Atleti somos nosotros

El Club Atlético de Madrid ha sufrido una serie de cambios a lo largo de estos últimos años, que han hecho plantearse a algunos socios si este nuevo Atleti sigue siendo su Atleti.

La internacionalización del club ha hecho que este mismo se olvide de su masa social, desprestigiándola y haciendo que se sienta insultada cada vez que la directiva toma una decisión sin consultar con los 96.707 socios colchoneros. La gota que colmó el vaso fue la decisión, única de la directiva, de darle al nuevo estadio el nombre de una multinacional y de llevar a cabo un nuevo diseño para el escudo.

A sabiendas del rechazo que iban a provocar ambas noticias, el club se llenó la boca de justificaciones banales que no consiguieron frenar la indignación atlética.

Rápidamente, los sectores más representativos de las gradas del Manzanares se movilizaron, y se llevó a cabo una campaña, aún activa, en la que se mostraba una total negativa a las modificaciones que sufriría el escudo rojiblanco. Esta iniciativa tiene el propósito de agrupar a las peñas atléticas afines a la causa y de recoger firmas entre los socios, simpatizantes y cualquier persona que quiera mostrar su rechazo al cambio de divisa.

Actualmente se siguen recogiendo firmas en las mediciones del Paseo de los Melancólicos, con la esperanza de que el club escuche las peticiones de sus socios.

Foto vía: Atleticodemadrid.com

Foto vía: Atleticodemadrid.com

Sin embargo, la decisión acerca del nuevo estadio no se hizo sentir de la misma manera, ya que era de esperar que la firma de la multinacional formase parte del nombre. Es cierto que el apellido de Metropolitano, como dijo Torres, se convertirá en el nombre de uso habitual, pero, aun así, el nombre de `Wanda Metropolitano´ no se ajusta a lo que representa este club.

A principios de 2016, la Ciudad Deportiva del Cerro del Espino pasó a llamarse Ciudad Deportiva Wanda, al poco tiempo de que la multinacional se hiciese con un 20% de las acciones colchoneras. Este fue el inicio de una fuerte inversión china en el Club Atlético de Madrid, o, dicho de otra forma, el principio del fin.

El fin a un club de barrio, a un club humilde que luchó contra los grandes y a un club que puso en jaque a todo un sistema en el que no estaba bien visto que fuese el Atleti el que pudiese ganar ligas y competiciones europeas… Pero mientras quede gente de barrio, gente humilde y gente contraria a ese sistema, en el que su club no encaja, en las gradas de vaya usted a saber qué estadio, este seguirá siendo nuestro Atleti, porque el Atleti, somos nosotros.

Miki Camino

Estudiante de periodismo enamorado del fútbol en todas sus formas @MikiCamino98

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