La Liga del Betis cumple 80 años

Foto vía manquepierda.com

Era un día como hoy, 28 de abril, pero hace ochenta años. En 1935 el sistema político vigente en España era la República, Federico García Lorca no había escrito aún La casa de Bernarda Alba y en las casas ni siquiera se oía hablar de la televisión. Sin embargo, el fútbol ya levantaba pasiones y sacaba a la calle a los aficionados. El mencionado 28 de abril de 1935 es la fecha del primer y hasta ahora único título de Liga levantado por el Betis.

En aquel tiempo, solo doce clubes integraban la élite del fútbol español. Entre ellos estaba el Sevilla, con quien los heliopolitanos mantenían ya una fuerte rivalidad convertida en legendaria con el paso de los años. Ahí veíamos también al Athletic, siempre fiel a su cita con la Primera División, al Atlético de Madrid, entonces llamado Athletic de Madrid, al histórico Oviedo, al Racing de Santander, al Valencia, al Donostia FC, después rebautizado como Real Sociedad, y al mítico Arenas de Getxo, un conjunto vasco que hoy compite en Tercera pero que llegó a ser campeón y subcampeón de Copa a comienzos del siglo XX.

Era la temporada 1934/1935 y la plantilla del Betis mostraba un dato tan curioso como interesante. La columna vertebral de su equipo inicial la formaban seis jugadores vascos: Urquiaga -el portero-, Areso, Aedo, Larrinoa, Unamuno y Lecue. En realidad, en Heliópolis siempre ha habido predilección por los futbolistas nacidos en Euskadi. León Lasa, Eusebio Ríos y su hijo Roberto (actual ayudante de Pepe Mel), Azcárate, Ansola, Landa, Aramburu, Esnaola, Yubero, Txirri o Beñat son solo algunos de los muchos rompedores de tópicos que se han vestido la camiseta verdiblanca.

En el banquillo, un irlandés cuyo nombre es un estereotipo de su país: Patrick O’Connell. Llegó al Betis, procedente del Oviedo, en 1931 para subirlo desde Segunda antes de convertirlo en campeón, en una campaña impecable en la que los verdiblancos lideraron la tabla desde el primer día. La última jornada llegó para los heliopolitanos con la posibilidad de alcanzar el Olimpo.

Patrick O'Connell, en el centro de la imagen con sombrero Foto vía enverdeyblanco.wordpress.com

Patrick O’Connell, en el centro de la imagen con sombrero
Foto vía enverdeyblanco.wordpress.com

Es el 28 de abril de 1935 y Sevilla está inmersa en pleno domingo de feria. El Betis juega en Santander contra el Racing. Depende de sí mismo y el otro candidato al trono del Athletic, vencedor del torneo anterior, es el Madrid. La semana previa al partido decisivo había sido dura y cargada de rumores. O sea, como hoy en día. Se decía que desde la capital de España se ofrecían mil pesetas a cada jugador del Racing por ganar a los béticos. Si fue así, de poco sirvió.

Por supuesto, el “clan de los vascos” fue titular en Cantabria. Junto a ellos Peral, Gómez, Saro, Adolfo y Caballero. También formaban parte de aquel vestuario Espinosa, Timimi, Rancel, Valera, Cornejo y Paquirri. Un equipo que arrasó al Racing en la tarde más bética de la historia. 0 – 5 fue el resultado final. Caballero, autor de dos goles, inauguró el marcador y Unamuno hizo hat-trick. La Liga era verdiblanca. 34 puntos repartidos en quince victorias, cuatro empates y tres derrotas convirtieron en leyenda a Mr. O’Connell y los suyos. Después de ser el primer andaluz en jugar en Primera, el Betis se convirtió en el primero en ganar una Liga.

Unamuno recoge el título de campeón de Liga Foto vía sevilla.abc.es

Entrega del título de campeón de Liga para el Betis
Foto vía sevilla.abc.es

Sin embargo, los que conocemos al Betis sabemos que los triunfos raramente se prolongan. La principal consecuencia de este éxito fue una crisis económica que obligó a vender a Patrick O’Connell al Barcelona, junto a Areso y Lecue. Un año más tarde, Unamuno se fue al Athletic, Urquiaga también al Barça y Timimi al Madrid. Todo ello antes de que la Guerra Civil trajera consecuencias nefastas para los verdiblancos. Reanudada la Liga, el Betis bajó a Segunda, cinco años después de ser campeón, con una plantilla en la que los únicos “supervivientes” de 1935 eran Peral, Gómez, Saro y Caballero, que competían en un Estadio de la Exposición en muy mal estado, afectado por tres años de conflicto.

Lo que vino después fue la etapa más oscura del Betis. Descendió a Tercera y de ese profundo pozo no salió en diez años. En esa época ya comenzó a recordarse con nostalgia a la plantilla y entrenador que habían obtenido un logro que nadie ha podido repetir hasta la fecha en la parte verdiblanca de Sevilla. Un éxito que permite al Betis formar parte del selecto grupo de nueve equipos que han ganado la Liga al menos en una ocasión. Una alegría que justo hoy se hace octogenaria.

Formación del Betis campeón de Liga Foto vía martiperarnau.com

Alineación del Betis campeón de Liga en 1935
Foto vía martiperarnau.com

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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