El fútbol gallego ansía volver a ser grande

Dicen los entendidos, que en la vida cuando se empieza a decaer, toca reinventarse y renacer de las cenizas. Un símil para emular la leyenda del ave fénix, que cuando llegaba al fin de sus días, estallaba en una bola de fuego, para posteriormente, renacer de sus cenizas. Esto se puede aplicar al mundo del fútbol, y en especial al balompié gallego, que tras varios años oscuros, comienza a florecer de nuevo. Cualquier tiempo pasado, desde luego que parece mejor, pero en los últimos tiempos soplan vientos de renovación. Los seguidores de los conjuntos del noroeste de la península vuelven a soñar.

Celta y Deportivo se han reencontrado de nuevo en Primera División. La pasada campaña, los olívicos fueron los representantes del fútbol gallego en la máxima categoría del fútbol español. La nueva temporada y el ascenso de los coruñeses, divide esa representación. Los deportivistas, tras varias temporadas entre descensos y ascensos, pretenden consolidarse y no pasar apuros, aunque la reconstrucción de la entidad blanquiazul va poco a poco.

Del Súper Depor al equipo del ascensor

No hace muchos años, ambos equipos se codeaban entre los mejores de Europa. Galicia se hizo internacional de la mano del Súper Depor y del EuroCelta. Los coruñeses alcanzaron cotas más altas, conquistando una Liga en el año 2000. Antes, de la mano de “O Bruxo de Arteixo”, Arsenio Iglesias, se hicieron con una Copa del Rey y una Supercopa de España, ambos títulos en el año 1995. Poco después del título de Liga, llegarían 2 nuevas Supercopas y la famosa Copa del Rey del “Centenariazo”. Una noche mítica entre el deportivismo, cuando los blanquiazules se alzaron con el título, en el día del centenario del Real Madrid y en el Santiago Bernabéu.

Pero si hubo una fecha soñada y que nadie olvida, fue la noche del 7 de abril de 2004. Las “meigas” sobrevolaron Riazor y se conjuraron para que los deportivistas protagonizaran una de las remontadas más míticas de la historia de la Champions League. El Deportivo, venía de caer por 4-1 en San Siro, en la ida de los cuartos de final. La magia se conjuró sobre el césped del templo coruñés, a orillas del Atlántico. Pandiani, Valerón, Luque y Fran anotaron los cuatro goles que destrozaban al Milán y metían por primera vez en su historia en unas semifinales continentales. Recital de “O Neno”, que enseñó a Europa entera que en Galicia, también podemos brillar.

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Foto vía riazordeportivo.blogspot.com

El sorteo cruzó a los de Irureta con el Oporto de José Mourinho. El empate sin goles de la ida, hacía soñar con otra noche mítica en Riazor. Eso sí, la injusta expulsión de Andrade en el encuentro de O Dragao, mermó a la zaga deportivista. El tanto de Derlei en el minuto 60 fue como una maldición para el conjunto de A Coruña. A partir de entonces comenzó un declive paulativo, que tuvo su punto álgido en 2006, con la marcha de Irureta. La deuda económica comenzó a asfixiar y a pesar de lograr la Copa Intertoto en 2008, la caída era cada vez más evidente. En 2011, el descenso a Segunda División terminó por sumir al Deportivo en una profunda crisis.

Al ascenso en 2012, se sumó una nueva pérdida de categoría al año siguiente. Augusto César Lendoiro fue obligado a abandonar el club. Llegó Tino Fernández, que realizó una revolución, cancelando contratos muy costosos y apostando por Fernando Vázquez, el héroe de la afición a pesar del descenso. Con su lema, “pódese”, estuvo a punto de salvar a un club desahuciado antes de su llegada. Asumió el reto también en Segunda, en donde lograría el ascenso con una plantilla que en verano, apenas contaba con futbolistas.

