en el campo, es leer el juego, leer a tu oponente y ver dónde puedes atacar, dónde puedes moverte para crear una oportunidad para tu equipo. Y en el póker es lo mismo, tienes que leer el juego, leer a tus oponentes y saber el momento adecuado para atacar a tu oponente”.

Al principio, es difícil creer que haya muchas similitudes entre el póker y el fútbol, pero los dos deportes tienen más cosas en común de lo que parece. El juego de cartas puede no ser tan exigente físicamente como el deporte rey, pero sus desafíos mentales requieren una estrategia avanzada y una naturaleza competitiva por parte de los jugadores. Por este motivo, muchos futbolistas, incluidas algunas de las estrellas más importantes del mundo, como es el caso de Neymar o Cristiano Ronaldo, se han enamorado de los naipes en los últimos años. De esta forma, no es de extrañar que el póker se haya convertido en el entretenimiento de moda entre los futbolistas.

Al igual que jugar un partido de fútbol, ​​a menudo se dice que el póker es fácil de aprender, pero difícil de dominar. Las reglas pueden parecer sencillas, pero los jugadores profesionales dedican sus carreras a desarrollar su juego en ambos deportes. Tanto el póker como el fútbol se basan en la estrategia, ofrecen partidos y torneos similares y cuentan con estrellas que hacen que cada deporte sea tan atractivo para los aficionados. En los últimos años se ha hablado mucho de los elementos que hacen que los futbolistas se sientan tan atraídos por el juego de cartas, pero se ha dejado de lado el efecto que ha tenido su participación en el mundo del póker.

Un entretenimiento socialmente aceptado

La historia del póker ha estado marcada por la oposición y el estigma. De la resistencia religiosa a las restricciones legales y las percepciones sociales negativas, el juego de cartas se ha considerado en determinadas épocas una amenaza moral para la sociedad. Sin embargo, para comprender el fenómeno del póker hay que tener en cuenta que no se trata solo de un juego de suerte. La realidad es que el póker es tanto un juego de habilidad como de suerte. De hecho, para que un jugador gane constantemente en el juego de cartas, debe dedicar muchas horas de estudio y dedicación para realizar cálculos cuidadosos, dominar los enfoques estratégicos, el leverage (apalancamiento) o el arte del farol. Al fin y al cabo, el póker es un desafío completamente mental.

A medida que los futbolistas emplean sus cualidades competitivas y habilidades de concentración en el póker, la sociedad está empezando a valorar el juego de cartas como un deporte mental. Hoy en día, una parte de la sociedad sigue pensando que el póker es un juego turbio o una especie de actividad secreta que se juega de manera clandestina en locales de juego. Los jugadores de fútbol, principalmente estrellas como Neymar o Cristiano Ronaldo, que tienen una gran influencia en la sociedad, están acabando con el estigma que el póker es solo un juego de apuestas. De esta forma, el póker va perdiendo poco a poco ese estigma, y la gente está aprendiendo a apreciar el ejercicio mental, la estrategia y la complejidad del juego de cartas.

El póker se ha convertido en un entretenimiento socialmente aceptado. La gente empieza a ver el juego de cartas como un deporte mental, no diferente al ajedrez. Estudios recientes publicados por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), organismo regulador del juego online en España, muestran el crecimiento del número de jugadores de póker en nuestro país. No cabe duda de que los futbolistas están ayudando a la hora de cambiar la percepción que se tiene del póker. Además, el juego de cartas ha conseguido una mayor exposición gracias a la presencia de los jugadores de fútbol en los torneos. En cualquier caso, no podemos olvidarnos del esfuerzo de los jugadores profesionales de póker, que llevan años luchando por alcanzar este objetivo.

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