Presentación del Real Betis: encomendados a Poyet y Torrecilla

El Betis inicia su enésimo intento de equilibrar su rendimiento deportivo con su incuestionable masa social. Para ello, el consejo de administración que encabezan el presidente, Ángel Haro, y el vicepresidente, José Miguel López Catalán, ha decidido asumir riesgos e invertir dinero en un proyecto que debe asentar al conjunto verdiblanco en Primera División. Hay muchos objetivos por cumplir en Heliópolis: buenos resultados, mejora de la cantera, construcción de la nueva grada de Gol Sur (la vieja ya ha sido derribada, este año cabrá menos público en el Benito Villamarín) y, el más importante, conseguir estabilidad.

Hay demasiados asuntos judiciales que enturbian la marcha del Betis y la presión para Haro y López Catalán es alta, pues alrededor del club hay demasiados intereses y más de uno podría estar deseando leer la palabra fracaso en los medios de comunicación. Para ello, los jóvenes dirigentes se pusieron en manos de Miguel Torrecilla. El director deportivo era un personaje importante, pero no principal, en la buena película del Celta. En el Betis, asumirá todo el protagonismo deportivo. Su primera decisión fue contratar como entrenador a Gustavo Poyet.

Poyet y Torrecilla durante la presentación del entrenador Foto vía realbetisbalompie.es

Poyet y Torrecilla durante la presentación del míster uruguayo
Foto vía realbetisbalompie.es

Torrecilla tuvo la opción que no se le dio a su antecesor, el defenestrado Eduardo Macià: elegir al técnico con el que trabajar. Poyet tiene las características por las que suele apostar el dirigente en los equipos en los que trabaja: exfutbolista, corta aunque probada experiencia en los banquillos, metódico y con la apuesta por el fútbol ofensivo por bandera. Dan la impresión de entenderse. Parece haber buena sintonía entre ambos.

Por esa línea irá el nuevo Betis, rejuvenecido y con mayores posibilidades económicas. En los fichajes también se han marcado unas pautas muy claras. Había que refrescar a la plantilla, dotarla de más chispa y desborde y bajar la media de edad. El mercado internacional ha nutrido al Betis de futbolistas poco conocidos para la inmensa mayoría, pero jóvenes y prometedores.

 

Altas y bajas

El primero en llegar fue el lateral zurdo Riza Durmisi, 22 años e internacional por Dinamarca, procedente del Brondby. Luego vino el poderoso y polivalente centrocampista francés Jonas Martin, uno de los pilares del Montpellier con 26 primaveras. El siguiente en aterrizar fue el extremo hispano-argentino de 19 años Nahuel Leiva, cedido por el Villarreal. El Chelsea confirmó la repetición del préstamo del belga Charly Musonda, tras su buena segunda vuelta la pasada temporada. El medio chileno Felipe Gutiérrez (25) intentará aportar la jerarquía que tenía en el Twente holandés. El prometedor central franco-argelino Aissa Mandi (24) sube de nivel para mejorar en España las buenas críticas que ya recibía en el Stade de Reims galo. El  delantero paraguayo, ex del Sporting, Antonio Sanabria (20) fue la gran inversión bética al percibir la Roma por él 8 millones de euros. El atacante ucraniano Roman Zozulya (26) y el guardameta Manu Herrera (34) llegaron libres y a modo de sorpresa.

El apartado de bajas no es menos importante. El Betis logró ingresar dinero gracias a la venta de N’Diaye al Villarreal, por unos 8 millones de euros. Además, ha ido liberando la plantilla de futbolistas que no contaban, con fichas altas o cuyo rendimiento estuvo muy por debajo de lo exigido. Molinero, Damiao, Van Wolfswinkel, Braian Rodríguez, Lolo Reyes, Varela, Westermann, Vadillo, Jorge Molina, Tarek, Caro, Dani Pacheco o Van der Vaart (éste merecería un artículo entero) ya no forman parte de la primera plantilla heliopolitana.

Felipe Gutiérrez y Sanabria, dos de los fichajes del Betis Foto vía realbetisbalompie.es

Felipe Gutiérrez y Sanabria, dos de los fichajes del Betis
Foto vía realbetisbalompie.es

El plantel aún no está completo. El Betis busca un central polivalente que pueda ejercer como lateral derecho, pues en la segunda posición solo están disponibles Piccini y el canterano Rafa Navarro, y un mediocentro defensivo para suplir a N’Diaye, cuya baja es sensible a pesar de haber dejado dinero en las arcas, pues el senegalés fue uno de los fijos en la alineación titular la última campaña. Para esta demarcación podría desembarcar  el francés Benjamin Stambouli, del PSG. El diario L’Equipe anunció el jueves que su fichaje por el Betis era inminente, aunque en las últimas horas el tema se ha enfriado.

