Joaquín ya está en casa

Ya no es un deseo, sino una realidad. Se ha vestido de verdiblanco y el Benito Villamarín le ha recibido como a un héroe que regresa. Nueve años después, Joaquín vuelve a ser jugador del Betis. La espera se hizo eterna, duró hasta el último día del mercado de fichajes, pero terminó con el anhelo de jugador, aficionados y club cumplido.

25 años tenía el del Puerto de Santa María (Cádiz) cuando el Valencia pagó 25 millones de euros por su traspaso. De aquellas era un prometedor futbolista que a base de desbordes, carreras y un desparpajo tremendo se había metido en el bolsillo a la afición heliopolitana. Canterano bético: debutó de manera oficial el 3 de septiembre del 2000 en Segunda División de la mano de Fernando Vázquez, en un partido de Liga frente al Compostela en San Lázaro.

Joaquín, durante un partido de Liga contra el Cádiz Foto vía videosdelbetis.com

Joaquín, durante un encuentro contra el Cádiz
Foto vía videosdelbetis.com

Ahora, con 34 primaveras, el joven se ha convertido en un veterano casado y con dos hijas, aunque conserva la picardía y la gran sonrisa que siempre le ha caracterizado. Joaquín es como una buena película en una tarde lluviosa de domingo. Un chiste simpático en un día malo. Arte puro. Su retorno ha inyectado felicidad y optimismo al beticismo. Las 20 mil personas que acudieron a su presentación lo demuestran.

Encima, una comida sabe mejor cuanto más trabajo cuesta conseguirla. Joaquín hizo todo lo que estaba de su mano para volver al Betis. Tenía contrato en vigor con la Fiorentina, donde era un jugador importante, titular, y el club italiano no puso nada fácil su marcha. El conjunto viola comenzó pidiendo cinco millones de euros por su venta, una cifra imposible de asumir en Heliópolis. Al final, el portuense ha regresado a su hogar futbolístico por una cantidad cercana al millón y medio de euros. Vestirá de verdiblanco las próximas tres temporadas.

A sus espaldas, 51 internacionalidades con España: disputó dos Mundiales (Corea y Japón 2002 y Alemania 2006) y una Eurocopa (Portugal 2004). Además, cinco temporadas en el Valencia, donde conquistó la Copa del Rey en 2008 y disputó más de 200 partidos oficiales. En 2011 cambió Mestalla por La Rosaleda, atraído por el proyecto catarí que acababa de comenzar en el Málaga. Dos campañas en la Costa del Sol, en las que jugó unos setenta encuentros y llegó a cuartos de final de la Champions. Fue su último paso antes de recalar en la Fiorentina. El Artemio Franchi de Florencia disfrutó de su juego los dos últimos cursos. En el segundo, alcanzó las semifinales de la Europa League. En esa ronda le eliminó el Sevilla.

Foto vía footballtop.com

Foto vía footballtop.com

Parece una premonición que el eterno rival del Betis fuese el último adversario europeo de la Fiorentina de Joaquín. Era como si tuviese ganas de volver a vivir el intenso derbi de la capital de Andalucía. Así será. Ya no lucirá el ’17’, como en su primera etapa -la cual duró seis temporadas en las que logró un ascenso, una Copa del Rey y una clasificación para la Champions- sino el ‘7’.

Llega con mucha experiencia, pero con ganas de demostrar que todavía tiene mucho fútbol que ofrecer. La banda derecha del Benito Villamarín será suya otra vez. Desequilibrio, regate, cambios de ritmo y profundidad son sus señas de identidad como jugador. Cualidades que Pepe Mel buscaba de forma desesperada. Lo primero será ponerse a punto, pues ha estado bastantes días sin entrenarse con la Fiorentina, para ayudar a crecer al equipo que le dio la oportunidad de ser futbolista. Joaquín ha vuelto a casa y los béticos esperan de él lo mejor.

 

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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