Atlético de Madrid – RC Celta de Vigo: El Calderón dictará sentencia

No es comparable con los fines de semana ligueros, ni tampoco con las veladas de competición europea, pero noches como la de hoy confirman la extravagancia y el buenrollismo de la Copa. La relevancia de la competición, potenciada por su romanticismo y la amplia posibilidad de progreso de los modestos, es evidente e indiscutible, independientemente de la falta de crédito concedida por ciertos medios nacionales que hoy han decidido abrir con una portada banal que alimenta egos neo-galácticos, aislando el que promete ser uno de los mejores partidos de lo que llevamos de curso.

La tensión acumulada entre Atlético y Celta tras los últimos enfrentamientos es fácilmente palpable y la apuesta de los dos conjuntos por la disputa del trofeo, un hecho. La mezcla de ambos factores derivarán esta noche en una batalla técnica, táctica y física que dejará, tras al menos noventa minutos de espectáculo para todo aficionado, un más que digno semifinalista de esta edición de la Copa del Rey.

Una sucesión de errores del colegiado Estrada Fernandez al final del encuentro de ida en Balaídos prolongó la emoción durante una semana más, dejando todo por decidir en el Calderón. El empate a cero cosechado en el estadio gallego bien pudo ser modificado por cualquiera de los dos equipos en varias ocasiones, pero la falta de acierto en ambas porterías, habitual ya en los rojiblancos, privaron al aficionado de lo único que le pudo faltar al encuentro: el gol.

Tras una semana de polémica y espera, el Vicente Calderón dictará sentencia esta noche, siendo testigo de excepción y juez de uno de los mejores espectáculos que, a día de hoy, podemos disfrutar en el fútbol español. El progresivo -por no decir lento- despegue rojiblanco, sumado a la osadía de un Celta que no muestra complejo alguno frente a los equipos que están por delante suya en la tabla, prometen, cuanto menos, esa emoción y disputa que tanto caracteriza al torneo.

La equidad será constante. La brega, llevada casi a lo personal por Simeone y Berizzo, apasionante. Con aparente superioridad por el factor campo y el empate cosechado en la ida, el Atlético de Madrid se enfrenta al primero de una larga serie de partidos decisivos que encarará en este próximo mes de febrero. El pase a semifinales y la opción de sumar nuevos títulos siempre se presenta como la opción a seguir por el vestuario rojiblanco, hambriento de medallas indiferentemente de su naturaleza.

Con ganas de confirmarse y volver a mostrar la mejor de sus versiones, los hombres de Simeone tienen ante si la perfecta oportunidad para volver a demostrar y desquitarse del último tropiezo ante el Sevilla hace escasos cuatro días. Así, la clasificación se presenta más como una obligación que como una alternativa, puesto que les es necesario encarar con buenos ánimos la primera de sus finales frente a un FC Barcelona con ganas de poner tierra de por medio en una lucha por la Liga que, aunque no figure dentro de los objetivos marcados a principio de temporada, sigue siendo posible.

En frente, el equipo gallego presenta la misma consigna que los locales. Arropados y empujados por sus aficionados en su salida hacia Madrid, el conjunto celeste llega a la capital con el pase a semifinales como única opción posible. Lejos de pensar en la clasificación liguera, desplazada a un segundo plano tras la alineación presentada ante el Rayo el pasado fin de semana, Berizzo ve en la Copa del Rey una prioridad, queriendo exprimir esta vía de acceso a Europa y, por qué no, también sus opciones de título.

La ausencia de jugadores poco habituales en el once indica la seriedad del duelo. Tan solo Correa, en las filas rojiblanca, representará la presencia de un jugador menos habitual entre los veintidós incitantes, mientras que Guidetti y Aspas, muy activos y productivos en la ida, volverán a hacer las veces de arietes en un Celta que, seguro, echará de menos a Nolito, quien parece permanecerá en el club gallego a pesar de los rumores que hace escasos días le situaban como nuevo jugador blaugrana.

La expectación del aficionado al fútbol es total ante la seriedad, contundencia y lucha propuesta por ambos técnicos. El espectáculo está asegurado y la suerte, echada. Tan solo podrá quedar uno y esperemos que, alejado de la polémica, sea el mejor.

Posibles alineaciones:

Atlético de Madrid: Moyá; Juanfran, Giménez, Godín, Filipe Luís; Augusto, Gabi, Koke, Carrasco; Griezzman y Correa.

RC Celta de Vigo: Sergio Blanco; Hugo Mallo, Cabral, Sergi Gómez, Jonny; Pablo Hernández, Radoja, Wass; Orellana, Guidetti y Iago Aspas.

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