Berizzo, el hombre que enseñó al Celta a soñar

Foto vía RC Celta

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El RC Celta y Eduardo Berizzo separan sus caminos tras no llegar a un acuerdo en las negociaciones. Se va la figura clave tras la mejor temporada de la historia. De la mano del argentino, los gallegos alcanzaron dos semifinales coperas, regresaron a Europa League y llegaron hasta semifinales en esa misma competición, algo que no habían logrado en toda su historia. Vigo se queda huérfano.

Durante varias semanas había sido la comidilla en todos los bares de Vigo, en las tertulias entre amigos y también en las de radio. La renovación de Eduardo Berizzo como técnico del conjunto vigués estaba en el aire. El prefirió no comentar nada, hasta ayer, cuando confirmó que no seguiría en el club. La directiva presidida por Carlos Mouriño no ha satisfecho las peticiones del técnico y el acuerdo entre ambos finalizará el próximo 30 de junio.

Se marcha el ideólogo del nuevo EuroCelta, el hombre que hizo ver a los futbolistas que eran capaces de ganar a cualquiera y en cualquier terreno de juego. Se marcha una persona humilde, luchadora y que ha enseñado a toda una ciudad que las cosas para que sucedan, primero hay que soñarlas. Y es que el Celta ha soñado de la mano del técnico y ha estado a punto de tocar la gloria. De su mano se regresó a Europa después de 9 años de ausencia. No contentos con ello, los olívicos alcanzaron las semifinales del torneo, algo que no habían logrado en toda sus historia. Se quedaron a un tiro de Beauvue para alcanzar una final que algunos soñaban, después de poner contra las cuerdas a todo un United.

En el campeonato doméstico el técnico ha sabido sufrir y acabar imponiendo su filosofía y estilo. La primera temporada fue dura y el equipo estuvo durante 10 jornadas sin conocer la victoria. La directiva confió en el proyecto y el preparador acabó sacando la situación adelante y salvando al equipo con varias jornadas de antelación, asentándolo en mitad de tabla. La segunda sería la de desarrollo de una idea futbolística, la del ataque. Si una mentalidad clara tenía este Celta de Berizzo era la de atacar el arco rival, tocando el cuero, buscando desmarques, imprimiendo velocidad y alejando el peligro de la propia portería.

En su segunda campaña, Berizzo terminó de enamorar a una grada que ya lo había jaleado como jugador y volvía  hacer lo propio como técnico. Fue el año de las semifinales de Copa del Rey, tras eliminar al Atlético en el Calderón. El de la goleada al Barcelona en Balaídos en una exhibición maravillosa y una noche para el recuerdo y por supuesto, el del regreso a Europa, tras 9 años de ausencia y una travesía por el desierto en Segunda.

El técnico se marcha con una última temporada histórica, que podría considerarse la mejor de la historia, a pesar de la clasificación liguera. La semifinales coperas y estar entre los cuatro mejores equipos de la Europa League son motivo suficiente para atesorar tal hazaña. Un año en el que los olívicos han eliminado al Madrid venciendo en el Bernabéu, tumbado al Barcelona en partido liguero y remontar en Europa ante el equipo que por aquel entonces mejores números tenía, el Shakthar. La espina clavada, la semifinal frente al Deportivo Alavés, en donde el equipo no logró un objetivo que parecía ya hecho y estuvieron totalmente desconocidos, desbordados por su rival. Frente al United, los vigueses rozaron la épica en el 96.

El banquillo de Balaídos se queda sin su inquilino más ilustre, sin una de las almas de este equipo. El partido frente a la Real Sociedad sirvió como despedida y el técnico se fue con el cariño de unos futbolistas que saben que le deben mucho. Aspas se fue a celebrar con él, el tanto anotado. El de Moaña es una de las estrellas del equipo, después de que el técnico lo motivase y sacase lo mejor de él para guiar al equipo. Sergio, Jonny, Hugo Mallo, Radoja, Cabral, Pablo Hernández, Wass… son muchos los que han crecido de su mano y se han hecho un hueco en el fútbol español.

La afición tampoco faltó a la cita y despide a un técnico, pero no una religión, el Totismo, que se queda marcado a fuego en el corazón y la memoria de todos los seguidores del Celta. El cariño hacia Berizzo siempre será inmenso en Balaídos porque de su mano, el equipo, la afición y la ciudad han soñado y han paseado su nombre de nuevo entre los mejores equipos a nivel nacional y europeo, hito que no hace mucho era una utopía.

Por todo, ¡gracias Toto!

 

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