Málaga CF 0 – 1 Real Betis: Rubén Castro y nada más

Un gol del canario aprovechando un error defensivo del Málaga le da los tres puntos al conjunto verdiblanco en un partido tosco y aburrido, en el que los locales llevaron el peso del juego pero nunca llegaron a creer en la victoria.

Había avisado Pepe Mel en rueda de prensa de que el equipo malagueño empezaba sus partidos con mucha intensidad, y que por contra su equipo últimamente pecaba de lo contrario, lo que le había costado goles muy tempraneros antes Athletic, Granada o Espanyol. Y lo cierto es que así fue en un inicio. El conjunto local salió fuerte, queriendo meter el miedo en el cuerpo al Betis, pero esta vez el conjunto de Heliópolis no se amedrentó como en las anteriores ocasiones, y supo aguantar el tipo. El Málaga, al verlo, pareció quedarse entonces sin otra idea de juego que no fuese esa intensidad inicial, y el Betis pareció sentirse aliviado de haber superado esos complicados primeros minutos de juego y no propuso tampoco nada. Era como si ambos equipos hubiesen preparado a conciencia solo esos primeros minutos, uno para atacar mucho y otro para defender bien, y una vez pasado ese trago, nadie hubiese pensado en nada nuevo.

Cierto es que Adán tuvo que esforzarse más, sobre todo en dos disparos con la zurda de Juan Carlos que atajó casi a bocajarro, pero aparte de eso no se vieron intenciones ni de golear, ni de contragolpear, ni de jugar el balón por parte de ninguno de los dos equipos. Los destellos de Joaquín siempre estaban, igual que la perseverancia de Charles por parte de los locales, o la clase de Duda. Pero no parecía que eso fuese suficiente para cambiar algo el partido.

En la segunda parte, el Málaga se empezó a sentir más cómodo con el balón, a controlar más el juego, aunque con un dominio estéril. Pero este año el Betis de Mel no es el Betis de Mel que todos conocemos. El equipo verdiblanco se siente mejor en el campo cuando no tiene responsabilidad más allá de mantener el orden, jugar juntos y buscar alguna contra o algún error del rival para llevarse partidos. Nada que ver con el Betis de otros años, el de Beñat, el de Cañas, incluso el de Ceballos y Portillo el año pasado, equipos que querían el balón, que lo movían, que solían superar a su rival en posesión y en juego.

Este año el preparador madrileño,  a la espera de que alguno de sus mediocentros empiece a dar síntomas de ser el creador que anda buscando, ha preferido optar por una modalidad de juego más efectiva contra ciertos equipos, aunque no sirva de mucho si se quieren intentar altos vuelos. Por contra, el Málaga de Javi Gracia no tiene hechuras de ser un equipo para estar abajo, tiene jugadores de calidad y lleva peligro a las inmediaciones del área rival. Pero solo eso, peligro y a las inmediaciones. Le cuesta horrores hacer un gol, aunque ocasiones no le falten, y necesita urgentemente un jugador que dé un paso al frente en la parcela goleadora para sacar al equipo de donde está.

Jugador que sí tiene el conjunto visitante: Rubén Castro. 7 goles de los 11 que lleva su equipo, eso sí que es dependencia y no lo de otros cracks argentinos o portugueses. Hoy, una vez más, estuvo atento a un fallo en la salida del balón del Málaga que le dejó prácticamente solo ante Kameni y que resolvió sin ningún problema aparente.

Ciertamente, el Betis tiene también otra cosa que muchos equipos de Primera envidiarán: un portero como Antonio Adán. En el minuto 75, después de haber hecho ya cuatro o cinco intervenciones de mérito, salvó un gol cantado, tras una buena volea de Charles, con una estratosférica parada digna de verse repetida una y otra vez.

El partido no tuvo mucho más, La Rosaleda terminó pidiendo la dimisión de Javi Gracia y el Betis se llevó tres puntos que le alivian mucho después de las últimas derrotas, y que le dejan con un par de semanas tranquilas hasta el siguiente choque dentro de dos semanas. Para los malagueños, sin embargo, serán sin duda quince días convulsos y tensos.

Ficha técnica

Málaga C.F.: Kameni; Boka, Wellington, Angeleri, Rosales; Recio (Cop 69′), Tissonne; Juan Carlos (Horta 76′), Tighadouni (Mastour 84′), Duda; Charles.

Real Betis: Adán; Piccini, Bruno, Westermann, Varela; Petros, Digard (Xavi Torres 45′), Cejudo (Molinero 85′), Van der Vaart (Dani Ceballos 66′), Joaquín; Rubén Castro.

Goles: 0-1 Rubén Castro (min. 64)

Árbitro: Prieto Iglesias, amonestó a Angeleri y Charles por parte del Málaga, y a Piccini, Varela, Bruno, Cejudo y Van Wolfswinkel por parte del Betis.

Álvaro Gutiérrez Boada

Periodista de profesión y bético de vocación. Porque no hay título más grande, que llevarle en el corazón.

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