Villarreal CF 2 – 0 Real Betis: Golazos de Champions para debilitar a Poyet

No fue el partido más brillante de la historia del Villarreal, pero lo hecho le bastó al cuadro de Fran Escribá para obtener una victoria cómoda ante un Betis muy pobre. Decidieron dos fusiles lejanos lanzados por Trigueros y Roberto Soriano, los cañoneros del submarino amarillo en una tarde que le sirvió para superar al Atlético de Madrid en la tabla y acomodarse en butacas de Champions para pasar el parón internacional.

Ese es nivel del Villarreal, al que no parece haberle afectado nada la marcha de Marcelino con la liga a la vuelta de la esquina. No tuvo prisa por descorchar el champán ante un Betis que no estuvo mal en los primeros veinte minutos. En ese tiempo, los de Gustavo Poyet cimentaron su mitad del campo de tal forma que su rival no pudo hacer lo que más le gusta: robar y correr. Los andaluces no fueron capaces en ese tramo de llevar peligro a la portería de Asenjo, pero tampoco sufrían en exceso. La fiesta transcurría sin pena ni gloria y con serio riesgo de somnolencia hasta que Manu Trigueros puso su lista de reproducción a funcionar. Con un derechazo desde fuera del área que perforó la escuadra izquierda de Adán levantó a El Madrigal y desató a los suyos.

El primer tiempo se le hizo eterno al Betis. El Villarreal perdonó el segundo tras una internada profunda de Roberto Soriano que finalizó con un disparo de Sansone repelido por Mandi cuando el público se preparaba para cantar el segundo. Más tarde fue Víctor Ruiz el que cercó la diana al rematar al larguero una falta lanzada por Samu Castillejo. El plan de Poyet, del que volvió a ausentarse Dani Ceballos (ya no es novedad que el utrerano se quede en casa) y que vio de inicio en el banquillo Rubén Castro, se tambaleaba por completo.

Roberto Soriano dispara a puerta Foto vía laliga.es

Roberto Soriano dispara a puerta
Foto vía laliga.es

El descanso y el comienzo de la segunda parte no trajo mejores noticias para un Betis sin ideas y sin más presencia en ataque que arrancadas de Joaquín en busca de una jugada maradoniana que nunca apareció. A los 53 minutos, Roberto Soriano decidió competir con Trigueros. Disparo muy duro y desde media distancia del extremo italiano que superó a Adán y provocó el segundo subidón de un estadio acostumbrado ya a la zona noble.

Con el 2-0 en el marcador, Poyet hizo un movimiento a la desesperada: triple cambio. De una tacada, el entrenador uruguayo del Betis gastó todas sus sustituciones, dando la sensación de que si le hubieran dejado habría modificado todo su once. Dentro Rubén Castro, Álex Alegría y Nahuel; fuera Joaquín, Sanabria y Felipe Gutiérrez. El Villarreal ni se inmutó. Adán tuvo que intervenir dos veces para evitar que dos disparos de Bakambu y Samu Castillejo acabasen en el interior de las redes verdiblancas. Los de Fran Escribá vivieron un final de encuentro muy plácido. Para muestra, dos datos: el Betis sacó su primer córner en el minuto 65 y tiró por primera vez entre palos (un cabezazo manso de Álex Alegría que atrapó fácilmente el internacional Asenjo) en el 69.

Así fue muriendo un encuentro cómodo para los locales y de mal recuerdo para los visitantes. El Villarreal verá los partidos de selecciones entre los cuatro primeros clasificados mientras Poyet se prepara para horas duras. La figura del entrenador del Betis está muy debilitada tras los últimos resultados y tiene que esperar dos semanas que se antojan largas hasta el próximo partido.

Ficha técnica:

Villarreal CF: Asenjo; Mario Gaspar, Musacchio, Víctor Ruiz, Jaume Costa; Samu Castillejo (Rodrigo, m.79), Trigueros,  Bruno, Roberto Soriano (Chéryshev, m.74); Bakambu (Jonathan dos Santos, m.66) y Sansone.

Real Betis: Adán; Piccini, Mandi, Pezzella, Álex Martínez; Jonas Martin, Petros, Felipe Gutiérrez (Rubén Castro, m.57); Joaquín (Nahuel, m.57), Cejudo y Sanabria (Álex Alegría, m.57).

Goles: 1 – 0, m.22: Trigueros. 2 – 0, m.53: Roberto Soriano.

Árbitro: Vicandi Garrido (Colegio Vasco). Amonestó a Cejudo y Jonas Martin por el Betis.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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