Una pasión familiar y hereditaria

Vía: Futbolbalear.es
Foto vía futbolbalear.es

“En el fútbol, todo queda en familia”.  Y nunca mejor dicho. Muchos hemos visto a ese carrilero que se movía como un rayo en el terreno de juego, a ese defensor que no dejaba pasar una, a ese mediocentro con una visión de juego fuera de lo común, a ese delantero que remataba todo a gol e incluso a ese portero que siempre solía mantener su portería a cero. Posiblemente, años después hayamos podido ver a gente de su misma sangre imitando a todos los citados anteriormente. Esa gente, en su mayoría, no son, nada más y nada menos que sus propios hijos. 

Cuántas veces habremos escuchado decir a nuestros progenitores: “¿Sergio Busquets? ¿Por casualidad ese no será el hijo de Carles Busquets?” o lindezas similares. La realidad está ahí: el fútbol es una pasión familiar y hereditaria, donde, en algunos casos, hemos podido disfrutar del juego desplegado por el padre y, algunos años después del de su hijo. El último caso (y uno de los más curiosos) ha sido el de Lucas Hernández (Atlético), quien debutó el otro día en la ida de los octavos de final de la Copa del Rey frente al Real Madrid. Las casualidades de la vida hicieron que el hijo del exfranjirrojo y rojiblanco Jean François Hernández haya jugado junto a Fernando Torres, quien 13 años antes lo había hecho con su propio padre. Las cosas del fútbol, un deporte que nunca deja de sorprendernos.

El peso de ser hijo de futbolistas que marcan épocas

Es lo que han sentido o sienten jugadores como Jordi Cruyff Enzo Zidane. El hijo del histórico jugador azulgrana, ha tenido que soportar como los aficionados azulgranas le señalaban por ser hijo del mítico Johan Cruyff. Para Jordi, la sombra de su padre siempre ha sido alargada.

Jordi Cruyff comenzó su carrera en las categorías inferiores del FC Barcelona hasta que dio el salto al primer equipo en la temporada 1995-1996, siendo una de las mayores perlas del fútbol nacional. El despido de su padre (quien lo hizo debutar en Primera), propició su salida al Manchester United. Regresó en calidad de cedido al RC Celta en el mercado invernal de la 1998-1999, pero apenas tuvo protagonismo y volvió a los “Red Devils” tras haber pasado por el club celeste con más pena que gloria. En la 2000-2001, fue fichado por el Deportivo Alavés, donde estuvo a punto de conseguir una UEFA. En Liga, anotó 3 goles en 35 partidos, siendo uno de los jugadores clave del conjunto alavesista. La campaña siguiente jugó con un excompañero (también neerlandés) del FC Barcelona, Witschge. Ese año, jugó 33 partidos y marcó otros 3 goles. El año del descenso a Segunda del club blanquiazul apenas tuvo protagonismo y, la campaña siguiente, firmó por el RCD Espanyol. Allí disputó 30 encuentros, donde llegó a marcar 3 goles. Después pasaría por Metalurg Donetsk (UCR), Valletta FC (MAL) y AEK Larnaca (CHP). Actualmente es el director deportivo del Maccabi Tel-Aviv (ISR).

Johan Cruyff posa junto a su hijo en la Temporada 94/95

Johan Cruyff posa junto a su hijo en la Temporada 94/95

La trayectoria de Enzo Zidane aún está gestándose. Nacido en Burdeos (FRA) en 1995, comenzó su andadura deportiva en las categorías inferiores del Real Madrid, hasta llegar al tercer equipo en 2013, donde actualmente juega. El día 17 de noviembre de 2014 debutó en el Real Madrid Castilla de la mano de su propio padre, Zinedine Zidane. A pesar de tener 19 años, ya ha entrenado con el primer equipo y apunta muy alto, al igual que sus hermanos Luca, TeoElyaz.

La familia Alcantara Do Nascimiento

Cualquier aficionado celtista puede recordar al gran Mazinho, futbolista celeste entre los años 1996 y 2000, época que coincidió con el mejor RC Celta de la historia. Sus dos hijos, de sobra conocidos en el panorama futbolístico español, han tomado caminos distintos en su carrera como profesionales. Thiago, nacido en Bari (ITA) en 1.991, comenzó  en las categorías inferiores del Nigrán CF, club gallego de la localidad de Nigrán (PO). De ahí pasó a las categorías inferiores del FC Barcelona, hasta que, formó parte del primer equipo en la 2010-2011, donde estuvo hasta la 2012-2013. Allí jugó 68 partidos y anotó 7 goles. En agosto de 2013, fue traspasado al FC Bayern, entrenado por Pep Guardiola.

