A Griezmann no se le pita, se le exige

Foto vía: Atlético de Madrid

Foto vía: Atlético de Madrid

“Me quedo en el Atlético, sería muy sucio irme ahora” (en relación con la sanción del TAS). Estas fueron las palabras del delantero francés a finales de la pasada temporada, cuando todo parecía indicar que acabaría partiendo con dirección Manchester para unirse al equipo de Mourinho.

Griezmann acordó un aumento de suelo con el club y facilidades para dejar el mismo al acabar la presente temporada. Desde entonces, el ariete galo se ha dejado querer por clubes como el Barcelona o el PSG, del que habló sin pelos en la lengua recientemente al responder que le gustaría jugar junto a Mbappé y Neymar. Queda aclarar que en la misma entrevista afirmó que si jugase en la Ligue 1, lo haría en el Olimpique de Marsella.

Independientemente de todas estas declaraciones, la afición colchonera exigía al galo un cierto compromiso con el equipo. Son muchos los que se hacen a la idea de la futura ausencia de Griezmann para la temporada 2018/19, pero hasta entonces es innegociable que el francés se deje el alma en cada partido.

Puede que esta situación haya afectado al rendimiento del exjugador txuri-urdin, al igual que el futuro mundial de este verano y la posibilidad de perdérselo por una lesión, pero hasta ahora no se ha visto en el Metropolitano al Griezmann del pasado curso. Las carreras que iniciaba desde el medio campo se pueden contar con los dedos de una mano, al igual que sus dianas y asistencias.

Pese a todo esto, desde la grada no se había llegado a criticar al jugador galo hasta el pasado fin de semana, cuando fue sustituido ante el Real Madrid y cierta, que no toda, parte de la grada le pitó. Poco tardó Simeone en salir en su defensa, con un discurso tan lógico como esperado: “Los que son de mi familia, hasta que dejen de serlo, a muerte con ellos”. No fue el único, ya que jugadores como Koke y Saúl pidieron apoyo para el francés.

Las declaraciones de la plantilla se hicieron escuchar por la afición, que antes de que se pitase el inicio del partido frente a la Roma, coreó el nombre de Griezmann y acto seguido el de Simeone. El técnico argentino en ese momento miró hacia el fondo sur y no pudo más que asentir al mismo tiempo que aplaudía la acción de su hinchada.

Griezmann seguirá estando bajo la atenta mirada de su actual afición que, tras el gran partido completado en Champions tanto a nivel defensivo como ofensivo, espera volver a ser testigo del mejor Antoine, aunque sea hasta junio.

Miki Camino

Estudiante de periodismo enamorado del fútbol en todas sus formas @MikiCamino98

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