Las once inocentadas del Betis

En la vida no debería faltar jamás el sentido del humor, el sacarle a cualquier historia la parte divertida. ¿Vives una situación ridícula? Ríete de ella. ¿Te han pillado copiando en un examen con el libro abierto? Lo gracioso que puede ser recordarlo. ¿Tu equipo ficha a un jugador que no da pie con bola? En el momento quizá pilles una rabieta, pero cuando estés en frío prepárate para liberar carcajadas.

Este artículo busca simplemente eso: la risa. Nada más que la risa, el espejo del alma según Pablo Neruda. O la sonrisa, al menos. Por el día de los Inocentes, la sección bética de Los Otros 18 ha elaborado un once titular con aquellos futbolistas cuyo paso por el Benito Villamarín ha estado plagado de infortunios y situaciones rocambolescas. Gente que seguramente haya provocado más de un enfado, por la que se pagó una cantidad de dinero importante y de la que se esperaba mucho, pero que terminó resultando un fiasco. Aunque al final hay que reírse.

La formación de nuestro once de inocentadas es con un portero, cuatro defensas, doble pivote, dos extremos y dos puntas. Un clásico y habitual 4-4-2. ¡Béticos del universo, pedazo de Betis, vamos con la alineación titular!

 

1. Andersen

La portería del Betis ha sido un completo quebradero de cabeza desde la marcha de Toni Prats hasta la llegada de Antonio Adán. De los nueve guardametas que han defendido las redes verdiblancas en la última década, puede que ninguno haya provocado tantos sustos, miedo y decepciones como Stephan Andersen.

El danés llegó a Heliópolis en 2013 con el cartel de ser el portero titular de la selección de Dinamarca. Sin embargo, venía de ser suplente en el modesto Evian francés. Eso no pareció echar atrás al Betis a la hora de contratarle. Tampoco una ‘cantada’ tremenda en un amistoso de pretemporada contra el Everton (se marcó un gol en propia puerta al intentar atrapar un balón aparentemente fácil) evitó que Pepe Mel le metiese de titular en la primera jornada de Liga en el Santiago Bernabéu. Aun así, Andersen pronto perdió el sitio en favor del argentino Guillermo Sara, quien tampoco era ninguna maravilla.

Al final, el rendimiento del nórdico fue de quince partidos y 24 tantos encajados. La última vez que se puso bajo los palos del Benito Villamarín fue contra el Real Madrid en enero de 2014, encuentro que también sirvió como colofón al infausto paso de Juan Carlos Garrido por el banquillo del Betis. Cinco goles le cayeron a un Andersen que estuvo especialmente mal y que terminó siendo cedido al Go Ahead Eagles holandés. En verano, con los béticos descendidos, rescindió contrato y se marchó libre al Copenhague, donde aún milita.

Foto vía videosdelbetis.com

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2. Steinhöfer

La misma temporada que Andersen, la 2013/2014, aterrizó en Sevilla Markus Steinhöfer, un lateral derecho alemán que había terminado su relación con el Basilea y que en su presentación dijo tener como objetivo personal defender la camiseta de Alemania en el Mundial de Brasil. Se quedó lejos de cumplirlo.

Sus actuaciones con el Betis quedaron relegadas a la Europa League, puesto que Chica -el titular en su puesto- no había sido inscrito para la competición. En Liga sólo jugó tres partidos, y el nivel mostrado fue tirando a pobre. Era un carrilero, corría mucho, y en un duelo contra el Barcelona en el Villamarín pareció desahogarse de sus escasos minutos con una colección de faltas y patadas. Como verdiblanco dejó mucha más pena que gloria. En el mercado invernal regresó a su país, al Munich 1860. Hoy en día, juega en el Sparta de Praga. Lo de la selección alemana parece haber quedado atrás.

Foto vía que.es

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3. Fabao

Seguramente pocos aficionados, salvo los béticos, le recuerden. José Fabio Alves Azevedo «Fabao» era un defensa central brasileño que recaló en el Betis en el mercado invernal del año 2000, con los verdiblancos en Segunda. Lopera buscaba un refuerzo para el eje de la zaga. Se cree que el objetivo real era Juan, pero las arcas sólo daban para fichar a su acompañante en el Flamengo.

