Rayo Vallecano 0 – 2 Real Betis: Los errores defensivos condenan al Rayo

Un Betis ordenado y efectivo gana en Vallecas por vez primera desde la llegada de de Mel al banquillo verdiblanco, gracias a los goles de Westermann y Rubén Castro.

El partido prometía ser intenso, puesto que tanto Pepe Mel como Paco Jémez son dos entrenadores a los que les gusta tener el balón controlado y presionar muy arriba. Eso hace que sus partidos tengan una intensidad y una emoción que no proponen muchos equipos de primera. Y en ese aspecto no defraudó. Ciertamente, no fue un partido muy vistoso, pero porque el buen hacer de las defensas y de los centrocampistas de ambos equipos anularon el fútbol del rival, no porque el juego fuese rácano y ramplón.

La primera parte fue muy igualada, con los dos equipos intentando jugar el balón pero sin conseguirlo realmente ninguno. Baena y N’Diayé se multiplicaban en el centro del campo y en general ambas líneas de cuatro, muy adelantadas en los dos equipos, rechazaban cualquier acometida de las delanteras rivales. De hecho, tuvo que ser un central, Westermann, que hoy estuvo imperial, el que perforase la portería de Toño allá por el minuto 20. El alemán robaba en defensa, cambiaba de banda para Rubén Castro, acompañaba la jugada, y definía como si llevase toda la vida haciéndolo, después de una buena devolución del canario, que le había dejado solo ante el portero rival. A partir de entonces, los verdiblancos no perdieron la cabeza, se ordenaron bien e intentaron llevar peligro al área madrileña, mientras que el Rayo Vallecano trató de buscar el gol con centros al área y disparos lejanos, que no llevaban excesivo peligro. En general, la igualdad entre los dos equipos fue total.

En el segundo tiempo los visitantes tomaron más la iniciativa y el Betis empezó a arrinconarse atrás. El rostro de preocupació de Mel era latente porque su equipo cada vez tenía menos el balón y recibía más ataques, y eso iba a provocar que el partido se les hiciese eterno a los visitantes. Pero un error de Ze Castro en el control, en el borde de su propia área, provocaba que Cejudo robase un balón y lo cediese a Rubén Castro, que no perdonaba ante Toño. Era el minuto 61 y el Betis ponía tierra de por medio en la carrera hacia los tres puntos. El Rayo, eso sí, no perdió la cara en ningún momento, y siguió atacando la potería rival sin descanso. Entraron Manucho y Fariña, que, unidos a la previa entrada de Lass en la reanudación, le dieron más mordiente al ataque rayista. Pero Pepe Mel respondió al envite de Jémez dando entrada a Joaquín, precisamente para que su equipo no se amedrentase ante el nuevo poderío atacante del Rayo. Y lo consiguió. Entre el orden defensivo, las buenas paradas de Adán y el peligro que genera el extremo bético solo con su presencia, el equipo local fue perdiendo fuelle e ideas.

Así terminó un partido en el que no hubo excesivas ocasiones, aunque alguna clara para que los dos marcasen algún gol más. El poco espacio en el que se jugó, con las defensas tan adelantadas y los delanteros muy activos en la media, jugadores creativos como Trashorras o Portillo no pudieron mostrar su mejor juego, pero se sacrificaron en defensa al servicio del equipo. Así pues, el Betis se lleva tres puntos de manera justa y sigue su escalada en la clasificación y en el juego. El Rayo sigue con problemas atrás, aunque nunca pierde su buen hacer sobre el campo, rasgo fundamental del equipo de Jémez.

Ficha técnica:

Rayo Vallecano: Toño; Nacho (Manucho, m.64), Llorente, Zé Castro, Rat; Raúl Baena, Trashorras; Embarba (Lass, m.46), Jozabed (Fariña, m.64), Bebé; y Javi Guerra.

Real Betis: Adán; Piccini, Westermann, Bruno, Varela; Cejudo (Molinero, m.86), N’Diaye, Petros, Portillo (Jorge Molina, m.78); Rennella (Joaquín, m.69) y Rubén Castro.

Goles: 0-1: M.20 Westermann; 0-2: M.61 Rubén Castro.

Árbitro: Ignacio Iglesias Villanueva (Comité Gallego). Amonestó a Lass (m.51), Javi Guerra (67), Bebé (89) y Rat (92) del Rayo; y a Rennella (m.38), Piccini (41), del Betis.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la séptima jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio de Vallecas (Madrid), ante 11.820 espectadores. Alicia Gómez, jugadora del Rayo femenino, realizó el saque de honor en homenaje a sus 300 partidos con el equipo madrileño.

Álvaro Gutiérrez Boada

Periodista de profesión y bético de vocación. Porque no hay título más grande, que llevarle en el corazón.

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