Barcelona 3 – 0 Málaga: Schuster no tiene ni idea

En la rueda de prensa que ofreció el técnico malaguista a la finalización del encuentro que acabó con la clara victoria por 3-0 del Barcelona sobre su equipo, el alemán reconoció sobre la situación clasificatoria del Málaga: “No sé en qué posición estamos”. Más tarde y ante la pregunta de si iban a llegar refuerzos tras la marcha de tres efectivos y la llegada de sólo un nuevo jugador, manifestó: “No tengo ni idea”.

Ojalá que estas declaraciones sólo sean, como ahora está de moda decir, “postureo” del teutón, ya que asombra que desconozca la exigua renta del equipo sobre el descenso, cuando los aficionados malaguistas están aburridos de hacer cuentas.

También suponemos que Schuster tendrá más información sobre los refuerzos que deben de venir. Rectificamos, que tienen que venir, porque con sólo dos puntos más que el tercero por la cola (el Valladolid), parece que esta plantilla se queda muy corta.

Ayer el Málaga, de nuevo encomendado a la genialidad de Willy Caballero, aguantó a duras penas hasta el minuto 40, en el que un error de bulto de la defensa dejó solos a dos barcelonistas a la salida de un córner, el balón llegó plácido a Piqué que controló (ayudándose del brazo), fusiló y acabó con el partido.

Dijo hace semanas el míster, que todo lo que se buscaba en el mercado invernal era para el ataque, y es cierto que tras más de 440 minutos sin marcar, hay que buscar soluciones.  Con El Hamdaoui que no acaba de volver y Santa Cruz lesionado ayer (“es la típica lesión de Roque” dijo ayer Schuster con tono displicente), es imperativa la llegada de algún atacante.

Tampoco atrás está la cosa para tirar cohetes, ya que las magnificas actuaciones del meta malaguista ocultan la realidad de una defensa frágil, incluso a balón parado. Buena muestra de ello es la bronca de Willy a Sergio Sánchez tras su desaplicación defensiva, y es que el meta se siente “vendido” encuentro tras encuentro; sólo hay que recordar todas las ocasiones que nos generaron en los dos últimos enfrentamientos Valencia y Barcelona.

No sé en qué posición estamos ahora. De los refuerzos no tengo ni idea.

Los blanquiazules llegaron un par de veces con peligro a la meta de Víctor Valdés, pero entre éste y Jordi Alba desbarataron el escaso bagaje ofensivo visitante, que llegó de las botas de Duda a balón parado y de las de Pawlowski, que de un día a otro pasa de descarte a solución.

Como también dijo Schuster, “Nuestra Liga empieza ahora”. El sábado a las 22 horas frente al Sevilla, el Málaga disputará una final, para entonces ya sabremos si con algún refuerzo (Thievy, Ebert, Rescaldani…). Lo que está claro es que a la cita no faltará el jugador número doce, que tiñendo las gradas de colores blanquiazules intentará marcar ese gol que tanto está tardando en llegar.

 

Carlos Manuel Jiménez

Trabajando en la Universidad de Málaga. Subdirector del desaparecido Diario de Málaga. Socio del Málaga en 3ª y en Champions.

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