Matt Le Tissier, primer “One club men”

El Athletic Club ha creado un galardón con el nombre “One club men” para premiar a todos aquellos grandes jugadores que pasaron toda su carrera deportiva en un único equipo. El primer jugador en recibir dicho honor ha sido la gran estrella del modesto Southampton, Matthew Le Tissier, que fue homenajeado ayer en San Mamés.

El club vasco, único en su manera de entender el fútbol y en aplicarla con su filosofía, ha creado este premio internacional para rendir un claro homenaje a todos aquellos jugadores que lo dieron todo por unos colores. Se barajaron muchos nombres a la hora de entregar este primer galardón, y entre ellos Le Tissier era el que más inspiraba en Lezama.

El premiado es, sin duda, un referente dentro de la filosofía de los leones. Matt “Le God”, como era apodado por los aficionados del Southampton, fue un jugador sensacional que brilló con luz propia en la década de los 90 en la Premier inglesa. Durante sus mejores años tuvo ofertas de casi la totalidad de los grandes equipos de Europa, pero decidió rehusar todos los contratos millonarios y quedarse en su modesto club, para ayudarles cada año a mantener la categoría.

Con una pierna derecha mágica y un golpeo tan fuerte como preciso, era un deleite verlo jugar en una liga que no era, ni por asomo, lo técnica que se ha vuelto ahora la Premier. A pesar de su escasa preparación física, era capaz tanto de deambular por el campo hasta desesperar a su seguidor más incondicional, como de regatear con suma facilidad y marcar los goles que hicieran falta.

Nunca me gustó correr demasiado, ni en la vida, ni en el campo. Para mí, el dinero nunca lo fue todo. El cariño de la gente, sí

Esa era la forma de pensar de un grande del fútbol. Un humilde joven de una pequeña isla del Canal de la Mancha cuyos mayores placeres eran jugar al fútbol y estar con los amigos en el pub tomando unas cervezas tranquilamente. La fama no era algo que interesara mucho al siete rojiblanco: ‘En esta vida no estamos por mucho tiempo, pero vamos a pasar un buen rato”. Disfrutó durante 16 temporadas en el club de sus amores, con la única pena de haber disputado solo 8 partidos con la selección inglesa.

Matthew Le Tissier tenía una forma distinta de ver y de disfrutar el fútbol. Quizás uno de los jugadores más humildes que hayan pasado por el fútbol profesional. Era feliz en su club, en su casa, y con eso le bastaba, no estaba en esto por dinero. Le avergonzaba el apodo que le pusieron sus seguidores, Matt “Le God” (El Dios), ya que no se sentía así, sino más bien Matt “Le Fat” (El Gordo) como cariñosamente le llamaban los aficionados del resto de campos ingleses.

Pero Le Tissier logró, con los años, el cariño de toda la hinchada inglesa y mundial.

“Jugar en los mejores clubes es un bonito reto, pero hay un reto mucho más difícil: jugar contra ellos y ganarles. Yo me dedico a eso.”

Esa forma de pensar es con la que se ganó, definitivamente, a todos los amantes del fútbol y por lo que ha sido elegido como primer galardonado del “One Club men”.

Para un jugador ganar la Liga de Campeones, el balón de oro, Liga o Copa son grandes retos, pero quizás el mayor reto futbolístico que tenga un jugador, sea subir a primera a su  humilde club, y mantenerlo ahí durante toda su carrera. Matt lo logró, y por eso es un ídolo tanto en Southampton como en el resto del mundo. No logró ningún título, ni ganó mucho dinero, pero se hizo con el respeto de todos los seguidores de este deporte y por eso se ha convertido en el primer “One Club men”.

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