Rubén Castro recupera el hambre

Han cambiado los aires en el Betis. El club verdiblanco sigue colista y muy lejos de la permanencia pero las sensaciones tras los últimos partidos son diferentes. El equipo ha competido dignamente, logró superar su eliminatoria de Europa League ante el Rubin Kazán y la afición parece haberse reenganchado a la fe por la salvación. La proximidad del derbi europeo contra el Sevilla seguramente también haya ayudado a que en los entrenamientos los aplausos hayan sustituído a los silbidos. Del mismo modo pueden haber contribuído los malos arbitrajes sufridos en las últimas fechas. La parroquia verdiblanca entiende que al Betis nadie de fuera debe tocarlo. Cuando las amenazas son externas las familias tienden a unirse y por eso en las primeras sesiones de esta semana ha podido verse un gran ambiente en las gradas de la ciudad deportiva Luis del Sol.

Se ha recuperado pues el apoyo de la afición, el gen competitivo parece vivir otra vez en la mente de los jugadores y la imagen reciente dista mucho de la que se ofrecía hace apenas un mes. Además, hay un elemento, muy por encima del resto, que puede ser clave para que el Betis aspire a cantar al final de la temporada aquello de «no estaba muerto, estaba de parranda». Ese elemento es Rubén Castro, que parece dar pasos firmes para volver a ser el atacante al que la afición se había acostumbrado en las últimas tres temporadas.

El delantero canario ha recuperado el hambre. Ha vuelto a parecerse a ese atacante voraz, habilidoso y agresivo de campañas anteriores. Rubén Castro ha marcado todos los goles de la «era Calderón» en liga: dos al Celta, dos al Espanyol y el del otro día en Villarreal. Ocho tantos se han conseguido en total con el argentino como entrenador y seis han llevado la firma y sello del dorsal 24 del Betis, Dídac y Nono anotaron los dos restantes, ambos en Europa. Ha costado, pero Rubén Castro parece haber recuperado el olfato goleador en una temporada cuya primera vuelta la ha pasado entre fisioterapeutas, médicos y cirujanos por culpa de una lesión lumbar que llegó a parecer un mal de ojo.

Los jugadores del Betis celebran el gol de Rubén Castro el domingo en El Madrigal Foto vía: ondabetica.es

Los jugadores del Betis celebran el gol de Rubén Castro el domingo en El Madrigal
Foto vía: ondabetica.es

 

Nueve goles lleva en total Rubén Castro (seis en liga, dos en Europa y uno en Copa del Rey) en la vigente campaña, 78 suma en sus casi cuatro temporadas vistiendo la zamarra verdiblanca si contamos todas las competiciones en las que ha jugado. Es ya uno de los máximos goleadores de la historia del Betis. De hecho, con su gol del otro día al Villarreal Rubén Castro ha logrado anotar cuarenta tantos en Primera con el Betis. Ha igualado a toda una leyenda verdiblanca como Julio Cardeñosa, con la diferencia de que ha necesitado muchos menos partidos para llegar a estas marcas (82 por 307). Estas cifras le hacen situarse en el olimpo de los jugadores béticos. Con el mítico ex futbolista vallisoletano empata en la cuarta posición de máximos goleadores en Primera del Betis, siendo superado solo por Ansola, Alfonso y Poli Rincón. Ha adelantado ya, entre otros, a su actual entrenador, Gabriel Calderón, y a su mentor y ex técnico, Pepe Mel.

Números de leyenda para un goleador  que parece recuperado, igual que la fe de la afición. La clasificación todavía invita al pesismismo pero las sensaciones de los últimos partidos parecen haber devuelto un clima de confianza al beticismo, que todavía no se ve descendido. Son muchos puntos los que hay que remontar y pocas las jornadas que quedan, pero con este ambiente el milagro parece más fácil.

 

 

 

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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