Villa Park, una luz de esperanza para el Metalist

El Celta afronta una semana vital para sus aspiraciones en competición europea. Los vigueses viajan a tierras ucranianas con el 0-1 en contra cosechado en Balaídos, pero con la moral recuperada tras la victoria frente a Osasuna. En su historial europeo figura un encuentro que señala el camino, la eliminatoria contra el Aston Villa en la temporada 1998-1999.

El «EuroCelta» disputa este jueves un trascendental encuentro en el Estadio Metalist. Uno de esos encuentros que puede quedar grabado a fuego en las retinas del celtismo o convertirse en un partido sin relevancia y que concluya con la eliminatoria del conjunto olívico. A los de Berizzo solo les vale ganar y a poder ser anotando dos tantos para evitar prórroga y penaltis. La misión no parece fácil, el Shakhtar defiende una ventaja maravillosa gracias al tanto que Blanco anotó en una contra de manual en Balaídos.

Los ucranianos se presentan temibles a la contra y más cuando los gallegos deben ir a tumba abierta en busca de la meta rival. Un hándicap añadido, pero que tiene un antecedente. Quizás no sean muchos los que recuerden los años 90, en especial los más jóvenes, pero fueron los inicios de 6 campañas en las que el Celta dejó su huella por Europa. Las noches de magia contra Benfica, Liverpool, Juventus, la Champions y como no, la remontada en Villa Park.

Corría la temporada 98/99. Tras una campaña estupenda de la mano de Irureta, en la que el equipo logró clasificarse para la Copa de la UEFA, el técnico hacía las maletas rumbo a A Coruña. Víctor Fernández asumía las riendas con el objetivo de repetir éxitos ligueros y de hacer un buen papel en el regreso a Europa, por segunda vez en la historia del conjunto vigués. La primera, a principios de los 70, había finalizado en eliminación en primera ronda tras caer frente al Aberdeen por 0-2 y 1-0.

Tras una primera eliminatoria asequible, en la que el Arges Pitesti no fue rival (0-1 en tierras rumanas y 7-0 en Balaídos), el Aston Villa se cruzaba en el camino del cuadro celtiña. Los ingleses, que marchaban líderes en la Premier, mostraron sus credenciales en el partido de ida, cosechando un 0-1 en tierras gallegas, mismo resultado que el Shakhtar. Julian Joachim anotaba a los 15 minutos, en un partido en el que los de Víctor Fernández merecieron mejor suerte, pero no acertaron a definir.

El Celta viajaba a Villa Park con la intención de remontar y vencer a un equipo que estaba asombrando en Inglaterra en el comienzo de temporada. Juan Sánchez abrió la lata a los 25 minutos, pero un penalti en contra, permitió anotar a los villanos, 1 minuto después. Mostovoi hacía el segundo a los 36 minutos, resultado que le valía a los olívicos para acceder a la siguiente ronda.

Tras la reanudación, Lubos Penev firmaba el tercero y parecía sentenciar el partido, pero con más de media hora por disputarse, el colegiado expulsaba a Rafa Berges. Aguantaron los gallegos, en una noche que quedó marcada en la historia del celtismo. Todavía recuerdo el póster de Faro de Vigo que coleccionaban mis tíos vigueses de aquella noche y de otras que vinieron después.

Como ven, no son pocas las correlaciones entre una y otra eliminatoria. 19 años después el destino obliga al Celta a obrar una nueva machada ante un equipo líder en su liga, que solo ha perdido un partido esta temporada y que trae una ventaja de 0-1. Toca remontada en el Estadio Metalist, como tocó en Villa Park. Los Mostovoi, Karpin, Makelele, Mazinho, Salgado, Dutruel y compañía señalaron como se remonta un 0-1. Ahora les toca a los Aspas, Mallo, Wass, Guidetti, Cabral… ¿Serán capaces de grabar en las retinas del celtismo otra noche europea de magia?

También te podría gustar...