Adán, el guardián de Heliópolis

– Oye, ¿quién es el portero del Betis este año en Segunda?

–  Antonio Adán.

– ¿Qué dices, tío? ¿El del Madrid?

Conversación imaginaria en este momento, pero me ha pasado ya varias veces esta temporada. Cuando digo que el meta titular del Betis es Adán, la primera reacción de la persona que habla conmigo suele ser sorprenderse, a veces incluso reírse. Para la mayoría, Antonio Adán sigue siendo el eterno suplente del Real Madrid. Ese portero que pasara lo que pasara siempre estaba a la sombra de Iker Casillas, relegado al banquillo y condenado a las primeras eliminatorias coperas, amistosos, el trofeo Santiago Bernabéu y partidos sin objetivos en juego.

Foto vía defensacentral.com

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Esa situación cambió cuando José Mourinho decidió que Adán fuese titular en La Rosaleda contra el Málaga. El Real Madrid perdió y los dedos señalaron a la suplencia de Casillas para explicar la derrota. En el siguiente partido de los blancos, en el Bernabéu ante la Real Sociedad, se repetiría la situación. Apenas cinco minutos duró Adán en el terreno de juego. Fue expulsado por cometer penalti sobre el mexicano Carlos Vela. La grada ovacionó a Casillas cuando entró para sustituirle.

Aquella tarde sería la última en la que el actual portero del Betis se vestiría de corto en Concha Espina. Con la llegada de Diego López, Adán pasó de suplente a reserva y su prestigio cayó. La oportunidad de jugar en el Real Madrid se había ido al limbo, así que tocaba cambiar de aires.

Adán y Casillas tras la expulsión del primero Foto vía sportinglife.com

Adán y Casillas, tras la expulsión del primero frente a la Real Sociedad
Foto vía sportinglife.com

Tras rescindir contrato en septiembre de 2013 estuvo a punto de fichar por el Málaga, aunque al final optó por irse a Italia. En el Cagliari tampoco gozó de minutos, pero España volvió a llamar a su puerta en el mercado de invierno. Le quería el Betis, colista de la Liga BBVA, y Adán no dudó. Arriesgándose a un descenso que era casi seguro, el madrileño sabía que en la parte verdiblanca de Sevilla tendría la ocasión de demostrar su valía como guardameta. Los béticos tenían dificultades en la portería, ni el argentino Guille Sara ni el danés Andersen daban la talla, por lo que Adán venía para ser titular.

Adán, en el Sánchez Pizjuán la temporada pasada Foto vía sevilla.abc..es

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Ni la caída a Segunda ni el penoso final de temporada del Betis, último con un paupérrimo bagaje de 25 puntos, evitaron que el canterano merengue se convirtiese en indiscutible. Cuatro entrenadores ha tenido Adán en Heliópolis -Gabi Calderón, Julio Velázquez, Juan Merino y Pepe Mel- y ninguno le ha sentado jamás en partido de Liga. Los únicos partidos oficiales que el portero madrileño ha visto sentado han sido los cuatro de Copa del Rey esta temporada, que disputó Dani Giménez.

En la competición regular, Adán ha jugado al completo los 37 choques del Betis en la Liga Adelante, en los que ha encajado un total de 32 tantos. Dueño y señor de la titularidad con un magnífico rendimiento. En la batalla por el trofeo Zamora es tercero, con una media de 0,86 goles recibidos por encuentro. Le superan Cuéllar (Sporting), con un coeficiente de 0,65, y Javi Varas (Valladolid), con 0,82.

Adán en Lugo, con N´Diaye y Jordi Figueras Foto vía sevilla.abc.es

Adán en Lugo, con N´Diaye y Jordi Figueras
Foto vía sevilla.abc.es

Y eso que su inicio de curso no fue el soñado. Encajó nueve veces en los cuatro primeros partidos, lo cual provocó un desagradable episodio entre él y el preparador de porteros elegido por Julio Velázquez. Kike Burgos salió del Betis hablando muy mal de Adán, cuyas actuaciones ante Ponferradina y Numancia fueron especialmente malas. Con el paso del tiempo el rendimiento del cancerbero mejoró hasta recuperar el alto nivel alcanzado la pasada temporada, cuando fue de los pocos futbolistas a los que la afición verdiblanca excusó del descenso.

Buen manejo del balón con los pies, autoritario en el juego aéreo y determinante. Adán está siendo un seguro de vida en la portería del Betis. Atrás quedan sus tiempos de actor más que secundario en el Santiago Bernabéu, la envenenada confianza que Mourinho depositó en él antes de borrarle del mapa, la búsqueda insistente de una portería que ocupar. En el Betis, Adán se ha convertido en pieza fija y voz pesada del vestuario. Su momento de forma es tan bueno que Inglaterra ya le tienta. Sunderland, Newcastle y Middlesbrough han preguntado por un meta que no parece dispuesto a abandonar el Benito Villamarín, un estadio donde ha encontrado la titularidad que tanto le ha costado obtener.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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