El nivel de Fabao en el Betis fue muy bajo. Fernando Vázquez y Luis del Sol apenas contaron con él: sólo saltó al césped en tres ocasiones. Estaba totalmente a la sombra de Belenguer y Rivas. Participación testimonial en el ascenso de aquel curso. Eso sí, puede presumir de haber disfrutado de la Semana Santa sevillana al lado de Manuel Ruiz de Lopera, invitado por el presidente bético a su palco de la calle Sierpes, en la capital andaluza.

Además, Fabao fue protagonista de varias anécdotas. Él mismo contó algunas en una entrevista concedida al diario Estadio Deportivo, donde dejó la siguiente frase: «Joaquín decía que tenía un metro de largo entre las piernas. ¿Exageraba? Bueno, un poco». Todo un personaje que dejó el Betis para fichar por el Córdoba, donde tampoco tuvo fortuna. Volvió a Brasil y su carrera mejoró sobremanera. Con el Sao Paulo se proclamó campeón de la Copa Libertadores, el Brasileirao (liga brasileña) y el Mundial de Clubes. A sus 39 años, permanece en activo en el Comercial, de la 4ª División de Brasil.

Un jugador con un muy buen currículum en Sudamérica, pero que en Europa estuvo lejos de mostrar todo su potencial. Como dijo en la citada entrevista: «cuando llegué al Betis tenía 23 años y estaba un poco loco».

Foto vía fiebrebetica.com

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4. Ustaritz

El paso de Ustaritz por el Betis se resume pronto: ocho partidos jugados, ningún triunfo. Siete encuentros perdieron los heliopolitanos con el central vasco en el equipo titular. Obviamente, no se puede (ni se pretende) echarle a él toda la culpa de estos malos resultados, pero es una buena forma de sintetizar su más que desafortunada estancia en el Villamarín.

En verano de 2011, el Athletic lo mandó cedido a un Betis recién ascendido. No debutó hasta la jornada 10, contra el Espanyol, y pudo adivinarse su ostracismo cuando Pepe Mel, ante la gran cantidad de bajas en el eje de la defensa, prefirió reconvertir a un medio de contención como Cañas antes que dar la alternativa a Ustaritz en un derbi contra el Sevilla en casa. Con la llegada de Paulao en ese mercado de invierno, el vasco desapareció de alineaciones y convocatorias. Aquel verano retornó a Bilbao y actualmente está sin equipo, después de dos experiencias en Georgia (Dinamo Tbilisi) y Portugal (Arouca y Peñafiel).

Foto vía sevillaactualidad.com

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5. Tosic

Para el lateral izquierdo había varios candidatos. Desde un Romero que venía de ser titular con el gran Deportivo de Irureta y fracasó junto al técnico irundarra en Heliópolis, hasta un Marko Babic que no pudo mantener en el Betis su rango de titular con Croacia. Sin embargo, el ganador en esta demarcación es Dusko Tosic.

Futbolista serbio que llegó al Benito Villamarín en verano de 2011 procedente del histórico Estrella Roja de Belgrado, como cedido. Apuesta personal del por aquel entonces director deportivo, Vlada Stosic. Salió lo siguiente a mal. Tosic jamás se adaptó a Sevilla, a pesar de que en su presentación dejó una perla: «estoy en el mejor equipo de la ciudad». No parecía que se le dieran mal las ruedas de prensa, pero sobre el campo dejó mucho que desear. Aunque habría que ser justo y decir que sólo se le vio en dos ocasiones. Dos veces lo puso a competir Pepe Mel: una en Liga y otra en Copa. Bagaje muy escaso.

Después de no haber podido casi mostrar sus cualidades, en invierno puso fin a su cesión. Tosic, marido de la cantante pop serbia Jelena Karleuša (ya saben lo que dicen de los que no tienen suerte en el juego), volvió al Estrella Roja tan pronto como pudo. En la actualidad, defiende los colores del Besiktas.

