El ‘totismo’ triunfa en Vigo

Manuel Eduardo Berizzo Magnolo, también conocido por ´Toto Berizzo´, nació en Cruz Alta, Argentina, el 13 de noviembre de 1969. Sus momentos “dorados” como futbolista los vivió en Newells (donde conoció a Marcelo Bielsa), River Plate y en el Celta de Vigo.

Después de su etapa como futbolista, fue ayudante de Marcelo Bielsa en la selección chilena. Esta etapa fue su máster como entrenador, ya que el Toto considera a Bielsa como su maestro, y su filosofía de juego está muy marcada por la del Loco. Después de su etapa como segundo entrenador en la selección vecina, Berizzo comenzó su labor como técnico en Estudiantes la Plata pero tan solo duró 1 año. Comenzó a entrenar al equipo chileno O´Higgins, y fue ahí donde, de verdad, encontró su sitio y puso en funcionamiento todo lo aprendido en La Roja. Con los chilenos consiguió llegar a las semifinales de la copa sudamericana en su primer año y, en la 2013-2014, se corona campeón del Torneo y posteriormente de la Supercopa.

En la 2014-2015 llega a Vigo en sustitución de Luis Enrique. Con él lo hace el Tucu Hernández, pieza clave en O´Higgins. Después de una temporada con el actual técnico del FC Barcelona en la que los celestes quedaron en mitad de tabla, Berizzo aterriza en Vigo e implanta su idea. Con ella, llegan los primeros retoques: convierte a Augusto Fernández (teórico interior o extremo) en un jugador más defensivo y alrededor del argentino y del Tucu comenzaba a cimentar un proyecto exitoso. Fabián Orellana se desempeñaba como extremo, pero el Toto hizo de él un pequeño Messi: casi siempre partiendo de la derecha, Orellana ocupaba posición de mediapunta y por sus botas pasaba y se creaba todo el fútbol del equipo. Eduardo Berizzo también supo sacar lo mejor de Nolito, que junto a Orellana y un gran mediocampo fueron los encargados de devolver la grandeza y el fútbol de salón a Vigo.  La primera alegría llegó en la quinta jornada, cuando el Celta se lleva el derbi gallego por 2-1. Después de una primera vuelta en puestos europeos, los celestes terminan la temporada en la octava posición a tan sólo 4 puntos de puestos europeos. Unos puestos que, de no estar a mitad de temporada 10 partidos sin conocer la victoria, podría haber alcanzado. De este primer año con Berizzo a los mandos del club,  cabe destacar que en la segunda vuelta también fue capaz de llevarse el derbi, esta vez en Riazor, por 0 a 2. Comenzaba el camino de un entrenador que, paulatinamente y siempre fiel a su estilo, devuelve al Celta a lo más alto del fútbol español.

En su segunda temporada llegó el premio al trabajo realizado desde su llegada. Con resultados tan destacados como un 4-1 al Barcelona, 6-1 al Rayo Vallecano, victorias en el Calderón en Copa y Sánchez Pizjuán entre otros, el equipo de Berizzo consiguió la clasificación, 10 años después, para disputar una competición europea.

Además del éxito liguero, los celestes consiguieron llegar hasta las semifinales de Copa, donde cayeron frente al Sevilla, que se proclamaría campeón de la Europa League meses después. Esta temporada estuvo marcada también por el regreso del hijo pródigo, Iago Aspas. El moañés, junto al mejor Nolito y un gran Orellana guió al Celta hacia Europa. También cabe destacar, que el equipo supo resarcirse de la salida en el mercado invernal de su capitán y pieza clave en el juego, Augusto Fernández.

Foto vía LFP.es

Ahora, el técnico argentino, disfruta de su tercera temporada en Vigo. En esta campaña, los celestes se muestran algo más flojos en liga, debido a la total concentración en Europa League y Copa del Rey, donde no pudo pasar, un año más, de las semifinales. Eduardo Berizzo, pese a las duras críticas sobre sus rotaciones, ha conseguido tener un grupo sólido, donde todos son, en mayor o menor importancia, claves en el éxito de un Celta que ha conseguido llegar a semifinales de Copa, seguir vivo en cuartos de final de Europa y estar a 6 puntos (con un partido menos) de la séptima posición que, en caso de que el FC Barcelona consiga alzar la Copa del Rey, da acceso a disputar competición europea.

En fase de grupos de Europa, el Toto decidió apostar por la Liga y en la UEFA dar descanso a los más habituales. Cuando se vio en apuros, en el último partido contra el Panathinaikos, apostó por el 11 de gala (sin Iago Aspas que estaba sancionado), y consiguióel pase a dieciseisavos. A partir de ahí, el argentino ha decidido apostar fuerte por Europa, y ya tiene al equipo en cuartos de final. En Liga, pese a no firmar su mejor año, ha conseguido meterle, otro año más, 4 goles al Barça en Balaídos (4-3) y ganar los dos derbis. En la Copa, un año más, el Celta quedó eliminado en semifinales, aunque este año con más dolor que el anterior. Después de eliminar al Real Madrid en cuartos y conocer que el Alavés sería su rival en semis, los celestes se vieron muy cerca de su cuarta final, pero dos malos partidos le costaron la eliminación.

Hubo muchas dudas sobre Berizzo, más aún en su primer año cuando el equipo encadenó 10 partidos seguidos sin conocer la victoria, pero la directiva decidió confiar en él y el técnico no defraudó. Poco a poco está devolviendo al Celta al lugar que le corresponde, la zona alta de la clasificación, y en Balaídos se vuelve a disfrutar, como antaño, de esas grandes noches europeas. El totismo revolucionó el Celta, hizo creer al celtismo y ahora está más consolidado que nunca ya que cada vez son más los que se suman a esta forma de entender el fútbol: sin renunciar a un estilo y con ambición por lograr cosas grandes, pero sin olvidar de donde se viene. El totismo triunfa en Vigo.

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