Real Betis 2 – 1 Getafe CF: Descenso en la mejor situación

En la última jornada, los aficionados cuyos equipos no se juegan nada disfrutan de la emoción y la magia del transistor, de los partidos a la misma hora en puntas opuestas del mismo país, de esa noticia que se produce en un campo y que cambia por completo el guion. Los que animan a los implicados, sufren. El desenlace puede ser una fiesta o un funeral. Un descenso es algo más que jugar en un categoría inferior. Implica menos ingresos y una dificultad tremenda para recuperar el sitio perdido.

En la cita que decidiría qué dos clubes acompañarían al Levante a la Liga Adelante y cuál seguiría entre los mejores, el Getafe arrancó en la mejor situación de todas. Los de Juan Eduardo Esnáider tenían que ganar para no depender de Gijón y Vallecas, ciudad y barrio donde los transistores echarían humo.

El Getafe no estuvo bien. Muy ansioso, superado por la tensión. El Betis jugó un encuentro serio, mucho más tranquilo, combinando cerca de los dominios de Guaita y entrando por banda. Los azulones eran incapaces de recuperar la pelota lejos de su área. Su llegada más clara en el primer cuarto de hora se produjo por medio de un centro de Pedro León que no logró rematar Sarabia tras el toque de cabeza de Scepovic.

La tarde avanzaba. Sporting y Rayo Vallecano marcaban, pero la situación de los del sur de Madrid no cambiaba. Su tanto les mantenía. Pero tenían que superar a un Dani Giménez muy seguro. Por el contrario, cada centro que volaba por el espacio aéreo getafense era un agobio para los visitantes. Superada la media hora, el Betis rozó el gol. Jorge Molina se plantó solo delante de Guaita. El portero valenciano del Getafe sacó una mano salvadora que evitó que el ’19’ verdiblanco se despidiese del Benito Villamarín marcando y que mantuvo las esperanzas de su equipo.

El árbitro, Gil Manzano, no tuvo un buen día en el Benito Villamarín Foto vía laliga.es

El árbitro, Gil Manzano, no tuvo un buen día en el Benito Villamarín
Foto vía laliga.es

En el rechace producido por la intervención de Guaita llegó la primera acción polémica. Gil Manzano, cuya actuación fue horrenda, no vio una clara mano de un defensor azulón en el área. Fue una de las muchas ocasiones en las que el árbitro extremeño no estuvo a la altura de un día tan importante. El Getafe se había librado, y hasta el descanso sacó varios centros e intentó muchos tiros desde media distancia.

En el intermedio, mismo resultado que al inicio. Los de Esnáider estaban descendidos con los marcadores que se estaban dando. Seguían necesitando una única diana. En el paso por vestuarios, Juan Merino nos regaló una de las decisiones más extrañas de la temporada. Se fue Vargas y entró Musonda. Un cambio que provocó la presencia de N’Diaye en el lateral zurdo. Extraño movimiento que no mejoró las prestaciones ofensivas del Getafe en la reanudación. Los nervios le atenazaron y el Betis empezó a avisar.

Pezzella dio el susto. A la salida de una falta remató alto por poco. Parecía una premonición, un paso previo a un momento en el que el fútbol decidió ser cruel con el Getafe. Scepovic tuvo una oportunidad inmejorable. Tras una buena jugada por banda derecha con pase de Pedro León. El delantero serbio remató solo y a bocajarro en el área pequeña y se encontró con la parada de Dani Giménez. Parecía más fácil marcar que fallar.

Perdonaron los hombres de Esnáider, y el destino les castigó duro. En la siguiente acción hubo una falta lateral para el Betis. La sacó Joaquín con un envío al segundo palo. Pezzella ganó en el salto a Juan Rodríguez y el central argentino cabeceó al fondo del marco defendido por Guaita. Una jugada que ponía la salvación a dos goles de distancia para el Getafe.

Celebración del gol de Pezzella Foto vía laliga.es

Celebración del gol de Pezzella
Foto vía laliga.es

Con el 1 – 0 vino el momento de la emoción verdiblanca. Merino retiró a Jorge Molina y la ovación del Benito Villamarín fue de las que se recuerdan. Mientras, el Getafe buscaba el empate a la desesperada. Intentos de Pereira y Yoda que no encontraron ni los tres palos antes del minuto que dio la puntilla al cuadro madrileño. Gil Manzano metió en el área una falta sobre Musonda que, en caso de producirse, había sido claramente fuera. El extremeño señaló el punto de penalti y Rubén Castro, que buscaba superar a Aduriz como máximo goleador nacional (no lo logró), no perdonó.

Con el 2 – 0 la permanencia ya era un milagro. Si el Villarreal atizaba al Sporting, el beneficiado sería el Rayo. El Getafe necesitaba una hazaña que se dificultó aún más con la expulsión de Emi Buendía por una patada a Ceballos. Medrán dio algo de vida a los suyos en la recta final gracias a un zurdazo prodigioso que encontró la escuadra de la meta de Dani Giménez. Luchó mucho el equipo de Esnáider, pero fue en vano. El triunfo del Betis condenó a los azulones, a pesar de depender de sí mismos.

Ficha técnica:

Real Betis (2): Dani Giménez; Montoya, Pezzella (Varela, m.80), Westermann, Vargas (Musonda, m.46); Joaquín, N’Diaye, Petros, Ceballos; Jorge Molina (Fabián, m.65) y Rubén Castro.

Getafe CF (1): Guaita; Damián, Vergnini, Cala, Pereira (Álvaro Vázquez, m.68); Juan Rodríguez (Emi Buendía, m.56), Medrán; Pedro León, Moi Gómez (Yoda, m.64), Sarabia; y Scepovic.

Goles: 1 – 0, m.56: Pezzella. 2 – 0, m.73: Rubén Castro (p). 2 – 1, m.84: Medrán.

Árbitro: Gil Manzano (Colegio Extremeño). Expulsó con tarjeta roja directa a Emi Buendía, del Getafe. Amonestó a Petros por el Betis; a Juan Rodríguez, Vergnini, Cala, Pereira, Damián, Scepovic y Yoda por parte visitante.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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