Foto vía theapricity.com

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6. Vogel

En el verano de 2006, Lopera vendió a Ricardo Oliveira (una de sus grandes estrellas) al Milan por unos quince millones de euros. En el traspaso entraba un centrocampista defensivo internacional por Suiza: se llamaba Johann Vogel. De primeras, no parecía una mala operación. Venía de no jugar con el club ‘rossonero’. El Betis podía ser un buen destino para él.

Todo pudo torcerse durante una sesión de entrenamiento en la que, al parecer, Javier Irureta pidió a Vogel más intensidad, a lo que el helvético habría contestado algo así como «yo no soy tu perro». Sea o no cierto, el medio desapareció de los onces iniciales. Su periplo en el Betis finalizó la campaña siguiente, sin ficha, después de vestirse de corto en 18 encuentros. Pese al gran fiasco que supuso su etapa como verdiblanco, este jugador ya retirado aseguró en una entrevista a un medio de comunicación suizo haberse quedado impresionado con la afición bética. Algo es algo.

Vogel, con la camiseta del Blackburn Rovers Foto vía premierleague.com

Vogel, con la camiseta del Blackburn Rovers
Foto vía premierleague.com

 

7. Verdú

La gran decepción. Ese sería el título de la película que narrase el paso de Joan Verdú por el Betis. Observando su trayectoria y números, nada hacía presagiar que su etapa en el Villamarín fuese todo lo frustrante que fue. Había terminado contrato con el Espanyol y la lucha por contratarle era dura al tener ofertas de equipos como Sevilla o Villarreal, por algo atravesaba seguramente el mejor momento de su carrera.

En su presentación dijo que elegía al Betis por ser un «equipo que te hace sentir importante». Todo parecía ir sobre ruedas. La historia acabó en tragedia deportiva. Descenso como colista y sumando 25 puntos. Verdú fue una de las caras del fracaso. Un mediapunta llamado a liderar desde su visión de juego y su calidad (tenía el papel de sustituir a un Beñat que había hecho las maletas con dirección a San Mamés) tuvo un rendimiento muy por debajo de los esperado.

Después del desastre en Heliópolis, probó fortuna en el Baniyas, de los Emiratos Árabes Unidos, y ha reconducido su carrera este verano fichando por la Fiorentina. Un buen futbolista que en el Betis vivió, dicho por él mismo en una entrevista al diario El Mundo, su «peor temporada». Quién lo diría tras la enorme alegría inicial por su fichaje.

Foto vía fichajes.net

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8. «El Chirola» Romero

En la campaña 1999/2000, el Betis fichó a Carlos Timoteo Griguol, un veterano entrenador argentino que había creado escuela y triunfado en Gimnasia y Esgrima La Plata. Una de sus peticiones a Manuel Ruiz de Lopera fue un centrocampista ofensivo llamado Sebastián Ariel «El Chirola» Romero.

Aquella campaña fue calamitosa y terminó con los andaluces en Segunda División. A Romero no le fue mal mientras Griguol comandó la nave verdiblanca: 23 partidos y quince de ellos como titular. La marcha del técnico, que había posibilitado la llegada del «Chirola» al Betis cuando este lo tenía hecho con el Mallorca, dejó sin opciones al futbolista argentino. Ni Guus Hiddink ni Hadžibegić le dieron bola. Fernando Vázquez le descartó en la pretemporada siguiente. Después de dos cesiones improductivas al Toulouse y al Córdoba, Romero terminó volviendo a su país. A sus 37 años todavía permanece en activo. Juega en Quilmes (Argentina).

Foto vía codigobanfield.blogspot.com

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9. Jorge Wagner

Cuando Lopera vendió a Joaquín y a Oliveira en el verano de 2006, intentó compensar a Javier Irureta con varios fichajes que apuntaban alto. Ya se habló antes de Vogel, pero en ese mismo verano aterrizaron en Heliópolis Odonkor, Sobis y Jorge Wagner.

Extremo o lateral izquierdo brasileño que llegó al Betis, igual que Sobis, procedente del Internacional de Porto Alegre, vigente campeón de la Copa Libertadores. Clave en la magnífica temporada del club colorado con 24 tantos. Venía también con la fama de ser un gran lanzador de faltas, cualidad que nunca demostró en un conjunto donde ya estaba un tal Marcos Assunçao, terror de largueros y escuadras.