Su hermano, Rafinha, nació en Sao Paulo (BRA) y en sus inicios jugó en las categorías inferiores del RC Celta, hasta que, con 13 años, lo fichó el FC Barcelona. Tras pasar por todas las categorías inferiores, llegó al segundo equipo en la 2010-2011, con 17 años. Tras tres temporadas en el filial azulgrana y no haber disputado ningún encuentro con el primer equipo (a pesar de ir varios partidos convocado en las últimas dos campañas), se fue cedido al RC Celta de Luis Enrique en 2013, club del que su padre fue uno de los mayores ídolos. Allí, de la mano de su actual entrenador, disputó 32 partidos y marcó 4 goles, siendo el jugador más destacado. Este año, regresó al FC Barcelona, junto a Gerard Deulofeu (quien se fue cedido al Sevilla FC).

Mazinho

Mazinho posa con sus dos hijos: Thiago (izq.) y Rafinha (der.)

 Sladjan Šćepović y sus hijos Stefan y Marko

En el año 1996, llegó a Mérida un delantero semidesconocido en el panorama nacional. Se trató de Sladjan Šćepović, un bosnio que apenas cuajó en la capital emeritense y que sólo disputó 15 partidos, anotando 1 gol. Casi 17 años después, su hijo Stefan, tras pasar por casi una decena de equipos con tan sólo 23 años, fichó en verano de 2013 por el Real Sporting. Poco a poco, se fue ganando a la afición y acabó la temporada con 23 goles, siendo el artífice del meritorio quinto puesto que disputó el club asturiano el pasado año. Tras convertirse en el astro sportinguista, abandonó la entidad el pasado verano, fichando por el Celtic escocés. Su hermano Marko (un año menor que él, tras jugar en el FK Partizán Belgrado (SER) y en el Olympiakos (GRE), aterrizó en Mallorca en el verano de 2014 para jugar en el RCD Mallorca este año.

Scepovic controla un balón en Valdebebas

Scepovic controla un balón en Valdebebas

 Kenan Kodro, a seguir los pasos de su padre Meho

Quién no recuerda a ese espigado delantero bosnio que en los años ’90 fue protagonista en varios equipos como la Real Sociedad, el FC Barcelona, el CD Tenerife y, por último, el Deportivo Alavés, que en primera dejó a sus espaldas más de 100 goles en 260 partidos. Un delantero puro, rematador nato y matador de área. Sí, no es otro que Meho Kodro. Ahora es su hijo Kenan (San Sebastián, 1993), quien quiere tomar su relevo. Donostiarra de nacimiento, comenzó su carrera en las categorías inferiores de la Real Sociedad hasta llegar al “Sanse” en la 2011-2012, de la mano de su propio padre. En su primer año (aun siendo Juvenil) anotó 2 goles en 14 partidos. El siguiente año jugó 35 partidos (18 de titular) y marcó 6 goles. A pesar de la marcha de su padre en la 2013-2014, Kenan siguió jugando en el filial realista (esta vez a las órdenes de Asier Santana). Aunque no contó mucho para el técnico, disputó 28 partidos y anotó 8 goles, lo que propició su fichaje esta temporada por el CA Osasuna, en Segunda División.

Mikel Merino, el talentoso hijo de Ángel Merino

Muchos aficionados osasunistas recordarán en sus años de gloria en Primera (años ’80 y ’90) a un mediocentro que, junto a Bustingorri, Cruchaga o Puñal, es uno de los jugadores más emblemáticos de esa época. Nacido en el distrito de Usera (Madrid), debutó en Primera División con el CA Osasuna en 1988, tras varios años en el CD Leganés de Segunda B. En Pamplona jugó hasta 1994, después pasó por RC Celta, UD Las Palmas, regresó al CD Leganés y cuando estuvo a punto de retirarse, Enrique Martín lo fichó para el Burgos CF con 35 años. Acabó su carrera en el AD Ceuta. Su hijo Mikel (Pamplona, 1996), es una de las mayores perlas de la Liga Adelante. Con sólo 18 años, ya ha debutado con el primer equipo del CA Osasuna y se ha convertido en uno de los pilares básicos de la plantilla. Tanto es así, que equipos de Primera como el Athletic Club o el RCD Espanyol, han puesto sus ojos en él.

mikemeri

Mikel Merino controla un balón en un partido con el CA Osasuna

 Carles y Sergio Busquets, una de cal y otra de arena

Carles Busquets, exportero azulgrana entre los años 1989 y 1999 ha visto como su hijo Sergio, ha conseguido ser un pilar básico en el, posiblemente, el mejor FC Barcelona de la historia. También ha visto como ha conseguido un Mundial (2010) y una Eurocopa (2012) con la selección española de fútbol. Sus trayectorias han sido totalmente dispares. Mientras que el guardameta ha visto como hasta los 26 no pudo debutar en el primer equipo, el mediocentro defensivo lo hizo con 20 y tan sólo, un año después, se convirtió en una pieza clave del equipo. Carles Busquets sólo jugó como portero titular dos de los diez años que vistió la elástica azulgrana (entre 1994 a 1996). Se retiró en la UE Lleida en la 2002-2003. Por su parte, Sergio Busquets, debutó en la 2008-2009 de la mano de Pep Guardiola. Con más de 150 partidos y 5 goles a sus espaldas, el centrocampista nacido en Sabadell es uno de los mejores futbolistas en el panorama nacional.

