Celta – Sevilla: Una cuestión de tendencias

Los aficionados veteranos del Celta, esos que sufren más con las derrotas de lo que se alegran con las victorias, tienen un especial sentido de la memoria para almacenar todos los datos y estadísticas que no favorecen a su equipo. Por eso, el runrún sobre la tendencia del Celta a ser el punto de inflexión que redirija la trayectoria de equipos en caída libre, junto con el miedo a que terminen las rachas positivas a favor  de los celestes, es una constante cada vez que una víctima de la mala suerte llega a Vigo o cada vez que el Celta parece haber consolidado una tendencia de mejora.

Pero para alimentar el carácter imprevisible del Celta que tanto contraría a Balaídos, otro rumor menos frecuente, pero tampoco ajeno a aquellos que llevan siguiendo de cerca al equipo durante toda su vida, es que, del mismo modo, no es extraño que Vigo se convierta en un bache para los exaltados por la euforia. Y si ahora mismo hay en la Liga alguien que esté eufórico, ese es el Sevilla.

Así pues, el partido de mañana se presenta en Vigo como una cuestión de invertir rachas:

1) Invertir la racha de resultados que el Celta obtenidos en Balaídos en los últimos partidos.
2) Invertir la racha no-goleadora de los de Luis Enrique, con solo tres goles en los últimos seis partidos.
3) Invertir la racha de seis victorias consecutivas del Sevilla, su máximo histórico en Primera División.
4) Invertir la tendencia a provocar taquicardias al final de cada Liga.

Las circunstancias no parecen del todo malas para poder llevarlo a cabo. Aunque todo apunta a que Cabral será baja por lesión, parece que Íñigo López podrá ocupar su puesto con totales garantías. Por lo demás, Krohn-Dehli vuelve después de su partido de sanción y la única duda vuelve a ser Rafinha, que recayó en sus dolores del pie izquierdo. Además, el descanso que supuso para el Celta el partido del Camp Nou (al haber jugado con jugadores poco habituales y al ralentí) contrasta con el esfuerzo del Sevilla ante el Madrid, un esfuerzo que, no obstante, deja al equipo con la moral por las nubes pero algunas dudas entre sus jugadores: aunque Reyes y Bacca siguen apercibidos y podrán jugar, Émery sí tendra que contar con las ya claras bajas de  Cheryshev y Cristóforo, unidas a las dudas de Beto y Rakitic, que terminaron el entrenamiento de ayer con molestias. Diogo, con sobrecarga, podría volver, al igual que Carriço, cuya entrada podría esperar al partido de Europa League ante el Oporto.

Por todo esto, si para el partido se presenta para el Celta como un reto para invertir todas estas rachas, para el Sevilla será todo lo contrario: el reto de mantenerlas.

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