O Noso Derbi: nunca lo van a entender

Foto vía #ImposibleSenTi

Yo creo que en Galicia nacemos medios atravesados. Rabudos. No digo que toda la población sea así, pero sí un alto, y bendito, porcentaje. Da igual que nos criemos en la aldea, en el pueblo u en la ciudad, tenemos la mala costumbre de sufrir, gritar y llorar a partes iguales. Y lo que es más complicado: por una historia común. No sé si es lo normal, ni si pasa en otras comunidades, pero tampoco me preocupa demasiado. Yo llevo diecinueve años conviviendo con ello, no creo que ahora vaya a cambiar.

Es una locura desmedida, irracional, histérica, y que afecta a todos por igual: abuelos, hijos y nietos. En los casos más extremos, y de pronóstico reservado, dura todo el año, de lunes a domingo, sin descanso. ¿Que estás en un camping en Sanxenxo o Bastiagueiro? Pues sale a relucir. ¿Que te vas de fiesta y conoces gente nueva? Pues también. Hay algún valiente que afirma experimentarlo solamente dos –o cuatro, dependiendo cómo coincida el calendario- veces por temporada, supongo que no se lo cree ni él…

Sé también, por mi propia experiencia, que dependiendo de la época del año, es más adictivo o menos. Y que, conforme se acerca el día grande, las pulsaciones andan más revolucionadas, si cabe. Hay gente que no lo comprende, pero lo respeta; otros lo sienten, pero no lo practican: como a una religión. Igual que en las pequeñas parroquias, los mensajeros de la palabra van cambiando, pero la creencia se conserva intacta.

Porque yo he visto gente preocupada por los síntomas de los demás, pero nunca a nadie por los suyos propios. Supongo que ya forma parte de las costumbres, que una vez que te haces a un hábito, por muy poco salubre que este sea, ya te resulta hasta lógico.

Es la locura de o noso derbi. Nunca lo van a entender.

Rocío Candal

Juntando letras sin que suenen mal. Gallega, coruñesa y amante (sin remedio) del fútbol. ¿Para qué más?

También te podría gustar...