Finidi George, “la sombra juguetona”

Cojamos la máquina del tiempo y vayámonos a un domingo en el Benito Villamarín entre los años 1996 y 2000. Hay un gol del Betis y durante el jolgorio alguien arroja al campo un sombrero desde la grada de Gol Norte. Un jugador verdiblanco lo coge y se lo pone. Se trata de Finidi George. Un futbolista que caló hondo en el corazón de los béticos, tanto por su juego como por su curiosa celebración, que se hizo famosa.

Aquel sombrero llegó a tener dos dueños: el señor que lo lanzaba desde su asiento y Finidi. Se convirtió en una norma no escrita que el nigeriano tenía que celebrar los tantos con la prenda en su cabeza. Este carismático futbolista cumple en el día de hoy 44 años y así le felicitamos.

Foto vía abc.es

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Cuatro temporadas se pasó Finidi correteando por la banda derecha de Heliópolis. Llamó mucho la atención la llegada del africano al Betis, pues cuando se enfundó la elástica verdiblanca ya era un jugador contrastado. Campeón y subcampeón de Europa con el gran Ajax de Louis Van Gaal, donde compartía titularidad con gente de la talla de Frank Rijkaard, Frank de Boer, Clarence Seedorf o Edgar Davids, e internacional con Nigeria, con cuya selección disputó 62 encuentros y dos Mundiales: Estados Unidos 94 y Francia 98.

Finidi, con la selección de Nigeria Foto vía goal.com

Finidi, con la selección de Nigeria
Foto vía goal.com

Y sin embargo, ahí estaba, en un equipo modesto de España que trataba de hacerse un hueco en el mercado internacional a base de los grandes desembolsos realizados por su presidente y propietario: Manuel Ruiz de Lopera. El empresario sevillano pagó al Ajax 1024 millones de pesetas por Finidi. Se lo arrebató al Real Madrid, que casi lo tenía fichado.

Con el ’25’ a la espalda, Finidi formó parte de una delantera increíble. Él por el costado derecho, Jarni por el izquierdo y Alfonso en punta se hartaron de marcar goles para el Betis. En su primera temporada terminó la Liga cuarto y perdió una final de Copa contra el Barcelona (3 – 2). Aquella noche, sobre el césped del Santiago Bernabéu, el nigeriano marcó la segunda diana bética, pero no sirvió para que los béticos celebraran el título copero, perdido en la prórroga.

Sin embargo, Finidi ya se había convertido en una leyenda verdiblanca. Rápido como un rayo, de potente zancada, estético, alto y muy fuerte físicamente. Extremo de los de toda la vida. Cercano a la línea de banda, desbordante y profundo.

Jugó 130 partidos en los que marcó 38 goles y se paseó por Europa con el cuadro heliopolitano. Con él, el Betis alcanzó su techo continental: el Chelsea le eliminó en los cuartos de final de la Recopa. También fue el autor del tanto que a día de hoy aún sigue significando la última victoria bética ante el Real Madrid en el Bernabéu (4 de octubre de 1998, 0 – 1). Su velocidad era tal que le valió tener dos apodos: “gacela”y “sombra juguetona”. Con el segundo se le conocía en el Benito Villamarín.

Foto vía todocoleccion.net

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Además de por su fútbol, Finidi se ganó el cariño de los aficionados béticos por su carácter y carisma. Aunque su trayectoria en Sevilla no terminó bien, debido al dramático descenso en la temporada 1999/2000. Su salida del Betis fue dura, pues Lopera se negaba a desmantelar la plantilla a pesar de tener que competir en Segunda División. Aun así, Finidi terminó yéndose al Mallorca, donde jugó una temporada y adonde volvería para retirarse después de dos campañas en el Ipswich Town inglés.

Actualmente, reside en la isla. Allí intenta dar el pistoletazo de salida a su carrera como entrenador. Quién sabe si algún día volverá al Betis, un equipo y una afición que todavía recuerdan con nostalgia las carreras de “La sombra juguetona”.

 

 

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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