Estrategia, mejoría en casa y Musonda: las claves del Betis de Merino

Es un hecho objetivo que el Betis ha mejorado sus números desde la llegada de Juan Merino. Con el linense como entrenador, los verdiblancos han disputado nueve partidos de Liga, de los cuales han ganado tres, empatado cinco y perdido uno. En ese corto tramo, los de Heliópolis han celebrado el mismo número de goles (trece) que en toda la primera vuelta. Además, acumulan seis jornadas sin conocer la derrota, la mejor racha de la temporada.

Las gradas del Benito Villamarín ya debaten sobre la continuidad del sucesor de Pepe Mel la próxima temporada, que no está ni mucho menos asegurada. Flanqueado en el banquillo por Capi, quien ya era su segundo en el filial bético, y Alexis Trujillo, que cambió los despachos y el traje de la secretaría técnica por el campo y el chándal, Merino podría dejar de ser sólo interino. Algunas de las claves de su Betis, que ya saca ocho puntos a la zona de descenso con la diferencia de goles particular ganada a cuatro rivales directos, han sido la gran mejoría en casa, un mayor nivel defensivo y un buen provecho del balón parado.

 

Siete de trece goles, en jugadas de estrategia

En la primera vuelta, el Betis no era poderoso en los saques de esquina ni en las faltas. Durante los primeros 19 compromisos ligueros, los heliopolitanos marcaron un único tanto a balón parado (no se cuentan los penaltis): se lo hizo Rennella al Espanyol (1 – 3 para los periquitos), resolviendo un barullo en el área tras un córner sacado por Joaquín. En la ‘era Merino’, siete de los trece goles celebrados por el Betis han llegado gracias al laboratorio.

En esa especialidad ha destacado Vargas, uno de los futbolistas que más ha mejorado su rendimiento con el cambio de míster. El lateral zurdo, internacional por Perú, ha conseguido anotar dos dianas de falta: una en Riazor contra el Deportivo (2 – 2) y otra en Cornellà (0 – 3), con sendos disparos potentes y secos. De sus botas salió también el primero de los tres goles frente al Espanyol, marcado por Rubén Castro a la salida de una falta, el empate ante el Sporting, anotado por Pezzella en otro libre directo, y el segundo al Rayo Vallecano, firmado por Rubén Castro en un córner.

Celebración de uno de los dos goles del Betis al Rayo Vallecano Foto vía laliga.es

Celebración de uno de los dos goles del Betis al Rayo Vallecano
Foto vía laliga.es

Las otras jugadas en las que el Betis sacó petróleo a balón parado se produjeron el pasado domingo durante el choque con el Granada (2 – 0). N´Diaye, rematando de cabeza un saque de esquina ejecutado por Joaquín, y Rubén Castro, de falta directa, fueron los goleadores. Ambos convirtieron en la recta final de un encuentro muy duro.

En el último partido en el Benito Villamarín, el Betis se quedó con uno menos faltando más de media hora para el final por la expulsión de Vargas. Fue la estrategia, un apartado donde no se nota la inferioridad numérica o futbolística, lo que le garantizó los tres puntos. Juan Merino y los suyos dominan este aspecto del juego, lo trabajan y lo rentabilizan. Vargas, Pezzella y Rubén Castro son los que más ‘mojan’ en acciones a pelota parada.

 

Mejores números en el Benito Villamarín

Ser anfitrión era un hándicap enorme con Pepe Mel. En la primera vuelta, el Betis, que tiene un estadio al que acuden regularmente más de 35 mil espectadores, sólo fue capaz de ganar a la Real Sociedad en el Benito Villamarín, donde llegó a perder cuatro encuentros consecutivos. Con Merino, los verdiblancos no saben lo que es ser derrotados delante de su afición. Dos victorias, Valencia (1 – 0) y Granada (2 – 0), y tres empates, Real Madrid (1 – 1), Sporting (1 – 1) y Rayo Vallecano (2 – 2).

Esta notable mejoría en casa se debe a una mayor concentración defensiva y al saber imprimir un ritmo de juego alto. El Betis ha pasado de encajar ocho goles en el primer cuarto de hora del primer o el segundo tiempo a hacer cuatro en esas mismas franjas. Los de Merino sólo fallaron en estos minutos cuando les visitó el Rayo, que marcó dos veces en la reanudación para salvar un punto después de ponerse perdiendo por 2 – 0.

 

Musonda, el nuevo ídolo de la grada

Parecía bastante claro que el Betis acudiría al mercado de invierno para solucionar su falta de desborde y creatividad. En este periodo de fichajes, el director deportivo, Eduardo Macià, consiguió la incorporación del joven extremo belga Charly Musonda, que desde su aterrizaje lo ha jugado absolutamente todo: los noventa minutos de seis partidos. Curiosamente, este trayecto coincide con el tiempo que el Betis lleva sin perder. Una inyección de adrenalina cedida por el Chelsea hasta el final de la presente temporada y que está levantando a la gente de sus asientos con mucha frecuencia.

Musonda es velocidad, desparpajo, habilidad, regate y profundidad. Un futbolista de la calle, muy menudo, que ha vuelto a hacer sonreír al juego de ataque de los andaluces, muy escaso de alegrías antes de su incorporación. Integrado en el grupo, participativo y descarado. Un foco de luz que emergió en un momento de sombras.

Musonda, contra el Espanyol Foto vía laliga.es

Musonda, contra el Espanyol
Foto vía laliga.es

Junto a Musonda, también atraviesan un gran estado Rubén Castro, reconciliado con el gol, Adán, autor de paradas imposibles, Pezzella, que es un central totalmente diferente al que sembró las dudas al comienzo de la temporada, o Vargas, con mayor influencia y más atinado. Buenos días corren también para N´Diaye, cuyo poder en la medular es cada vez más alto, Fabián, del ostracismo a la titularidad, o Ceballos, que parece dar su mejor versión en el doble pivote.

Mucho que remar le queda todavía al Betis para poder certificar su permanencia en la élite del fútbol español. Juan Merino ha conseguido encaramar a un equipo que iba cuesta abajo y sin frenos en enero hasta la noble décima posición. El linense no quiere confianzas de ningún tipo, aun viendo que los verdiblancos están a la misma distancia de Europa que del descenso, ocho puntos. Después del triunfo ante el Granada, lo dejó muy claro en rueda de prensa: se sigue mirando hacia abajo. La próxima parada de este Betis luchador y sobrio será San Mamés.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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