Atlético de Madrid 1 – 0 FC Barcelona: Baño rojiblanco en el Manzanares

Bendito equipo, bendito Atlético. Los de Simeone fueron muy superiores a un Barcelona que estuvo a merced de los rojiblancos en todo momento. Los madrileños vuelven a una semifinal de Champions 40 años después por la puerta grande eliminando a un rival que había estado presente en las seis últimas ocasiones.

El esfuerzo de este equipo es increíble. Nadie les ha regalado nada y se han plantado en semifinales de forma merecida y aplastante.

El mosaico desplegado por la afición rojiblanca antes del pitido inicial contenía un lema grabado a fuego en los jugadores rojiblancos: “Ganar, ganar y volver a ganar”. Con esta mentalidad, los jugadores salieron a jugar este trascendental partido. Y las ausencias de Diego Costa y Arda Turan no pesaron en ningún momento a este maravillosa plantilla, que sabe que por encima del grupo está el colectivo y no las individualidades.

Esto quedó reflejado desde el comienzo del partido. Ya se veía que el Atleti iba decidido a ganar. Los colchoneros parecían auténticos miuras ante unas débiles ardillas que se hacían pasar por jugadores del Barcelona en los primeros compases. A los cinco minutos, llegaría el primer y único gol del partido. Prolongación espectacular de un Raúl García muy trabajador y combativo en todo momento a un Adrián “renovado”, ya que volvió a ser el de hace dos temporadas cuando más se le necesitaba, que disparó con absoluta violencia a la cruceta de la portería blaugrana y de cuyo rechace se beneficiarían Villa y Koke. El “Guaje”, que cuajó un espectacular partido, se la puso a un Adrián que engañó a todos los presentes con un remate que sería una dejada perfecta para que Koke fusilara a placer y volviera loca a la grada colchonera.

A los pocos instantes, el Atleti pudo dejar vista para sentencia la eliminatoria. David Villa se mereció el gol pero se estrelló dos veces contra el poste, algo insólito en él. A partir de ahí, el Barcelona salió de su letargo y con Iniesta y Neymar dio algún atisbo de peligro en el área rojiblanca aunque sin mucha amenaza.

Al final del primer tiempo, Howard Webb no vio penalti en ninguno de las dos áreas. En el área culé, no señaló un forcejeo entre Mascherano y Adrián mientras que en el área rojiblanco, dejó seguir el juego tras un lance entre Godín y Cesc. Llegó el descanso y el Atleti se fue con la sensación de que mereció algún gol más.

El comienzo del segundo tiempo fue el mejor momento para el Barcelona. Xavi tuvo una de las más claras tras aprovecharse de un resbalón de Courtois pero Juanfran la sacó bajo palos. Tras este susto inicial, el Atlético ganó en equilibrio con la entrada de Diego Ribas al terreno de juego. Volvió a ser un equipo sólido y sin fisuras. El brasileño tuvo una gran oportunidad que Pintó repelió con garantías.

Martino intentó buscar velocidad en Alexis y Pedro pero sus experimentos no dieron resultado. El Atlético estaba muy compacto y era díficil echarle el guante. Tras esto, el árbitro sí que erró gravemente en un penalti claro que no señaló de Mascherano a Villa. El argentino no cuajó un buen partido y empujó al “Guaje”, pero Webb se lavó las manos.

Además, Simeone acertó de nuevo introduciendo a un Cristian Rodríguez que aportó dinamismo y frescura al ya de por sí fiable conjunto rojiblanco. El uruguayo tendría una gran ocasión junto a Gabi pero ambos se encontraron con uno de los mejores del Barcelona del partido, José Manuel Pinto.

Pasaban los minutos y el Atleti estaba más cerca de conseguir ser semifinalista. Y esto se hizo oficial sobre las 22:35h. Los colchoneros vieron recompensado su gran partido con una victoria y ante su fiel afición, que no dejó de animar en ningún momento. El Atlético será el único semifinalista invicto en el sorteo de este viernes en Nyon. 8 victorias y 2 empates le avalan.

Por esto, el Atleti engancha. Mañana, los niños agredecerán a sus padres el haberles hecho de este equipo. Porque es un equipo que derrocha coraje y corazón. A disfrutar.

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