La actual campaña se inicio con la marcha de Vázquez, tras unas declaraciones a la Radio Gallega en las que hablaba de que el presidente fichaba siempre a la tercera y cuarta opción. No gustaron las palabras y el máximo mandatario cesó al de Castrofeito. Víctor Fernández, el héroe del EuroCelta, asumió entonces el mando. El conjunto coruñés arrancó la temporada en Granada con derrota. Muchas debilidades en defensa y la falta de gol en ataque es la faceta pendiente de los blanquiazules. Antes del cierre del mercado, esperan refuerzos, que apuntalen un plantel corto. Los fichajes han ilusionado, pero la realidad es que alcanzar la permanencia, se presenta como el objetivo del Deportivo. Volver a ser Súper pasa por no caer de categoría.

El EuroCelta y el nuevo proyecto de cantera

La historia del Celta fue muy paralela a la de sus máximos rivales. En Vigo, vivieron unos años mágicos con la conexión rusa. Karpin y Mostovoi hicieron las delicias del público olívico. Una pareja de ensueño y secundada por futbolistas de lujo como. En 1999, estuvieron a punto de tocar la gloria en la Copa de la UEFA. Tras bailar a Aston Villa y Liverpool, entre otros equipos, el Olympique de Marsella truncó los sueños celestes. Los vigueses habían caído por 2-1 en tierras francesas y confiaban en remontar en la vuelta. La falta de definición y el muro galo impidieron el pase a las semifinales.

Al año siguiente, el nombre de Vigo recorrió las bocas de todos los aficionados al fútbol. El equipo celtiña deslumbró con un 7-0 al Benfica y un 4-0 a la Juventus de Zidane, Del Piero y Ancelotti. Dos auténticos baños, en dos de los partidos más recordados de la historia viguesa. De nuevo, otro equipo francés, se cruzaría para impedir que los vigueses disputasen las semifinales de la UEFA. La Copa Intertoto del año 2000, es el único título oficial presente en las vitrinas de Balaídos.

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Foto vía elgeniodemoana.blogspot.com

Los cuartos de final volvieron a ser la espada de Damocles de los gallegos. La temporada siguiente, sería el Barcelona el que eliminase al Celta, dejándolo una vez más sin semifinales. Las dos siguientes campañas, no pasarían de segunda ronda y dieciseisavos, respectivamente. En la 2003-2004, los vigueses jugaron la Champions por primera vez y alcanzaron los octavos de final. Tras una fase de grupos en la que vencieron al Milán en San Siro y al Ajax, el Arsenal se cargó el sueño vigués. Dio la casualidad que ambos conjuntos gallegos alcanzarían su mejor posición el máxima categoría del viejo continente en el mismo año.

La presencia en Europa mermó a los olívicos, que descendieron esa misma campaña a Segunda División. Fernando Vázquez se encargó de volver a llevar la Primera División a orillas del Atlántico. En el año del retorno, los celtiñas se volvieron a clasificar para disputar competición europea. Volver a Europa, supuso el regreso a los infiernos. A partir de entonces, comenzaron los tiempos complicados. La crisis hizo mella y el club estuvo a punto de bajar a Segunda B.

A Madroa cobró protagonismo y la cantera se impuso a la cartera. Con jugadores de la casa se lograría la permanencia en 2008 y a partir de ahí, se edificó un conjunto que regreso a Primera en 2012, tras una dura batalla con Deportivo y Valladolid, que acabaría llevando a los tres a la máxima categoría, pero en el caso de los gallegos, por la vía rápida. Tras una temporada difícil, en la que el equipo alcanzó la permanencia en la última jornada, llegó un buen año. De la mano de Luis Enrique, los olívicos se consolidaron en primera el año pasado. Esta temporada suman 4 puntos en dos encuentros y aspiran a cotas más altas. En Vigo vuelven a soñar con Europa, aunque siendo muy prudentes.

La irrupción del Lugo

Pero no solo en A Coruña y Vigo han vuelto a ilusionarse. El Club Deportivo Lugo es otro de los conjuntos en auge en los últimos tiempos. Un histórico en la Segunda División B, que en 1992 dio su primer salto a la categoría de plata. Tras lograr el subcampeonato del grupo 1, superarían a Sant Andreu, Extremadura y Elche en la fase de ascenso. Los lucenses vencieron en la última jornada al conjunto catalám por 2-1 y los extremeños, que no pudieron pasar del empate, colaboraron en el primer ascenso a Segunda en la historia del cuadro rojiblanco.