Lo cierto es que Jorge Wagner nunca fue un futbolista importante en el Betis. No contó ni para Irureta ni para Luis Fernández. Apenas se vistió de corto en diez encuentros. Se fue cedido y después traspasado al Sao Paulo. En Brasil tiene buen cartel. Europa fue su materia pendiente: antes de jugar en el Betis había probado fortuna en el Lokomotiv de Moscú, donde tampoco rindió. Los heliopolitanos pagaron unos dos millones por él y lo vendieron por unos 1,23 millones. Sigue en activo, con 37 primaveras. Juega en el Vitoria, de la Segunda División brasileña.

Foto vía abc.es

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10. Braian Rodríguez

El Huachipato chileno se convirtió en el verano de 2013 en una buena fuente de incorporaciones para Vlada Stosic. El exdirector deportivo del Betis se trajo de allí a dos jugadores en el mismo periodo de fichajes. Uno de ellos Lolo Reyes, algo escaso de recursos pero con una dosis de lucha y compromiso que gustó a la afición. El otro fue Braian Rodríguez.

Delantero uruguayo, muy alto (1,92) y fuerte, de los denominados tanques. Su técnica era muy limitada y su rendimiento en el Betis nulo. No le ayudó el pobre nivel mostrado por el equipo en el nefasto curso 2013/2014: no se puede pedir mucho sumando la friolera cifra de 25 puntos. Braian Rodríguez jugó de verdiblanco quince partidos repartidos entre Liga y Europa League, en los que anotó dos goles. Para el recuerdo aquel torpe movimiento con la mano que le costó la expulsión durante un choque contra el Atlético de Madrid.

Al verano siguiente le reclutó el Numancia, en calidad de cedido. En Soria le fue algo mejor (cinco tantos en 22 encuentros), pero en marzo terminó rescindiendo contrato y regresando a Sudamérica. Juega en la Primera División brasileña, defendiendo los colores del Gremio.

Foto vía fichajes.net

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11. Victor Ikpeba

Siempre que el Betis ficha a un futbolista nigeriano, es inevitable recordar a Finidi, pues el veloz extremo africano dejó huella en el Benito Villamarín. Así promocionó Lopera a un compañero de «la gacela» en la selección de Nigeria. Victor Ikpeba aterrizó en la parte verdiblanca de Sevilla en el verano de 2001, procedente del Borussia Dortmund. Un jugador con muy buenas cifras en el Standard de Lieja y el Mónaco, algo más discretas en Alemania.

El caso es que el polémico expresidente del Betis dijo en la presentación de Ikpeba que se había fichado al «nuevo Finidi». Cualquier parecido con la «sombra juguetona» fue mera coincidencia. El delantero nigeriano jugó poco y cuando lo hizo no dio buena imagen, incluso se le acusó de tener sobrepeso. Juande Ramos sólo lo metió en tres partidos. No marcó. O podría decirse que la única vez que acertó con la red, el árbitro se interpuso en su camino. El Betis jugaba contra el Zaragoza y su flamante atacante mojó. El bueno de Ikpeba lo estaba celebrando cuando el entrometido juez de línea decidió anular el tanto. De nada sirvieron las protestas. Su único gol en España se había ido al limbo.

Ikpeba duró poco en el Betis. Volvió al Borussia Dortmund y de ahí se marchó al Al-Ittihad libio para irse después al Charleroi belga. Ya está retirado de la práctica del fútbol. Con respecto a su rendimiento en Heliópolis, podría decirse que lo único que tuvo de idéntico con Finidi fue la nacionalidad.

Foto vía kickoff.com

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Al final, no siempre son los goles lo que hay que recordar. ¿Qué sería del fútbol si Renaldo no se presentase en el Deportivo como una mezcla de Rivaldo y Ronaldo? En A Coruña ya no buscan las similitudes. ¿O sin los legendarios piques entre presidentes, en los que las formas brillaban por su ausencia? Y seguro que cualquier hincha puede recordar un fichaje de su equipo que apuntaba y se quedó en pintoresco. Si es así, lo dicho: toca reírse.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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