El “Toro” y sus hijos “Torito” y Matías

En Murcia aún recuerdan la calidad y la facilidad anotadora de uno de los mejores futbolistas que han pasado por el equipo pimentonero. Daniel Toribio Aquino, más conocido como el “Toro” Aquino, aterrizó en el club grana en 1989 y tras disputar 84 partidos y haber marcado 31 goles, firmó por el Albacete Balompié, que por aquel entonces jugaba en Primera. Allí apenas despuntó y al año siguiente fue traspasado al CP Mérida, donde consiguió ser Pichichi de Segunda con 19 goles. Eso le valió para fichar por el Real Betis, donde, no sólo consiguió ascender a Primera, sino que también, volvió a ganar el trofeo de máximo goleador, anotando 26 dianas. En Primera con el club verdiblanco disputó 29 encuentros y marcó 7 goles. Tras su floja campaña, aterrizó en Vallecas para jugar en el Rayo Vallecano, marcando 14 goles en 40 partidos. Regresó al Albacete Balompié y dio un paso atrás en su carrera para volver a Segunda, donde volvió a anotar 14 goles. Su tercer año (segundo consecutivo) en la capital albaceteña fue más flojo y propició su regreso al Real Murcia con 32 primaveras. Se retiró en el equipo murciano tras conseguir en sus últimos tres años, 33 goles en 78 partidos y un ascenso a Segunda División, convirtiéndose en una de las figuras más emblemáticas del club.

Su primer hijo, el “Torito” Aquino (Murcia, 1990), debutó de forma precoz en el club pimentonero con tan sólo 16 años en Segunda y 17 en Primera. Tras cinco campañas en el Real Murcia (tres en Segunda, una en Segunda B y otra en Primera), en la 2011-2012 fue contratado por el Real Valladolid. Con el club blanquivioleta apenas tuvo protagonismo. Una lesión y varias dudas respecto a su rendimiento, le hicieron abandonar la disciplina pucelana y en 2012 firmó por el Real Oviedo. Allí apenas tuvo protagonismo y en invierno se marchó al Atlético B, donde no dio el rendimiento esperado y el míster lo bajó al Atlético C, de Tercera División. Su gran campaña en el tercer equipo rojiblanco, propició su regreso al filial y, más tarde el debut en Liga con el primer equipo. En la pasada campaña disputó un total de 23 partidos, anotando 10 goles y siendo uno de los más destacados del filial. Esta temporada ansía por ser de nuevo uno de los mejores y poder contar con más minutos a las órdenes de Simeone.

Matías Aquino (Murcia, 1996) y segundo hijo del “Toro” pertenece al Levante B y ya jugó el pasado año 3 partidos con el equipo granota.

1375054162_352090_1375054272_noticia_grande

Dani Aquino en un partido amistoso con el Atlético de Madrid

El caso más insólito de los últimos años: Walter “El Rifle” Pandiani y su hijo Nico

Walter Pandiani, de sobra conocido por todos por sus éxitos en el RC Deportivo, el RCD Mallorca, el RCD Espanyol, el CA Osasuna y el Villarreal CF y su hijo Nico, protagonizaron un caso insólito en el Atlético Baleares. El día 12 de Mayo de 2013, ambos futbolistas (padre e hijo) jugaron juntos en el partido que enfrentó a los blanquiazules contra el UE Sant Andreu. Tras su paso por la primer uruguaya donde jugaron también juntos, su hijo Nico Pandiani regresó a España este año para jugar en el Marino de Luanco, club donde sigue actualmente. Un ex internacional, con tres Copas del Rey y dos Supercopas de España a sus espaldas, realizó el sueño de todo padre, jugar en el mismo equipo de fútbol que su hijo. Algo casi imposible en nuestro panorama.

Lucas Hernández, la nueva perla gala, sigue los pasos de su progenitor

Hijo del exrojiblanco y exfranjirrojo Jean François Hernández, Lucas (Marsella, 1996) comenzó su carrera en las categorías inferiores del Atlético de Madrid hasta llegar el pasado año al filial rojiblanco, con el que disputó 2 partidos. Este año debutó con el primer equipo en Copa, produciéndose otro hecho insólito. El delantero Fernando Torres (recién llegado al club rojiblanco 8 años después) ha compartido vestuario con Lucas Hernández y su padre Jean François.

Víctor Polo

Abajas (Burgos), 1992. Redactor en Los Otros 18.

También te podría gustar...