Cuando Sevilla se divide

Foto vía: viajejet.com

En todos los ámbitos de la vida nos encontramos con personajes antagónicos, enemigos que aunque enfrentados forman un dúo. Un ser no podría vivir sin el otro y viceversa. Se necesitan para formar parte de la historia. En literatura, Sherlock Holmes no sería lo mismo sin James Moriarty, como tampoco lo sería la ballena Moby Dick sin el capitán Ahab. Si nos vamos al mundo de la música a muchos nos gustaría saber que habrían hecho los Rolling Stones, de Londres, de no haber existido una banda de Liverpool llamada The Beatles. Ambos se obligaban mutuamente a dar lo mejor de sí mismos. Si unos sacaban un disco, los otros debían responder con uno mejor.

En el ámbito deportivo hablamos de rivalidades más que de enemistades: Roger Federer y Rafa Nadal, Niki Lauda y James Hunt o Los Ángeles Lakers y Boston Celtics por poner algunos ejemplos. En un deporte tan pasional como el fútbol, estas rivalidades se muestran en partidos especiales, en los que hay en juego algo más que la victoria. Los llamados derbis son los encuentros marcados en rojo en el calendario para las aficiones de dos equipos rivales. Como el Boca – River, el Panathinaikos – Olympiakos o el Celtic – Rangers, el derbi de Sevilla forma parte de este tipo de eventos.

La afición de River Plate (el grada de arriba) y la de Boca Juniors (abajo) en el derbi de Buenos Aires Foto vía: theguardian.com

La afición de River Plate (en la grada de arriba) y la de Boca Juniors (abajo) en el derbi de Buenos Aires
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El Sevilla – Betis o Betis – Sevilla no es un partido más para los dos equipos, es el partido. Ese momento en que las dos aficiones se juntan en el mismo estadio frente a frente, en el que el único objetivo es común para los dos: ganar. Eso dicen de los derbis, que no se juegan, se ganan. Cuando hablamos de Betis y Sevilla hablamos de una rivalidad centenaria, de uno de los partidos más intensos y atractivos que pueden verse en el fútbol español. En el día de mañana, los dos equipos sevillanos se enfrentan en un escenario en el que hasta ahora nunca lo habían hecho: será la primera vez que se dispute este derbi en competición europea. Esto conllevará a un hecho absolutamente histórico. La UEFA permite entrenar un día antes del choque en el campo del rival y eso hará el Betis esta tarde en el Sánchez Pizjuán, escenario del partido de ida mañana jueves.

El Betis entrenará esta tarde en el Pizjuán. En la imagen, el autobús bético a las puertas del feudo sevillista Foto vía: alfinaldelapalmera.com

El Betis entrenará esta tarde en el Pizjuán. En la imagen, el autobús bético a las puertas del feudo sevillista
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A lo largo de la historia, béticos y sevillistas (criaturitas y palanganas, como se llaman entre ambos a modo de burla) han protagonizado acontecimientos más que destacables, para lo bueno y para lo malo, que hacen del partido entre ambos uno de los más especiales. Sevilla y Betis son muy distintos, rivales irreconciliables, pero a su vez guardan paralelismos que los obligan a estar unidos. La historia de uno no se concibe igual sin la existencia del otro.

¿Sabían que Betis y Sevilla lograron su primer título oficial el mismo año? Fue en la temporada 34/35. El Betis se proclamó campeón de Liga y el Sevilla de Copa. Ambos estrenaban palmarés de la mano. También es curioso que fuera el Betis el encargado de inaugurar con un derbi amistoso el Sánchez Pizjuán (7 de septiembre de 1958). Los de Heliópolis, que eran un recién ascendido a Primera, se llevaron el triunfo en el primer partido disputado en el actual estadio del Sevilla por 2-4. Como increíble es la historia de Antúnez en los años cuarenta. Máxima estrella del Betis en Segunda, es traspasado fugazmente al Sevilla, que con la ayuda de sus goles se proclama campeón de liga. Tal fue el revuelo de esta operación que tras su muerte en 1994, Lopera se negó a que el Benito Villamarín guardase un minuto de silencio por él.

La mayor goleada y centenarios para el recuerdo del rival

La historia de la mayor goleada a favor de uno de los dos equipos casi da para un artículo entero. Ocurrió en 1918 durante un derbi del campeonato de Andalucía. De repente, una orden del Capitán General de la II Región Militar prohibía a sus soldados jugar al fútbol, por lo cual el Betis perdía a varias de sus estrellas para el partido. Como los béticos creían que el Sevilla estaba detrás de la operación, decidió enviar a su equipo infantil al derbi, a modo de protesta, terminando el choque con un 22-0 a favor de los de Nervión.

El año en el que los dos equipos cumplían cien años (2005 el Sevilla, 2007 el Betis) curiosamente fueron un éxito para el conjunto rival. En el centenario sevillista el Betis se proclamó campeón de Copa y se clasificó para la Champions en una temporada de gran recuerdo para el beticismo. El centenario bético por su parte fue el año más glorioso de la historia del Sevilla con el doblete de UEFACopa.

Si hablamos de presidentes enfrentados por sus colores, Lopera y Del Nido son seguramente el mejor ejemplo. En su día, el ex mandatario sevillista se negó a recoger un obsequio del centenario del Betis delante de un busto de Lopera antes de un partido de liga. En respuesta, el por aquel entonces máximo accionista bético decidió que Del Nido se sentase en el palco ante el mismo busto durante el siguiente derbi, disputado en la Copa en el estadio del Betis. La tensión en aquellos momentos era máxima. Fue el partido del lamentable «botellazo» a Juande Ramos.

Del Nido en el palco del Villamarín con el busto de Lopera detrás Foto vía: entrenadordeporteros.com

Del Nido en el palco del Villamarín con el busto de Lopera detrás
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En las últimas fechas parece que ambos clubs han enterrado el hacha de guerra. Ya no se ven esas guerras entre directivas ni esas peleas en la grada que hacían imposible acudir al campo con una camiseta del equipo rival. Actos bochornosos como el mencionado con Juande Ramos o el de varios ultras sevillistas agrediendo con muletas a un guardia de seguridad en el Sánchez Pizjuán han dado la vuelta al mundo y mostrado una imágen pésima del derbi sevillano.

Las dos directivas han velado por que esas escenas no vuelvan a suceder. El partido entre Betis y Sevilla tiene una gran rivalidad y tensión, pero todo se queda en lo meramente futbolístico. A ambos solo les vale ganar. Los cuatro últimos derbis en Nervión se han saldado con dos victorias béticas y dos goleadas sevillistas. Mañana la Europa League desempata y la próxima semana decidirá cual de los dos sigue adelante.

Dos rivales frente a frente. Betis y Sevilla quieren ganar el derbi y para ello harán todo lo que sea necesario. Aunque se enfrentan sabiendo que mantener su idiosincrasia depende en buena medida de la existencia del contrario. Como le dice el Joker a Batman en El Caballero Oscuro: «yo no quiero matarte ¿qué haría sin ti? Tú me completas«.

 

 

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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