Sevilla FC 4 – 0 Real Betis: Un derbi demasiado desnivelado

Sonríen los sevillistas, se duelen los béticos. Otra vez, el derbi hispalense cae del lado de los de Nervión, que demostraron una enorme superioridad ante un eterno rival sumido en una depresión a la que no encuentra salida. Con el pie sacado del acelerador, el Sevilla endosó cuatro al Betis, para pasar a cuartos de final de la Copa del Rey e ilusionar a una hinchada que se lo pasó en grande durante los noventa minutos.

Cualquier mínima posibilidad de remontada verdiblanca se esfumó en menos de cinco minutos. Lo que le llevó al conjunto de Unai Emery adelantarse en el marcador. Jugada larga y pausada del Sevilla. Hubo una apertura a la banda derecha, un centro y la bisoñez del Betis en defensa propició un balón suelto en el espacio aéreo del área pequeña que Reyes, con la cabeza, introdujo mansamente en la red. Ni Vargas ni Adán acertaron a despejar una pelota que no iba especialmente bien puesta. Demasiado fácil.

El fútbol es un estado de ánimo, y el del Betis ahora es pésimo. Cualquier mala noticia o complicación hunde la moral de unos jugadores necesitados de una inyección de adrenalina. El partido se haría largo para ellos. Duro marrón el que se ha comido Merino en su debut como entrenador en el máximo nivel.

El Sevilla no quiso hacer sangre en una primera mitad muy cómoda. Los de Unai Emery se gustaron con posesiones largas, paredes y detalles técnicos que motivaban los «olés» de una grada que no sentía ningún tipo de lástima ni piedad por su empequeñecido mayor adversario. El Betis permanecía escondido, acongojado ante la posibilidad de salir humillado. Ni faltas hizo. Sólo Joaquín sacó algo de orgullo. Hasta Adán, un habitual seguro de vida bajo palos, estuvo mal. Mientras, Reyes campaba a sus anchas, gozando de cada balón que le llegaba a los pies. Y Banega volvió a sacar al genial futbolista que lleva dentro.

Sergio Rico atrapa uno de los escasos balones que le llegaron Foto vía laliga.es

Sergio Rico atrapa uno de los escasos balones que le llegaron
Foto vía laliga.es

Por si no estaba clara la superioridad sevillista, Rami la certificó a los 35 minutos. Al central francés le cayó un esférico a la salida de un córner. Solo en el interior del área, realizó un disparo duro y raso que se coló cerca del cuerpo de Adán. Era el segundo. La fiesta en el Sánchez Pizjuán ya no la paraba nadie. Al descanso, el 2 – 0 era hasta corto para lo visto sobre el terreno de juego.

Juan Merino intentó reaccionar con un cambio. Sacó a un desaparecido Ceballos y apostó por Fabián, un joven al que él mismo hizo debutar hace poco más de un año en el estadio Anxo Carro contra el Lugo. El canterano, de Los Palacios, fue la mejor noticia para el Betis en una noche aciaga. No se escondió, a pesar del vendaval. Reclamó la pelota. La quiso. Pese a sus 19 años, asumió el poco fútbol de ataque que su equipo se mostró capaz de crear, pidiendo a gritos más minutos en Liga.

El inicio de la segunda parte enseñaba a un Sevilla poco dispuesto a hacer leña del árbol caído y a un Betis enseñando un poquito, solamente un poquito, la cabeza. Lo intentó Piccini desde lejos, se fue fuera por poco, y también Petros, que la puso con los aficionados.

Uno de los derbis más descafeinados y desequilibrados de los últimos tiempos parecía estar quedándose dormido hasta que Emery metió a Gameiro por Llorente. El delantero galo no entiende de medias tintas. Ni un minuto llevaba en el césped cuando recibió en el mano a mano con Adán y definió por debajo del portero bético. El tercero subía al marcador y provocó otro subidón de la afición local.

Foto vía laliga.es

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Con el tiempo casi cumplido, apareció la guinda. La puso un jugador sumido en el más profundo de los ostracismos, y que parece más fuera que dentro del Sevilla. Tuvo que ser el Betis el que sacase por fin una sonrisa de Gaël Kakuta. El futbolista francés, de ascendencia congoleña, adoptó en el área un buen pase de Gameiro y la colocó al lado de la base del poste derecho haciendo el cuarto. En el minuto 89, la humillación se convirtió en goleada.

Mateu Lahoz no prolongó la agonía del Betis. No añadió ni un minuto a un choque sin historia, en el que el Sevilla pudo abrir una herida aún más grande de haber querido. Incontestable 6 – 0 global en una eliminatoria que se antojaba mucho más igualada. Los de Emery ya piensan felices en los cuartos después de pasar por encima de su enemigo deportivo. En Heliópolis, mucho que reflexionar, hacer y cambiar.

Ficha técnica:

Sevilla FC: Sergio Rico; Mariano, Rami, Kolodziejczak, Escudero; N´Zonzi, Iborra; Reyes (Krohn-Dehli, m.73), Banega (Kakuta, m.64), Konoplyanka y Llorente (Gameiro, m.73).

Real Betis: Adán; Piccini, Bruno, Pezzella, Vargas; Digard (Kadir, m.59), Petros; Joaquín, Ceballos (Fabián, m.46), Portillo y Rubén Castro (Jorge Molina, m.82).

Goles: 1 – 0, m.4: Reyes. 2 – 0, m.35: Rami. 3 – 0, m.74: Gameiro. 4 – 0, m.89: Kakuta.

Árbitro: Mateu Lahoz, (Colegio Valenciano). Amonestó a Iborra por el Sevilla y a Rubén Castro por el Betis.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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