A día de hoy, Gustavo Poyet cuenta con la siguiente plantilla, sin contar a los descartados Vargas, Xavi Torres, Digard, Kadir y Portillo, a los que se les busca equipo:

Porteros: Adán, Dani Giménez y Manu Herrera.

Defensas: Mandi, Bruno, Pezzella, Piccini, Rafa Navarro (canterano), Durmisi y Álex Martínez.

Centrocampistas: Petros, Jonas Martin, Felipe Gutiérrez, Ceballos, Fabián, Musonda, Cejudo, Joaquín y Nahuel.

Delanteros: Rubén Castro, Sanabria, Álex Alegría y Zozulya.

 

¿Cómo jugará Poyet?

Ha dado algunas pistas el entrenador uruguayo de lo que será su Betis durante el curso. Poyet quiere presión intensa, recuperar lo más arriba posible y velocidad a la hora de atacar. Protagonismo y buen manejo de la pelota mezclados con oficio. Se juntó con un cuerpo técnico de su confianza en el que destaca la presencia de Marcos Álvarez, preparador físico del gran Sevilla de Juande Ramos, para dotar a los jugadores de las características necesarias para llevar a cabo esta manera de competir.

El conjunto dirigido con anterioridad por Poyet del que más documentación se puede encontrar es el Sunderland. Al cuadro del noreste de Inglaterra llegó mediado el curso 2013/2014. Lo salvó del descenso, jugó una final de la Capital One Cup (la perdió contra el Manchester City por 3 – 1) y fue cesado la campaña siguiente con los black cats de nuevo al borde de bajar a la Championship. Es un banquillo complicado el del Sunderland. Los entrenadores no suelen terminar las temporadas. Sin embargo, el técnico charrúa dejó allí un grato recuerdo.

Gustavo Poyet, con el Sunderland Foto vía talksport.com

Gustavo Poyet, con el Sunderland
Foto vía talksport.com

Gustavo Poyet se estrenó en la Premier League después de una buena trayectoria en el Brighton. Sustituyó en el Sunderland al italiano Paolo Di Canio. En el Stadium of Light cambió la manera de jugar. Dio galones a Marcos Alonso en el lateral izquierdo y fichó mimbres para desarrollar un fútbol vertical y basado en llevar la iniciativa. Así ganó todos derbis del noreste que disputó contra el Newcastle, consiguió victorias de prestigio en Old Trafford o Stamford Bridge y se metió en la mencionada final de la Capital One Cup tras eliminar en semifinales al Manchester United. En este magnífico artículo de Álvaro de Grado en marcadorint.com hay más información sobre el Sunderland de Poyet.

En el Betis, Poyet cerró a los medios de comunicación la preparación táctica del equipo. Por lo que se ha visto en los partidos y por lo que ha comentado él mismo en rueda de prensa, el 4-3-3 será su sistema base. Piccini y Durmisi, dos laterales ofensivos, serán importantes en la fase creativa, Jonas Martin apunta a titular abarcando mucho espacio en el centro del campo, a Ceballos se le exigirá más llegada y aporte goleador y las dos bandas deben ser incisivas y pisar mucho el área contraria. Los primeros resultados en pretemporada fueron fantásticos: las victorias ante Middlesbrough, Werder Bremen y Sporting de Portugal y el empate contra el Everton fueron los marcadores más destacados. La derrota frente al Montpellier (3 – 0) y el mal papel en el trofeo Colombino (donde el Betis fue derrotado por 2 – 0 por el Córdoba y no pudo pasar del empate sin goles con un 2ºB como el Recreativo) generaron más dudas.

El inicio de la Liga será terrible. Las primeras salidas son, por este orden, al Camp Nou, a Mestalla y al Sánchez-Pizjuán para jugar el derbi de Sevilla. Por el medio, partidos como local ante el reforzado Deportivo y el renovado Granada de Paco Jémez. Un comienzo complicado que medirá el nivel del cuadro diseñado por Gustavo Poyet y Miguel Torrecilla. Se ha invertido dinero y se ha cambiado de arriba a abajo la plantilla. La presión es alta y el objetivo ambicioso. El nuevo Betis se marca como meta asentarse entre los diez primeros.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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