Luis Enrique, De la Morena y su mala prensa

“Mira Luis Enrique, que está a ver si salva al Celta. Y ya estaban diciendo que sonaba para el Barcelona. Le dieron la Roma sin haber hecho nada, y ahora la Roma es segunda, y con Luis Enrique no entró ni en Europa. Hay entrenadores que se les da una facilidad… que por el hecho de haber sido buenos jugadores ya tienen que ser fantásticos entrenadores. Pues mire usted cómo entrenador no sabe hacer la O con un canuto.”

Así de a gusto se quedó José Ramón de la Morena, director del programa El Larguero de la cadena SER, con el entrenador del Celta, Luis Enrique, hace tan sólo unos días. De una manera totalmente gratuita, en medio de un debate sobre la lista de entrenadores que han pasado por el Valencia en los últimos tiempos, el periodista de Brunete cargó duramente contra el técnico del Celta para compararlo con Unai Emery en su etapa valencianista.

De la Morena y otros tertulianos estaban haciendo hincapié en la labor que hizo el actual técnico del Sevilla en la capital del Turia, ya que comparado con sus sucesores en ese equipo, su trabajo según el criterio del periodista podría calificarse como aceptable. Sin embargo, no opina lo mismo de Luis Enrique en su etapa italiana, de la que calificó como desastrosa. No estaría mal que hubiera analizado a todos los que estuvieron después del exjugador dirigiendo a los romanistas, y no solo al actual entrenador, Rudi García, y el único que parecía interesar a De la Morena.

Al veterano periodista se le olvida que una temporada después del fracaso de Luis Enrique en Italia, la Roma dirigida por Zeman no conseguía remontar el vuelo; y aun cambiando de entrenador a mitad de temporada, su sustituto, Andreazzoli, tan sólo conseguiría una pobre sexta plaza. 

Parece que a De la Morena le mosquea la rumorología que se ha instalado alrededor de Luis Enrique. Él no entiende cómo otros equipos, como el FC Barcelona, se pueden fijar en el asturiano, con tan pobre experiencia como entrenador. Luis Enrique siempre ha desmentido todos estos rumores, por lo que si a De la Morena eso le chirría, quizás el toque de atención debería dárselo a sus compañeros de profesión, los responsables de que toda la rumorología se extienda y le den bombo a un entrenador al que se le han dado “tantas facilidades”. Resulta curioso que se haya fijado en las cualidades del que sonó como sustituto de Tito Vilanova, pero que no haya analizado las dotes como entrenador de un practicamente desconocido en el fútbol europeo como Tata Martino.

Se desconoce si a este último se le han dado más o menos facilidades, pero simplemente con observar la opinión de ambos clubes, aficiones y directivas del rendimiento de sus entrenadores, Luis Enrique se merece al menos el beneficio de la duda de esperar qué hace con el Celta de aquí a final de temporada. Después de los últimos acontecimientos, la rajada debería ser del mismo calibre.

El conductor de El Larguero ha atacado a un profesional del deporte que, a estas alturas, está cumpliendo el objetivo por el cual se le contrató, la permanencia, además de mostrar una confianza absoluta en la cantera celeste y apostando por un fútbol atractivo.

De la Morena ha sido siempre conocido por dos cosas: por sus peleas en antena con José María García y por su ferocidad. Son conocidas sus rajadas a las espaldas, pero cuando el aludido estaba ante él, con un micrófono en la mano, todo cambiaba. Era muy valiente criticando a Ruiz de Lopera por sus excesos y polémicas, pero cuando lo tenía en antena al otro lado del teléfono le parecía mejor preguntarle si el perro del presidente seguía celebrando los goles del Betis. Un caso de entre otros muchos.

Para finalizar, una frase que en ese programa también dijo José Ramón de la Morena: “A veces los periodistas nos merecemos lo que tenemos”. El programa de este señor ha perdido un 27% de audiencia en tres años. Así que quizás sí en esto tenga razón.

David Rodríguez

Celtista exiliado en cuerpo, pero no en espíritu. Vivir el partido con el corazón y analizarlo con la cabeza es compatible.

También te podría gustar...