Athletic 4 – 2 Valladolid: el guión habitual de San Mamés

Como si de un guión de película de terror se tratase, el Athletic Club de Bilbao sabe perfectamente lo que le va a ocurrir en su largometraje de cada jornada filmado en San Mamés. Si no empieza ganando y saca los tres puntos, el equipo de Ernesto Valverde no tiene ningún problema en dar la vuelta al marcador para remontar el filme.

De esta manera, hace mucho más entretenidos los partidos para sus aficionados, que en noventa minutos, pasan por todas las sensaciones que se pueden sentir en un encuentro de fútbol. La angustia de perder, la alegría del empate, y la fiesta tras la remontada y la victoria. Con la de esta noche, es la sexta vez que los vizcaínos dan la vuelta al resultado. En cuatro de ellas, logró los tres puntos. En otras dos, pudo empatar. Todo ello para que el novato y precioso feudo de los leones siga invicto esta temporada.

Se las prometió felices el Real Valladolid, tras una salida en tromba del Athletic. En los quince primeros minutos, varias intervenciones del portero visitante. Diego Mariño parecía imbatible, parando todo lo que le llegaba. Con el revolucionario once de Juan Ignacio Martínez (el central Rueda se quedó fuera y el lateral zurdo Peña ocupó su lugar), Víctor Pérez, medio centro puro, fue el sacrificado para la banda izquierda. Con Bergdich de lateral, ambos sufrieron las acometidas de Iraola y Susaeta, que por momentos volvían locos a los futbolistas blanquivioletas.

Doble jarro de agua fría

A pesar del asedio de los primeros minutos, el Pucela marcó en su primera llegada. Gran contra de Javi Guerra, que espera con temple a que Ebert y Óscar llegasen al campo rival, para que éste último, aprovechase un rechace al tiro del alemán y estableciera el 0-1. El gol se protestó por parte de la afición y jugadores locales. El salmantino parece adelantado, en posición de fuera de juego, a la hora de perforar la portería de Iraizoz. Poco trabajo más tuvo el guardameta del Athletic.

La afición bilbaína se quedó helada. Por el gol y porque justo en ese momento volvió la lluvia a la ciudad vasca. Tras el golpe recibido, el Athletic no se descompuso y siguió buscando el empate. Un gol acercaría a los de Valverde a la ansiada cuarta posición. Y dos tantos, los pondría por delante del Villarreal, en ese lugar privilegiado que da acceso a la previa de la Champions League.

El Valladolid tenía buenas sensaciones. Su portero estaba inmenso, habían roto la mala racha goleadora fuera de casa, Óscar, el máximo goleador la temporada pasada, marcaba su primer tanto en liga tras semanas lesionado, y con la victoria saldría de los puestos de descenso, empataría al Celta y Almería, y dejaría a los andaluces en posiciones de Liga Adelante.

Vuelta a lo habitual

Nada más lejos de la realidad. La película de terror siguió su guión. Incluso calcado al de la primera parte. Diego Mariño podía con los arreones de los leones. La alegría pucelana duró hasta el minuto veinte de la segunda parte. El susto llegó de la mano de Ibai Gómez. El extremo aprovechó – y de qué manera- la ausencia del lesionado Muniain. Ibai empató el partido. Se pudo comprobar el fondo de armario del Athletic, que tampoco pudo contar con Mikel Rico, el que hasta el momento era el máximo goleador de su equipo.

Diez minutos más tarde, en el 74, nueva escena digna de mencionar. Con los rojiblancos volcados, De Marcos, recién incorporado al campo, puso el 2-1 gracias a una asistencia mágica de Aduriz. Por enésima vez, la remontada llegaba a San Mamés. A partir de este momento, los blanquivioletas desaparecieron totalmente del partido. Hasta la fecha, habían peleado y defendido la portería con uñas y dientes, pero el bajón físico y mental llegó con este segundo gol local.

JIM trató de que su equipo reaccionase con la entrada de Manucho y Rama al rápido césped de Bilbao. Pero lo único que ocurrió fue lo contrario. Dos goles más de los vascos. En el 81, Ibai anotaba su segundo gol en el partido y el sexto en la temporada. De esta forma, supera a Rico como máximo artillero del equipo. Cuatro minutos más tarde, Ander Herrera puso la guinda al pastel (4-1). Mención especial para el canterano del Zaragoza, que cuajó un partido pluscuamperfecto.

Con el partido resuelto, Valdet Rama anotó el gol de la noche. El extremo albano-kosovar se deshizo de varios defensas locales y batió a Gorka por alto. Fue el segundo tanto para los vallisoletanos. Con esta obra de arte, Estrada Fernández  finiquitó el duelo. El Athletic de Bilbao suma tres puntos y se sitúa cuarto con 39 puntos, dos más que el Villarreal. Por su parte, el Pucela vuelve a ocupar plaza de descenso con 16 puntos en veinte partidos. Los castellano leoneses han recibido dieciséis goles en sus últimas cuatro salidas fuera de Zorrilla, o lo que es lo mismo, cuatro goles por visita. Los de JIM deberán mejorar en defensa si quieren salir de los últimos puestos. El Athletic, mira en posición privilegiada el próximo compromiso copero ante el vigente campeón de la competición, el Atlético de Madrid. Se prevé una eliminatoria preciosa.

Ficha técnica:

Athletic Club: Iraizoz; Iraola, Gurpegi, Laporte, Balenziaga; Iturraspe, Beñat (De Marcos, min 57), Susaeta (Morán, min. 77), Ibai, Ander Herrera; Aduriz.

Real Valladolid: Mariño; Rukavina, Valiente, Peña, Bergdich; Álvaro Rubio, Rossi, V.Pérez (Larsson, min 56), Ebert (Rama, min. 77); Guerra (Manucho, min. 77).

Goles: 0-1 min. 15, Javi Guerra. 1-1 min. 64, Ibai Gómez. 2-1 min.74, De Marcos. 3-1 min. 81, Ibai Gómez. 4-1 min.85, Ander Herrera. 4-2, min. 91, Valdet Rama.

Árbitro: Estrada Fernández. (Colegio Catalán). Amonestó al local Morán y a los visitantes Marc Valiente, Víctor Pérez, Ebert y Rukavina.

Samuel Rodríguez

Plumilla pucelano, concretamente de la noble villa de Olmedo. Director de losotros18.com

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