Muniain, “Beti Gurekin”

8 de marzo de 2012. Partido de ida de octavos de final de la UEFA Europa League. Estadio Old Trafford. Minuto 90, el Athletic Club gana  1-2, sin embargo no consigue salir de su área tras los constantes ocasiones del equipo rival. La defensa bilbaína despeja el balón y de Marcos finaliza la jugada con un tiro fuerte pero centrado. David de Gea para el balón pero no lo atrapa, lo deja muerto dentro del área. Iker Muniain, aprovechando la oportunidad que se le presentaba,  finaliza la jugada mandando el balón dentro de la portería.

La gente que estaba viendo el partido jamás olvidará ese momento. Un equipo histórico y humilde a su vez como el Athletic estaba derrotando a un transatlántico del fútbol como el Manchester United. Tras el gol de Muniain, muchos niños (entre los cuales me incluyo) empezaron a admirar a aquel jugador que nos había hecho soñar aquella noche.

 

Cuando hablamos de futbolistas de un solo club, nos viene a la memoria jugadores como Francesco Totti, Carles Puyol, Paolo Maldini o Xabi Prieto.  Entre estos jugadores, se encuentra Iker Muniain. El pasado miércoles, Iker renovó hasta 2024 y sin ninguna cláusula de rescisión de contrato, ya que asegura que jamás se irá del club. Cuando llegue su retirada lo sabremos, pero tiene toda la pinta que será un nuevo integrante del selecto  ‘One Club Men’.

En una era en la que el mundo del fútbol está más que acostumbrado a ver precios desorbitados en traspasos, mucha gente se sorprende ver a clubes que no intenten atar a sus futbolistas con altas cláusulas de rescisión. Pero cuando un jugador está cómodo en un sitio y le tiene tanto cariño a un mismo club, los sentimientos mandan por delante del dinero.

De la cantera,  al primer equipo

El delantero navarro comenzó a jugar al fútbol en el equipo U.D.C. Chantrea de Pamplona, su ciudad natal.  Pocos años después, ingresó en la cantera del Athletic Club en Lezama,  afirmando que los equipos de Navarra no son de categoría tan buena como el Athletic. Por culpa de aquellas declaraciones, cada vez que el delantero juega en El Sadar de Pamplona, los aficionados le propinan una gran pitada.

Su progresión fue meteórica, pasando directamente del Juvenil División de Honor al Bilbao Athletic en 2009. Destacaba por su carácter y entrega cada partido .Ya, desde la llegada de Joaquín Caparrós en 2007, el entrenador le convocó para hacer la pretemporada con el primer equipo y le hizo jugar en varios partidos amistosos con 15 años.

Entre octubre y noviembre de 2009, Iker Muniain disputó el Mundial sub-17, siendo el único jugador que jugaba en un equipo de Primera División. Entró en la lista de convocados para disputar la Eurocopa sub-21 y se proclamó campeón al ganar a la selección Suiza.

Foto vía siguelaroja.com

Desde su llegada al primer equipo, los números de Muniain son de jugadores top. Sus registros goleadores con el Athletic Club hablan por sí solos:  51 goles en 327 partidos de Liga y Copa disputados. A pesar de su baja estatura, lo compensa con su agilidad y calidad a la hora de encarar al rival.

Todo apuntaba a que Iker Muniain llegaría a ser un crack mundial en el ámbito futbolístico, pero su discutible actitud y varios escándalos fuera de los terrenos de juego hicieron que el jugador bajara su nivel y su caché. A estas malas rachas hay que añadirle las lesiones que ha sufrido en los dos últimos años. Entre ellas, una ruptura de ligamento cruzado que le privó de jugar la pasada temporada.

A pesar de disputar una liga dominada por dos equipos innombrables, Muniain ha conseguido llegar en tres ocasiones a la final de la Copa de Rey.  Además de esas tres finales, el Athletic disputó la final de Europa League, derrotando antes a equipos que tradicionalmente han disputado competiciones continentales como el citado Manchester United , FC Schalke 04 o Sporting de Lisboa.

Aquel Iker de 2011

En las últimas campañas, Muniain ha firmado grandes actuaciones, pero sin ser ese jugador que asombró a propios y extraños en 2011. Ese año, el delantero navarro asombró a La Catedral con el gran juego ofrecido. Nos hizo soñar haciendo ver que con trabajo, las cosas se pueden lograr.  Aquella temporada, el Athletic Club llegó a dos finales. Una, la final de Europa League y otra, la final de la Copa del Rey, aunque en ninguna consiguieron el ansiado premio.

Hoy en día, la situación del Athletic Club es mala. En descenso y con un presidente que antes de empezar la liga afirmó que al final de año dejará el puesto. Un equipo sin rumbo y sin ideas. Por ello, necesitamos a jugadores como aquel Muniain del 2011, que cojan el timón de este equipo y así, cambiar la situación actual del club. Actualmente es el capitán del equipo y los aficionados confían en él.

Foto vía twitter.com

Es importante para el mundo del fútbol que el Athletic Club no descienda. Primero por historia. Segundo, por su filosofía, que se rige por el principio que determina que pueden jugar en sus filas los jugadores que se han hecho en la propia cantera y los formados en clubes de Euskal Herria. Por ello, es trascendental dar a entender que para mantenerse en la élite no es imprescindible seguir los habituales patrones que predominan en este fútbol negocio.

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