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Foto vía estaticos04.marca.com

En la ciudad de A Muralla, poco duraría la alegría, ya que en la temporada del debut, se produciría el descenso a Segunda B. Un nuevo descenso, esta vez a Tercera División terminó por hundir en una crisis al conjunto lugués. Pero la llegada de José Bouso a la presidencia en 2004, cambiaría el curso de la historia en el Anxo Carro. El máximo mandatario se apoyó en Carlos  Mouriz y Quique Setién. El director deportivo y el entrenador devolverían al Lugo a Segunda División el 24 de junio de 2014, tras un decisivo tanto de Manu en la tanda de penaltis ante el Cádiz en el Carranza. Esta será la tercera campaña consecutiva en la Liga Adelante, con un proyecto asentado.

Históricos que buscan recuperar su gloria

Racing de Ferrol y Compostela militan actualmente en Segunda B. Ambos conjuntos ansían regresar a Segunda División. Los ferrolanos ya fueron un cásico de la categoría entre los años 40 y 70, con un período de seis años en Tercera, ya que por aquel entonces, no existía la Segunda B. Los ferrolanos regresarían a 2ª en el año 2000 y tras tres temporadas, se vería relegados a 2ª B. El descenso a Tercera en 2010, les hizo tocar fondo, pero se recuperaron y regresaron a la categoría de la mano de José Manuel Aira. La pasada campaña realizaron un gran campeonato, disputando el playoff de ascenso y los refuerzos de este año, invitan a pensar en repetir hazaña y por qué no, pelear por ascender.

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Foto vía elcorreogallego.es

En Santiago vivieron en su día una época dorada. José María Caneda, aquel mítico presidente que estuvo a punto de llegar a las manos con Jesús Gil, llevó a los suyos de Tercera División a Primera en tan solo 4 años. En 1994, los santiagueses lograban el ascenso a la máxima categoría del fútbol nacional. Pero también supieron lo que es sufrir, tras una crisis económica, que provocó la liquidación del club. La refundación devolvió poco a poco el camino perdido. Actualmente, el conjunto de la capital de Galicia, cuenta con una plantilla de nivel, que peleará por el ascenso.

Un equipo en crisis y otro disuelto

¿Quién no recuerda en España aquella mítica frase de “hai que roelo”?. Fue el grito de guerra del Pontevedra, que ascendió a 1ª en 1963. Fue la época dorada a orillas del Lérez. 6 temporadas entre los mejores. Un histórico también de la 2ª B, que vive tiempos negros en Tercera, categoría de la que no consigue salir. La nueva campaña vuelve a lanzar el reto del ascenso, pero como siempre, se presenta como una tarea complicada y de gran esfuerzo.

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Foto vía blogs.elpais.com

Por su parte, otro histórico de la categoría de bronce como el Ourense ha desaparecido. Los rojillos no pudieron hacer frente a su deuda por los malos gestores. En el recuerdo quedará aquella eliminatoria de Copa del Rey contra el Barcelona, con un empate 0-0 en el Camp Nou. 13 temporadas en 2ª, con un último ascenso en 1996. El nacimiento de la UD Ourense se presenta como la gran esperanza para que en As Burgas, se vuelva a vivir fútbol de nivel.

Los aspirantes

Coruxo o Somozas son algunos de los clubes con más futuro del fútbol modesto gallego. Pequeños pueblos que han logrado alcanzar la tercera categoría nacional. En el caso de los somocenses, se han convertido en el pueblo más pequeño en 2ª B. Dos conjuntos humildes que pretenden codearse entre históricos y dar alguno que otro susto.

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Foto vía pontevedraviva.com

Lo que queda claro es que el pasado es complicado de repetir, pero poco a poco parece que el fútbol gallego vuelve a hacerse fuerte, después de unos años oscuros. Recuperar la gloria perdida es el sueño de muchos, convertirse en una sorpresa el de otros. Galicia respira fútbol por los cuatro costados y ante eso, las ilusiones se multiplican. Europa habló gallego en su día y si el rendimiento se prologa, podría volver a hacerlo en breves.

 

 

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