Las lágrimas del rey león

BUCHAREST, ROMANIA - MAY 09: Iker Muniain of Athletic Bilbao looks dejected at the end of the UEFA Europa League Final between Atletico Madrid and Athletic Bilbao at the National Arena on May 9, 2012 in Bucharest, Romania. (Photo by Alex Grimm/Getty Images)

Mayo de 2012. El Athletic Club gozaba de una buena plantilla sin renunciar, una temporada más, a su filosofía. Al mando de este barco, un argentino: Marcelo Bielsa. Tras una fase de grupos relativamente tranquila, en la que quedó primero de grupo ante equipos como el Salzburg, PSG (quien lo diría hace unos años) y Slovan Bratislava. En 1/16 de final, tocaba un desplazamiento hasta Moscú para jugar la eliminatoria frente al Lokomotiv. Allí, un 2-1 en contra. Mientras que en la vuelta, un solitario gol de Iker Muniain bastó para conseguir el pase. El siguiente rival venía de la Champions League.

8 de marzo de 2012. El Athletic Club y sus casi 8.000 hinchas llenaron parte de la tribuna alta de Old Trafford para enfrentarse al Manchester United de Rooney, De Gea, Giggs,… El Teatro de los Sueños fue testigo de una de las mejores exhibiciones de la última década del club rojiblanco. Se adelantó pronto Wayne Rooney, pero antes del descanso Llorente empató. La segunda parte, un monólogo rojiblanco, aquel día vestido de verde. De Marcos puso por delante al equipo de Bielsa 1-2. En el minuto 89, Iker Muniain ganó la partida de Rafael y consiguió el 1-3 que desembocó en delirio para los desplazados a Manchester. Mala suerte al final justo, ya que Rooney recortó distancias y el partido acabó 2-3.

Una semana después, San Mamés (el viejo) se vistió de gala. Tantas noches de gloria vividas en un estadio para el recuerdo de todos los bilbaínos. Llenazo en otro Teatro. Corría el minuto 23 y Amorebieta buscó a Llorente en la otra parte del campo. Sin dejar que botase, el delantero riojano empaló dicho balón caído del cielo y puso el 1-0 en el marcador. En la segunda parte, De Marcos volvió a anotar, como en Old Trafford y puso el 2-0, y cada vez más cerca la siguiente ronda. Metió el miedo en el cuerpo un golazo que desató los aplausos de la grada local. 2-1. Final, y a la siguiente ronda. No sin antes olvidar la ovación para Ryan Giggs en su momento de salir del campo.

Alemania era el siguiente destino. El Schalke 04 de Raúl González. El Veltins Arena sufrió un auténtico huracán de fútbol del Athletic. Finalizó el partido 2-4, con otro partido para el recuerdo. Europa entera era testigo del juego de los rojiblancos. En la vuelta, sin más complicaciones en el campo, el Athletic consiguió el pase tras empatar a 2. Un paso más cerca de la final. Tocaba viajar en semifinales a Portugal.

El destino quiso que el Athletic fuera el que le tocaba viajar fuera de España. En la otra contienda, Atlético y Valencia median sus fuerzas a doble partido. En la ida, el Athletic visitaba el campo del Sporting de Lisboa. Fue superior el conjunto portugués, pero se consiguió un buen resultado para la vuelta, 2-1. En la vuelta, un 26 de abril de 2012, tocaba soñar con la machada. Llenazo de época en el viejo San Mamés. Nada que perder, todo por ganar: volver a una final europea tras la de 1977. Susaeta en el minuto 17 adelantó a los rojiblancos, pero en el 44’ Van Wolfswinkel marcó y empató el partido. Justo antes del descanso, Ibai Gómez puso por delante al Athletic, desatando la locura en las gradas. Quedaba una segunda parte de infarto.

Minuto 87. Un Athletic mermado físicamente tras jugar varios meses hasta tres competiciones busca a la desesperada el gol que quite la igualada en el global. Ibai Gómez por la izquierda. Recorte derecha, recorte izquierda, y nuevo recorte. Centro corto buscando el primer palo. Allí está Fernando Llorente, que a bocajarro y tras un sutil toque marca el 3ero de la tarde-noche y estalla el jolgorio en San Mamés. El Athletic lo consiguió. Toco volver a sufrir lo que quedaba de partido, pero lo consiguió.

Miércoles, 9 de mayo de 2012. Estadio Nacional de Bucarest. Athletic y Atlético se disputaban el título en la gran final de la Europa League. Bilbao era una fiesta. No todos los días se llega a una final, y aquí en el Botxo sabemos celebrar tal evento. No era un día normal. Balcones teñidos de los colores rojiblancos, todo engalanado para la ocasión. Multitud de valientes se fueron hasta Bucarest a arropar al equipo.

Comienza el partido. El Atlético de un tal Cholo Simeone, recién llegado, con Falcao como estrella es el rival. Apenas parecía que empezó el partido cuando El Tigre precisamente pegó el primer zarpazo, sin que los aficionados rojiblancos pudieran digerirlo. No se ve el Athletic de siempre. El Atleti es mucho Atleti. Minuto 33 y Falcao consigue el segundo. Todo se va al traste.

La esperanza es lo último que se pierde. Díganselo a este Athletic que lo intentó de todas las maneras, pero no fue posible. El Atlético fue muy superior. Casi al final, el brasileño Diego marcó el definitivo 3-0 y que daba el título al Atlético. Se esfumó el sueño de conseguir el título para el Athletic, sería el primero internacional. Tras la final de 1977, 35 años después, el equipo rojiblanco se plantó en una final. Las lágrimas de los jugadores fueron las de todos los aficionados del Athletic, que se vieron tan cerca de ganar un título europeo.

BUCHAREST, ROMANIA - MAY 09: Fernando Llorente of Athletic Bilbao shows his dejection at the end of the UEFA Europa League Final between Atletico Madrid and Athletic Bilbao at the National Arena on May 9, 2012 in Bucharest, Romania. (Photo by Alex Grimm/Getty Images)

Alejandro Sánchez

Graduado en Periodismo por la UPV/EHU. Estudiante de un Máster en Comunicación y Periodismo Deportivo. Redactor del CD Mirandés y actualmente en el Athletic Club.

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