Betis 0 – 5 Real Madrid: paseo merengue y depresión verdiblanca

El Betis es como el torero Curro Romero, capaz de levantar al público en el momento menos esperado o de decepcionar cuando más fácil lo tiene. Ayer no lo tenía sencillo, así que se esperaba la mejor versión del equipo verdiblanco, aunque en frente estuviera el Real Madrid. Ni mucho menos fue así. El Betis dio una imagen muy preocupante, la de un equipo herido que en este momento tiene muy complicado levantarse. Se veía reflejado en las caras de los jugadores. El marcador final es lógico e incluso se quedó corto.

Y eso que la afición respondió, como siempre, con una magnífica entrada y un ambiente sensacional en la grada. Se coreó «a capella» el himno del Betis y las bufandas y banderas verdiblancas daban colorido en los  preliminares. Los futbolistas no se contagiaron de las ansias del público. El Betis entró nervioso, complaciente, muy blando en defensa y concediendo ante quien no se debe conceder. Marcelo y Carvajal entraban como cohetes por sus bandas sin que Chica y Dídac (muy poco ayudados por los interiores) pudieran hacer nada. Cristiano Ronaldo también campó a sus anchas e hizo literalmente lo que quiso y cuando quiso. El portugués fue quien dio la primera estocada. Recibió un balón de Di María, se vino hacia dentro, se fue de Paulao y desde fuera del área enganchó un disparo que se convirtió en un gol espectacular. El siete madridista mandó a la escuadra el lanzamiento de su misil. Nada pudo hacer el Betis para defender un gol imparable fruto de poder pagar a un futbolista como Cristiano. El problema es que los de Garrido tienen la moral por donde se arrastran los zapatos y con el 0-1 el partido dio la sensación de estar terminado.

Los merengues, de azul en el día de ayer, controlaron el encuentro como quisieron. Se sentían cómodos. El Betis era un títere en sus manos. El centro del campo pertenecía a Modric, que leía cada movimiento dos horas antes que Matilla y Lolo Reyes, que sólo ofrecieron esfuerzo. Siempre que los béticos llegaban, el croata ya se había marchado.

Tampoco necesitó sudar mucho Cristiano Ronaldo. En cuanto el luso aceleraba el miedo se apoderaba de la grada del estadio. Con mucha facilidad se fue de Chica y puso un balón que muy por poquito no llegó a ser rematado por Bale. Fue la antesala del segundo gol. Fue precisamente el galés quien lanzó una falta desde la frontal, superó la barrera y encontró en Andersen a su mejor aliado. El meta danés se quedó de piedra, literalmente, a pesar de que el disparo no iba especialmente fuerte y era bastante centrado. Mucho más pudo hacer el portero del Betis.

En los minutos finales del primer tiempo se produjo la única llegada clara de los locales. Leo Baptistao se revuelve en el costado derecho, se va de Marcelo y envía un centro al área al que no llega Rubén Castro. El delantero canario merece mención aparte. No está bien el de Las Palmas. Se le ve en la cara y en la forma de jugar y reaccionar a los problemas. No tiene el puñal que otras temporadas se le veía en los ojos. Llega tarde a todo y carece de la genialidad que le hacía encontrar facilmente el gol antaño. Muchas veces hasta se le nota resignado y pasivo. Fue la primera vez que el Villamarín silbó a su estrella.

El Betis perdonó su única llegada y el Real Madrid acabó con el partido antes del descanso. Tras una serie de infortunios, fallos defensivos y balones sueltos en el área, Modric habilitó a Benzema para que el francés se uniese a la fiesta. 0-3 al descanso e imagen de equipo sentenciado y condenado al descenso de forma irremediable.

Segunda mitad muy larga para el Betis

En el segundo tiempo el Real Madrid no quiso hacer sangre. Parecía que los de Carlo Ancelotti, con que apretasen un mínimo, podían marcharse de Sevilla con una goleada escandalosa a su favor. Papeleta de Garrido, que tuvo que soportar estoicamente gritos en su contra, y grada cabreada con el palco. Se recordó a Pepe Mel, cuyo nombre fue coreado, y se pidió la marcha del actual técnico y de la directiva. Ser futbolista del Betis tuvo que ser un infierno durante los segundos 45 minutos.

Andersen salvó el cuarto en un mano a mano con Cristiano nada más volver del vestuario. Buena parada del danés para evitar el gol. Pero poco desués, el Real Madrid incrementó la renta. La defensa bética rechazó un balón a la salida de un córner y Di María empaló un disparo lejano que entró entre una selva de piernas, raso y ajustado al palo sin que Andersen pudiera hacer nada. Faltaba media hora por delante, un desierto que había que cruzar sin agua. Para completar una tarde aciaga, Morata convirtió un intento fallido de chilena de Cristiano Ronaldo en el quinto gol. El delantero blanco se encontró el balón suelto cerca del área pequeña, con la zaga verdiblanca parada reclamando un fuera de juego que no existía marcó un gol muy fácil que puso la guinda.

Demasiado sencillo lo tuvo el Real Madrid en el Benito Villamarín. El Betis sigue hundido y lo más preocupante es que cada vez da menos muestras de vida.

Cumbre tras el partido

En la previa al choque se había hablado de que Garrido tendría muy difícil continuar en caso de goleada blanca o mala imagen. Se dieron ambas. Hasta ahora no hay noticias acerca de la continuidad del técnico valenciano. Sólo se sabe que el consejo de administración estuvo tres horas reunido tras el partido y que algunos nombres ya aparecieron en el aire, entre ellos el de Esteban Vigo, que ayer vio el partido en la grada del Villamarín.

Mientras en el vestuario había otra reunión, la del cuerpo técnico con los futbolistas. Dos horas estuvieron hablando Garrido y los integrantes de la plantilla. Todos los jugadores presentes menos uno. Rubén Castro, que fue sustuído entre pitidos y visiblemente enfadado, se marchó al terminar el encuentro sin quedarse a la juntanza del vestuario. Ya van demasiadas terapias, lo que no se ven son resultados. La semana volverá a ser larga en la parte verdiblanca de Sevilla.

Alineaciones:

Betis: Andersen; Chica, Paulao, Amaya, Dídac; Leo Baptistao, Lolo Reyes (Caro min 77), Matilla, Salva Sevilla (Juanfran min 61); Rubén Castro (Vadillo min 55) y Jorge Molina.

Real Madrid: Diego López; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos (Nacho min 72), Marcelo; Xabi Alonso, Modric, Di María (Illarramendi min 68); Bale, Benzema (Morata min 76) y Cristiano Ronaldo.

Goles: 0-1 min 10 Cristiano Ronaldo. 0-2 min 25 Bale. 0-3 min 46 Benzema. 0-4 min 61 Di María. 0-5 min 90 Morata.

Árbitro: Iglesias Villanueva (colegio gallego). Amonestaciones a Salva Sevilla, Vadillo y Chica por el Betis; a Sergio Ramos por el Real Madrid.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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