BATE Borisov 2 – 1 Athletic Club: La cenicienta se convirtió en bruja

Y no por subestimar al rival precisamente, que también. El Athletic Club acentuó su crisis aun más en Bielorrusia. Sí, podemos hablar de crisis, porque el trabajo del equipo en conjunto contra el BATE no puede reflejarse de mejor forma. El equipo de Borisov arrolló por completo a los de Valverde durante toda una caótica primera parte.

El Athletic dio alas a un BATE que supo echar a volar, y muy alto, por cierto. El trivote Maksim Volodko, Karnitskiy y Gordeychuk, con Signevich arriba, desarboló por completo el juego de los vascos. Imprecisión en los pases, precipitación, y lo más preocupante: falta de tensión en los rojiblancos.

En el verde del Borisov Arena había dos equipos, pero el que tenía hambre y salió a luchar por la victoria más que nadie fue el conjunto local. Con las líneas juntas, y un once colaborativo, el BATE supo frenar a un Athletic con pocas ideas y muy estático en tres cuartos de campo.

Beñat sería el primero en probar suerte desde lejos, pero el tiro desviado ni siquiera podía presagiar lo que la primera parte nos dejaría. Con Ibai por Susaeta en banda izquierda, San José por Gurpegi en defensa e Iraola por De Marcos en el lateral derecho, el Athletic iba a ser casi vapuleado durante 45 minutos.

Un saque de esquina de Maksim Volodko terminaría semi rechazado por la zaga bilbaína y caería plácido en Polyakov para hacer el primero. Volodko colgaría a continuación otros dos córners más que casi vuelven a terminar en gol, sin llegar al 20 de partido.

Otro lanzamiento de Beñat lejos de los tres palos sería el mejor acercamiento hasta el momento de un Athletic que apenas probó al portero Chernik en todo el partido.

Con Signevich en estado de gracia, el BATE hacía el partido a su antojo, y en una gran jugada de los bielorrusos llegaría el segundo. Un lanzamiento al palo del propio Signevich volvía a avisar, el 7 suplía hoy al goleador del equipo: Rodionov, que no jugó por lesión.

Los pases de Iraola sin fuerza e imprecisos dejaban a Aduriz huérfano, y un Muniain muy solo en ataque ni tenía desmarques a los que pasar, ni espacio para jugársela individualmente.

Un pase por encima de la defensa de Gordeychuk para Signevich era dejado para que Karnitskiy, con un genial recorte con el exterior en la esquina del área, tirará a puerta. El balón sale rechazado de Iraola y queda descolocado a Iraizoz , que no llega para evitar el segundo tanto bielorruso.

La imagen de Valverde en el banquillo llevándose las manos a la cara y con los ojos vidriosos plasmó el clímax de la terrible situación que estaba viviendo el Athletic.

Cuando todo estaba por los suelos, con el mayúsculo ridículo que se estaba sufriendo, el Athletic tiró de garra y consiguió recortar distancias.

Un pase no demasiado fino de Beñat es rechazado por Aduriz de cabeza, el rechace le cae a Muniain, que con un genial control alzando su pierna izquierda posa el balón y lo devuelve al donostiarra para que se interne en el área y la cruce abajo. Un respiro, un resoplido como pocos había dado el Athletic estos últimos años.

El gol volvía, pero no iba a servir de mucho. Ni un minuto corría de la segunda parte cuando Signevich casi vuelve a marcar. Ante cerca de 200 aficionados, los leones volvieron a salir atolondrados. De Marcos y Susaeta suplieron a Ibai y Mikel Rico tras el descanso, pero el descosido iba seguir igual.

En Ucrania, el Shakhtar ya ganaba al Oporto, dejando al Athletic lejos de todos. En Bielorrusia la historia seguía igual, recital en grupo del BATE armónico y a un ritmo que el Athletic no supo igualar. Detalles como un saque de banda convertido en ocasión clara de gol, o una falta ejecutada con picaresca rápidamente ponía a las claras que los leones, aunque presentes, estaban un poco ausentes.

Durante los últimos minutos el físico comenzó a hacer mella en los locales, y el Athletic aprovechó para volcarse más en el área azulona. Con los bielorrusos jugando con el tempo a su favor, las jugadas no se elaboraban todo lo deseado, y las pocas llegadas se producían tras un auténtico esfuerzo en la elaboración. Los rojiblancos parecían lastrados, y solo Susaeta desde fuera del área y Aduriz desde la frontal pusieron algo de peligro al final. La entrada de Toquero por Iraola en un intento desesperado, como en Vallecas, no fue suficiente. El Athletic quiso arreglar en cinco minutos lo que había estropeado en 85, y no pudo, ni el BATE se lo permitió.

El Athletic Club es último de grupo con un punto, por detrás de Shakhtar (2pts), BATE (3pts) y Oporto (4pts), que con dos goles de Jackson Martínez consiguió empatar el 2-0 que le metía el Shakhtar.

Lo más preocupante de todo no es la posibilidad de quedar fuera de la fase de grupos, si no la situación en la que el equipo se encuentra inmerso. Hoy la suerte no acompañó a los de Valverde, pero tampoco la buscaron. La cenicienta se convirtió en bruja, y el Athletic dejó que sucediera.

Ficha técnica:

BATE Borisov:  Chernik, Khagush, Filipenko, Mladenović, Polyakov, Yablonski, Karnitski (Rodionov, min 86), A.Volodko, M.Volodko (Yakovlev, min 78), Gordeychuk (Olekhnovich, min 92), Signevich

Athletic ClubIraizoz, Iraola (Toquero, min 76), San Jose, Laporte, Balenziaga, Iturraspe, Rico (Susaeta, min 45), Beñat, Munian, Aduriz, Ibai (De Marcos, min 45)

Estadio: Borisov Arena

Incidencias: el arbitro francés Stéphane Laurent  amonestó con tarjeta amarilla a Polyakov por parte del BATE, y a Laporte, Beñat y Toquero por parte del Athletic.

Pedro Almendro

De la mejor tierra y de la mejor filosofía: extremeño y del Athletic. No dejes que una noticia estropee la realidad.

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